Forestación

China lidera las compras forestales

Empresas forestales denuncian pérdida de competitividad frente a sus competidores.

Rollizos. Los de pino y los de eucaliptos también van a China, al igual que la celulosa; Hay capacidad en el campo para crecer más.

Pablo Antúnez. 

China continúa acaparando más del 40% de las exportaciones forestales uruguayas, con una demanda firme especialmente para celulosa y todo tipo de madera (rolos de pino y de eucaliptos) en este primer semestre. Carne, soja y productos forestales, forman una trilogía que tiene por principal destino el mercado chino.

El año pasado el sector forestal uruguayo cerró con un récord al exportar por US$ 2.164 millones y este año vienen bien, pero no está claro si llegará a marcarse otro máximo histórico.

En 2018 las ventas al exterior de celulosa uruguaya totalizaron US$ 1.740 millones, ocupando el primer lugar en el ranking de exportaciones, según datos de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa). A su vez, el negocio de la madera sólida también se vio favorecido por los altos precios el año pasado. “El componente madera rolliza, tanto de pinos como de eucaliptos, creció a más de US$ 160 millones, son alrededor de 1,5 millones de metros cúbicos de madera”, recordó Faroppa el presidente de la Sociedad de Productores Forestales (SPFU), Carlos Faroppa.

Perspectivas. “La perspectiva es que China mantenga esa demanda firme y el mismo nivel de comercio, con precios buenos para la celulosa”, explicó Faroppa a El País.

Contrariamente, en productos como los rollizos de pino y eucaliptos, la demanda desde China es más variable, pero la buena noticia es que mantiene la firmeza. “El año pasado se exportaron 2 millones de toneladas de rollizos de pinos”, señaló Faroppa.

Por ahora, según la Sociedad de Productores Forestales, se mantienen los precios del año pasado, que eran razonablemente buenos, en tablas aserradas de eucaliptos, mientras que los valores para el mismo producto de pino cayeron entre 10% y 15%. “En estos rubros posiblemente se tenga una exportación similar a la de 2018, pero con variaciones de precios más notorias”, estimó el presidente de la gremial.

La forestación uruguaya continúa siendo un sector pujante. En 2015 exportaba US$ 1.578 millones y en 2018 facturó US$ 2.164 millones. “En esos tres años, el volumen de facturación subió 37%”, recordó el presidente de la Sociedad de Productores Forestales. La meta del sector es poder mantener este año el nivel alto de colocaciones y de facturación.

Más allá de China, el segundo mercado en importancia para la forestación es la Unión Europea y le sigue Estados Unidos en contrachapados.

Contrachapados. En estos productos el primer semestre cerrará con niveles muy similares a los del año pasado, con una demanda firme.
En este segmento, como problema, surge la necesidad de que se concreten nuevos proyectos de inversión.

“Uruguay está teniendo problemas con la instalación de más industrias como aserraderos, industrias de tableros de pilas o contrachapados por competitividad y costos. No estamos siendo atractivos para ese nivel de inversiones, que son inversiones de entre US$ 50 y US$ 70 millones. Se precisan aserraderos totalmente automatizados y plantas de alta velocidad”, contó Faroppa.

A su vez, desde la gremial que agrupa a las empresas forestales, se destaca que Uruguay tiene un enorme desafío en materia de uso de la biomasa. “Son materias primas secundarias o subproductos de la industria o los bosques y hay que ver cómo canalizarlos hacia fuentes energéticas”, agregó el empresario antes citado.

Problema. Según Faroppa, Uruguay todavía “no tiene capacidad de procesamiento, precisa más industrias de procesamiento de madera y de tableros para darle mayor valor agregado a esos productos”.

Sí hay madera suficiente en los bosques como para continuar creciendo y la oferta va hacia arriba.

“En Uruguay, 15 años atrás, se movilizaban 4 millones de toneladas y hoy movemos 16 millones de toneladas. Tenemos una capacidad instalada para los próximos años de entre 20 y 22 millones de toneladas por año de cosecha a futuro”, afirmó Faroppa.

Darle valor agregado a la producción sigue apareciendo como el principal desafío del sector forestal uruguayo y ese es un debe, también de otros rubros.

“Hoy tenemos severos problemas de competitividad. Costos altos, problemas severos de estructura e infraestructura, que son costos estructurales. Al ser un país exportador, los precios los fijan de afuera. El gran desafío es cómo hacer de una industria nueva, como lo es la forestación, sea fuerte a nivel mundial con los competidores que tiene en todo el mundo”, recordó Faroppa.

El problema es que hay otros países con fuertes producciones forestales que compiten con Uruguay en el mundo, que tienen Tratados de Libre Comercio en mercados claves como Unión Europea, China o Estados Unidos. Por consiguiente, esos productos pagan menores aranceles y sus empresas son más competitivas que las uruguayas.
“En definitiva los desafíos del sector forestal uruguayo son mantenernos competitivos”, porque “tenemos una buena producción futura. La competitividad la hará la infraestructura, los costos, pero hay un enorme desafío por delante que es seguir capacitando en todo lo que son las nuevas tecnologías.