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Arroz: 60% de zafra sin vender y Saman cierra una planta

La industria molinera uruguaya logró colocar 30.000 toneladas en Irak, que ayudan en algo a la situación.

Planta de SAMAN en Río Branco.

Pablo Antúnez.

La industria molinera uruguaya logró colocar en Irak un barco con 30.000 toneladas de arroz blanco uruguayo —FOB Montevideo—, a US$ 495 por tonelada, en el marco de una nueva licitación en la que se vuelve a tener preferencia por la calidad del cereal producido en el país.

El negocio con Irak ayuda a un sector que viene golpeado, tanto a nivel industrial, que también sufre los costos altos —energía, combustibles y otras tarifas— como a nivel de chacras.

De hecho, el 60% de la zafra aún no pudo ser colocado.

A eso se sumó que ayer se confirmó el cierre de la planta de la arrocera Saman en Rio Branco —una de las ocho que tiene la empresa— sumándose otros 33 empleados al seguro de paro y no se descartan más ajustes.

Los problemas de endeudamiento redujeron la producción arrocera el año pasado, pero la más drástica caída se dará en la zafra 2018/19, con un área estimada por la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) que no superará las 130.000 hectáreas.

En la zafra 2016/17 se plantaron 168.160 hectáreas, con una producción de 1.445.000 toneladas de arroz cáscara. Sin embargo en 1998/99 se llegaron a sembrar 205.000 hectáreas.

Hoy los productores arroceros vienen de cinco zafras con números en rojo y costos crecientes, que en la mayoría de los casos hipotecan el futuro. El desempleo a nivel de chacra ya es notorio —hay 1.500 trabajadores en el seguro de desempleo— y a eso hay que sumarle los de la industria.

Venta. Irak es un antiguo cliente del arroz uruguayo, pero la licitación anterior había sido ganada por el arroz paraguayo, que cotizó a US$ 440 por tonelada.

El negocio con arroz uruguayo se concretó la pasada semana, donde se logró “un buen nivel de precios, muy por encima de los competidores y eso marca la pauta de que estamos bien en cuanto a qué mercadería ofrecemos, porque Paraguay volvió a participar y se inclinaron por el producto uruguayo”, explicó a El País el presidente de la ACA, Alfredo Lago.

Si bien la que vende es la industria molinera, Lago consideró que el mercado “está bastante bien”, pero consideró que el arrocero uruguayo precisa precios más altos todavía, “por la estructura interna de costos”.

Los arroces uruguayos se siguen destacando en valores por encima de los de la región, defendiendo su calidad, su producción con extremo cuidado del medio ambiente y la ausencia de transgénicos. “Si se miran los precios a los que vende su arroz Uruguay están muy por encima de Argentina, Paraguay y Brasil, pero queda el 60% de la zafra por vender. Es una zafra que de por sí, es mucho más chica que la de años anteriores, entonces la estrategia del sector y en particular de la industria, que está haciendo las cosas bien en ese sentido, es participar de los negocios que son totalmente favorables para poder generar un mejor ingreso a la cadena arrocera”, explicó el productor.

 

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