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El 99 % de los trabajadores de UPM en Fray Bentos son uruguayos

Conocimiento técnico, formación y mano de obra calificada “fox export”.

Matias Martínez, vocero de UPM. Foto: Víctor D. Rodriguez.

Víctor D. Rodríguez.

Riquezas que desde hace algunos años la empresa finlandesa UPM viene “exportando” a varias partes del mundo, además de los insumos de la madera y sus componentes, son un número destacado de personal calificado uruguayo formado en la planta de Fray Bentos.

“Hoy tenemos compañeros que están en cargos de toma de decisiones que están trabajando en China, en Alemania, Finlandia, todos jóvenes y profesionales formados acá en Uruguay, formados con este proyecto de Fray Bentos. Nuestro potencial es la gente, es el trabajador el que hace la diferencia”, señala Matías Martínez Andrade, vocero del área de comunicación de la empresa.

Esa experiencia para concretarse, ha demandado años de trabajo y de formación específica, señalaron funcionarios de UPM, que días pasados ofrecieron a medios de comunicación de Tacuarembó y de Durazno, una recorrida por las instalaciones y funcionamiento de la planta en Fray Bentos.

Uno de los principales impactos de la experiencia en Uruguay es el laboral y productivo, la formación de técnicos y profesionales uruguayos.

“Si hoy estamos donde estamos es porque ha habido una cultura de trabajo que nos ha llevado, analizando hoy un eventual crecimiento en el país, unas operaciones sostenibles aquí en Uruguay con más de diez años de trabajo ininterrumpido; acá si las reuniones son a las 16.00, no 16.05, si me comprometí a cumplir un trabajo un viernes a la tarde, no llamo cinco minutos antes para decir que no voy; no trabajamos de esa forma”, graficó.

“Para que toda la empresa funcione en tiempo y forma y entregar el producto cuando el cliente lo esté esperando todo tiene que funcionar en forma planificada, aceitada y responsable; creo que allí, el intercambio de culturas entre Finlandia y Uruguay, fue uno de los principales motivos del éxito y el desarrollo de estas actividades, creo que tuvimos la capacidad como uruguayos de poder tomar lo mejor de la cultura escandinava en el cumplimiento de lo que está establecido y nosotros también aportamos, todo el equipo uruguayo, en afán de superación, de crecimiento, de mostrar que se podían hacer las cosas como se están haciendo hoy, de que podemos competir y de que podemos liderar incluso sectores”

Pero además existe otra realidad, satisfactoria, para el mercado laboral doméstico; es que actualmente casi la totalidad de los trabajadores de la plantilla en Fray Bentos son uruguayos, y solo un alto ejecutivo finlandés, vicepresidente de las operaciones, continua en la planta ubicada sobre el río Uruguay.

Interés de estudiantes. Se suma a ello un elemento que UPM considera importante para sus objetivos productivos, que “después de casi 12 años, entre 6 y 7 personas de cada diez que se presentan a un llamado laboral en la compañía, son oriundos del lugar, lo que observa que de alguna forma se pudo despertar el interés de jóvenes locales de poder desarrollarse; además se agrega que estudiantes de todo Río Negro y de varios departamentos, vienen mostrando interés en capacitarse, con la finalidad de formarse profesionalmente y trabajar en la empresa o en las empresas que trabajan para UPM”.

“Al inicio del proyecto fue difícil poder identificar personas formadas del lugar que pudieran de un día para el otro sumarse a trabajar en el equipo de producción, eso fue un problema en su momento. Es mucho más eficiente tener gente del lugar. UPM desarrolló programas Jóvenes Talento, que estuvieran finalizando liceo o Utu y se los capacitaba en forma remunerada durante un año en Física, Química, Matemática, Computación e Inglés, y sobre el final del curso terminaban trabajando en forma efectiva en el área de producción”, agrega el ingeniero Martín Gutfraind.

En los últimos años se formaron 110 jóvenes de la zona y la mayoría han quedado trabajando efectiva en la planta. De los 7.000 puestos de trabajo que tiene la empresa, 300 son profesionales y 500 son técnicos, jóvenes egresados de UTU y liceos.

Por otra parte, Fray Bentos cuenta con una Universidad Tecnológica (Utec) -similar a la inaugurada el año pasado en Durazno- en las que uno de cada tres profesores son trabajadores de la planta de UPM. “Ese es uno de los puntos esenciales que tiene este proyecto, porque permite volcar esos conocimientos y capacidades en la comunidad en la que está inserto el trabajador, su familia y su entorno. Es un proceso muy silencioso, lento, pero se está dando, está ocurriendo. Incluso la Utec de Fray Bentos, está comenzando a recibir estudiantes de otros puntos del país, Canelones, Maldonado, Montevideo”, agrega Martínez.

Cero ausentismo. La flexibilidad laboral en UPM es un aspecto que ha contribuido de manera notable a disminuir en grado sumo el ausentismo laboral, el cual es “muy bajo realmente”, agrega. “La gente acá trabaja en turnos, trabaja seis días y descansa cuatro, es un horario ‘amigable’, no se adaptan a la noche porque en diez días, el trabajo nocturno son solo dos, y tenemos un dialogo abierto con todos los trabajadores que están en la planta porque trabajamos todos juntos, básicamente somos un solo equipo y dependemos de la coordinación de todos”.

En producción si hay un horario mas especifico de turnos, pero en la parte de administración se trabaja con una libertad y una flexibilidad basada en la confianza, explica y pone como ejemplo que “si sé que tengo que realizar tal o cual tarea en determinado tiempo, me armo mi agenda mientras cumpla, o sea que existe es flexibilidad dando cumplimiento a lo que hay que hacer en base a la confianza y a la responsabilidad que hay que tener”.

UPM cuenta con una enfermería en la planta y realiza controles periódicos de salud.

Cultura de trabajo. “Los trabajadores cumplieron cinco años sin accidentes de trabajo con tiempo perdido, lo que significa que ningún trabajador tuvo que ausentarse por más de 24 horas a raíz de un accidente o incidente laboral”, dijeron los voceros.

“Esto es imposible de lograr sin una cultura de trabajo, no hay manera, y esto se trabaja todo el día, desde el primer día”, donde toma importancia, agregaron, “la cultura nórdica de los procesos, del respeto por las normas, cumpliendo todos los elementos de seguridad antes de hacer una tarea; en eso también se fue lo suficientemente inteligente para decir, esto es lo que nosotros necesitamos para poder competir en el largo plazo, incorporando las prácticas de seguridad, de ponerse el casco, lentes, utilizar arneses, etc, entendiendo de que no se hace de otra manera. Es un cambio cultural y es la única forma de trabajar sin mayores riesgos que los propios de la tarea que se realiza”

Cuestión de género. La presencia de la mujer en la empresa, es notoria. “La jefe de turno más reciente, es una mujer; en producción, donde funciona la línea de fibra y la línea de recuperación donde un superintendente es el encargado de cada una de esas áreas tenemos varias mujeres encargadas, lo mismo que supervisores y en el programa de jóvenes de los últimos veinte que ingresaron, la mitad son mujeres, en el laboratorio el 95 % aproximadamente son mujeres.

En ese sentido es una industria que no ve diferencias en cuestión de género.

Sus recursos son los bosques. “Ellos ‘nacieron’ con los bosques, sus recursos son los bosques, han desarrollado la industria, han mejorado, han probado, tienen un conocimiento de más de cien años en el sector; las plantas de UPM datan de más de cincuenta, sesenta años, recibiendo transformaciones tecnológicas para poder mantenerse y crecer operativamente, y ese es uno de los motivos por los cuales nuestra planta (en Fray Bentos) que es más grande, mas nueva y además porque se producen distintos tipos de materia prima”, dijo Martínez.

“Si quisiéramos plantar en Finlandia, las especies que se plantan en Uruguay, tardaría entre 60 y 80 años en crecer, mientras aquí en Uruguay la rotación entre la plantación y la cosecha es entre 10 a 12 años, ese es otro de los motivos por el cual este tipo de inversiones se instalan en estas latitudes, en Chile, en Brasil y ahora en Uruguay. En Brasil, por ejemplo, en seis años los arboles ya se están cosechando, en un negocio donde evidentemente los tiempos son esenciales desde el punto de vista de la competitividad, hay que trabajar todo el tiempo para ver como en tu área de investigación puedes lograr que las especies que plantas luego en el campo sean especies que crezcan lo más rápido posible y que tengan mayor contenido de celulosa por árbol”.

Apuesta y crecimiento. A casi 30 años de establecida en Uruguay, con su llegada en 1990 a través de Forestal Oriental (asociada a Botnia) y desde 2008 como UPM, la planta en Fray Bentos, Río Negro, genera 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Produce anualmente 1.300.000 toneladas, aplicando las mejores técnicas disponibles de la normativa europea con especial énfasis en mínimo impacto ambiental.

Las remuneraciones que UPM paga en la cadena productiva (dos viveros en Paysandú, operaciones forestales en doce departamentos, plantaciones, cosecha, logística, cien empresas de ingreso diario a planta, que supone 350 a 400 camiones por día), seiscientas empresas uruguayas -en muchos casos Pymes- que proveen servicios, ascienden a 180 millones de dólares, además generan 90 millones de dólares en impuestos.

Los clientes de la planta en Uruguay están en Asia y en Europa

Experiencia centenaria. La compañía UPM, de raíces escandinavas, comenzó sus operaciones hace más de cien años, inicialmente solo con accionistas finlandeses y exclusivamente como papelera, para expandir al cabo de los años sus áreas de producción y negocios hacia buena parte del mundo.

Se trata de una empresa pública que cotiza en bolsa y está conformada por más de 95.000 accionistas en todo el mundo (inicialmente los accionistas eran mayormente finlandeses).

Las áreas de negocio son, entre otras, la biorefinería, la producción de celulosa y sus derivados, la energía, siendo el segundo productor de energía renovable a través de biomasa en Europa; material contrachapado, entre otros.

Finlandia, país de cinco millones de habitantes, posee unas quince plantas de celulosa de las cuales la compañía UPM es dueña de cuatro, además de la de Fray Bentos, siendo la de Uruguay la de mayor producción anual entre las de UPM.

La producción anual de UPM en sus cuatro plantas es de 3.7 millones de toneladas.

La citada planta produce el 8 % del total de la energía que se produce en Uruguay, destinando el mayor consumo para su propio funcionamiento

En Uruguay la producción y comercialización de materia prima forestal de la firma es madera de especies de eucaliptos (dunnii, grandis).

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