Entrevista

Álvaro Díaz Nadal. “Jurados de Angus seleccionan igual en la pista que en el campo”

El reelecto presidente de Angus hizo un análisis de las crecientes cifras de la raza en el país. Brindó su punto de vista sobre la situación de la ganadería, donde dijo que “los altos costos nos perjudican a todos”. Pese a ello se mostró optimista. “Los ganaderos y especialmente quienes trabajamos con genética simpre lo somos, porque estamos trabajando pensando en 4 o 5 años adelante”.

 

Pablo D. Mestre.

-¿Qué balance hace de estos dos años?
-Estoy muy conforme con lo que se ha hecho, ha sido mucho, pero tal vez en algunas cosas podríamos estar más adelantados.

-¿Por ejemplo en qué?
-Me gustaría estar más adelantado con la organización del Congreso Mundial. Está trabajando una empresa contratada, más cuatro comisiones que las integran todos los ex presidentes de la Sociedad que están en actividad. Ahora en mayo seguramente vamos a avanzar bastante porque marzo del 2019 está ahí nomás.

-¿Cómo viene?
-Hay mucha expectativa, vamos a hacer un gran Congreso Mundial y vamos a mostrar al Uruguay ganadero y productivo. En mayo vamos a dejarlo mucho más afinado y ya en camino como para que quienes vienen desde más lejos tengan todos los datos para tomar las decisiones con tiempo.

-¿Cómo ve a la raza hoy? Hace dos años me dijo que Angus ha sabido adaptarse a los cambios…
-Es tal cual. Lo confirmo y lo ratifico. Estoy convencido que Angus, además de ser una raza extraordinaria, llena de virtudes como peso al nacer, calidad de la carne, calidad como madre, rusticidad, etc., en Uruguay gran parte del desarrollo que ha impactado es porque el show está cerca del campo.

-¿En qué sentido lo dice?
-Debemos ser la raza que, cuando lleva animales al Prado, está más cerca de las vacas que viven en el campo a cielo abierto y de los toros que trabajan en los rodeos generales. No podemos desconocer que el vértice de la pirámide es la cabaña. Y el éxito de una raza es que el vértice de la pirámide esté cerca de la base. No tiene mucho sentido, como pasa en algunos lugares, que el show vaya por un lado y el ganado por otro. La transferencia de características fenotípicas y genotípicas, están muy cerca de la realidad del productor que trabaja todos los días atrás de las vacas.

-¿En Angus Uruguay se da?
-Hay absoluta convicción por parte de la Comisión Directiva, y de las principales cabañas del país, que eso es bueno. Porque a veces el show está lejos del productor que trabaja en el campo. De alguna manera cuando juramos por ejemplo el Prado, estamos transmitiendo un concepto de tipo de animal que necesita la raza. Y ese concepto se transmite eligiendo jurados que conozcan de nuestra realidad. Soy muy respetuoso de los jurados norteamericanos porque Estados Unidos le ha demostrado al mundo, hace muchos años, el tipo de país que es y la practicidad que tienen sus productores agropecuarios y sus empresarios en general. Pero me gusta que jure en el Prado una persona que conozca nuestro clima, cómo viven nuestras vacas, que en 7 u 8 meses del año tienen carencias para alimentarse, que sepa a la edad que faenamos, con qué kilaje lo hacemos y con qué grado de terminación. A qué mercados le vendemos. Eso hace que los reproductores estén más cerca de la realidad y que la raza se adapte mejor a las condiciones de producción del Uruguay.
Nosotros tenemos que ser realistas: somos competitivos sin subsidios, con la vaca viviendo a cielo abierto, sobre un campo natural, tratando que se preñen y paran un buen ternero todos los años. Y además de eso tenemos que competir produciendo carne de calidad en el mercado mundial. Porque no podemos olvidar que el mundo nos exige un calibre de cortes para poder competir.

-¿Qué quiere decir?
-Que podríamos achicar más el ganado de lo que tenemos y quizás tener una vaca más campera, pero nos meteríamos en un problema grande porque cuando exportamos carne nos tenemos que adaptar a las reglas que nos exige el mercado mundial.

-¿Cómo son los números de Angus hoy?
-Los socios somos más de medio millar. Hay cantidad de productores Angus que lo son también de otras razas y no se hacen socios por un tema de ajustes de cada uno. Pero sí es relevante el aumento progresivo por ejemplo en el SNIG, con una curva exponencial y objetiva que muestra el crecimiento exponencial de la raza.

-¿Y las cifras del S.E.R.?
-Se nota el crecimiento también. Hay 163 cabañas que están inscriptas. En el 2000 había 15 mil animales y en 2017 se registraron: 80.000 datos Peso al Nacer, 72.000 registros de Peso al Destete, 48.000 de peso al año y medio, 21.000 de circunferencia escrotal, 35.000 de AOB y grasa subcutánea. Estos números son en constante crecimiento.

-¿Cómo ve a la ganadería general en el país?
-Soy muy ganadero por naturaleza, me crié en una estancia y en una cabaña y siempre trabajé con ganado. No me aburro de decir que, esta zona del mundo, desde que Hernandarias ingresó el ganado hace 400 años, es “ganado dependiente”. Y lo confirma la historia: el primer frigorífico de América del Sur se hizo en Fray Bentos: el Liebig-Anglo; la primera empresa norteamericana de la industria frigorífica que accedió a América del Sur fue en Uruguay: el Canelones; el primer frigorífico Japonés, en América del Sur, se instaló en el Uruguay: BPU NH Foods. Entonces hay algunas cosas que no dimensionamos, especialmente quienes lo tienen que hacer.

-¿A qué se refiere?
-Sobre todo, me refiero al gobierno actual y los dos anteriores. Tenemos que reconocer que los costos de producción son muy altos. Pero no todo es malo.

-¿En qué sentido?
-Porque por otro lado debemos agradecer que el precio de la carne en el exterior viene mejorando y que, en estos últimos 4 o 5 meses que han sido una coyuntura muy dura para La ganadería, la industria ha respondido faenando cantidades altas y a buenos precios.

-¿Cómo lo proyecta?
-Creo que el precio de la carne va a seguir siendo bueno, pero hay un problema de costos que hay que resolver, tanto para los productores como para la industria. Porque el costo de faena de un animal en Paraguay frente al costo en Uruguay tiene US$ 200 de diferencia. La energía de la misma empresa con frigoríficos en Paraguay y Uruguay tiene un millón de dólares de diferencia en el año. Esos temas hay que resolverlos. Porque el sector privado que es el que arriesga y la locomotora de la economía de cualquier país, si la economía no tira, los vagones se paran. Y todos queremos que la economía funcione, que esa locomotora no se pare. Habrá que revisar el tema costos, que lamentablemente parece que este gobierno no lo va a hacer. Si analizamos que los productores uruguayos por tradición y por tecnificación y capacidad, son muy buenos productores, si tenemos en cuenta que los precios internacionales son buenos, entonces hay un problema interno que se debe solucionar rápidamente y es el costo…

-¿Qué opina de Un Solo Uruguay?
-Estoy convencido que es un movimiento espontáneo, que es como un aire fresco que está presionando de alguna manera al sistema político. Es una pena que algunos no lo vean así. Porque en USU hay gente de todos los partidos. Lo que el gobierno debería entender que no es algo contra el partido de gobierno. Es un sentir común frente a determinadas circunstancias. Y me parece fantástico que haya una demostración espontánea, como el 23 de enero en Durazno, que ningún político de este país hoy día puede juntar esa cantidad de gente en 10 días. Esto no es en contra de, sino a favor de. Hay un tema de costos clarísimo y se ve especialmente en el interior del país en todos los rubros. No solo del campo, si bien es el rubro que más aporta a la economía del país.

-¿Qué papel juegan las gremiales en esta movida?
-Un rol fundamental. Y el hecho es que la gota que desbordó el vaso fue que las gremiales agropecuarias pidieron una entrevista al presidente de la República en noviembre y primero les dijo que hablaran con el Ministro y después que los iba a atender cuando pudiera. Esa actitud fue clave en que la gente reaccionara espontáneamente.

-¿Qué dejó la Asamblea de Socios Angus?
-Entre muchos temas planteamos que debemos mejorar en incorporar a los jóvenes al trabajo de la Sociedad de Criadores, porque son los que van a tomar la posta. Se destacó la incorporación de varios frigoríficos a Carne Angus. Y se habló de la Colappa.

-¿Cómo funciona?
-La Confederación Latinoamericana de Países Productores de Angus está haciendo una movida importante, la integran países como Argentina, México, Paraguay, Brasil, Colombia con el cometido de tratar de uniformizar criterios en muchos aspectos y de fortalecer el libre comercio de genética entre los países miembros.

-¿Y en qué están?
-Tenemos que revisar nuestros protocolos sanitarios para tratar de tener un intercambio de genética entre nosotros y no ser “norteamericanos dependientes”. Además, tratar de homologar criterios en el manejo de datos genealógicos y registros y evaluaciones genéticas y genómicas.

-¿Qué evaluación hace de la exportación de genética Angus a China?
-Es la confirmación de las virtudes de la raza, un reconocimiento del mercado internacional y también al status sanitario del país. El año pasado se vendieron 6.200 vaquillonas Angus a China, este año hay dos empresas exportadoras, una con 4.200 y otra con 10.000, o sea que vamos a exportar 2,5 a 3 veces más que el año pasado. Eso es fantástico porque además la exportación en pie es un elemento muy bueno porque le da al productor un escape antes de pasar al precio de una industria muy condicionada por los costos. Y es la salida de hembras, porque si se venden solo machos, quedan las hembras y se provoca de alguna manera un desequilibrio, porque la faena de hembras tiene un límite y determinados mercados. O sea, sacar hembras en pie es muy bueno para la raza y para el país.

-¿Por dónde y cuándo será la gira anual este año?                                                                                         Va a ser en Flores, iremos a cabaña “La Competencia” de Grumbacher y las “Palmas” de Ana Cabrera, donde veremos un ganado comercial. Y será en un día: el viernes 11 de mayo, finaliza con la cena tradicional de los socios en el hotel Maxim en Trinidad.

-¿Es optimista de futuro?
-El productor agropecuario es optimista por naturaleza y de alguna manera Angus, con este crecimiento de la raza y la inversión en genética que se hace, es la demostración más clara de ese optimismo en Uruguay. Porque trabajar con genética es hacerlo 4 o 5 años para adelante.

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