Campos

Ing. Agr. Nicolás Clement: “La baja del valor de los campos ya pasó”

El especialista consideró que el negocio de campos ha cambiado. Dijo que muchos uruguayos han vuelto a la actividad o se han expandido; las empresas tienen estructuras más chicas y un paquete tecnológico que no requiere mayores inversiones y que tiene asociado un costo menor. Por otra parte, el Ing. Agr. Clement consideró que la agricultura ha vuelto a las mejores zonas, en el litoral y sur dejando los campos marginales en el norte, noreste y este del país, que generalmente pasan a ganadería o forestación. Dijo que el ganado es hoy una alternativa interesante y al incorporar las praderas además se preserva el recurso suelo que en muchos casos viene de varios años de agricultura.

 

Pablo D. Mestre.

El socio de la consultora Agroclaro, dijo que “cambió el modelo de negocio que vimos en los últimos años” y que en materia de compra de campos “los uruguayos volvieron a la cancha”, agregando que “a los precios actuales de los campos hay demanda por adquirirlos”. El Ing. Agr. Nicolás Clement también comentó sobre los principales negocios de compra venta y arrendamientos concretados en el primer semestre del año.

– ¿El valor de la tierra sigue bajando?
– Ahora en julio terminamos nuestro análisis semestral del precio de la tierra y arrendamientos; todos sabemos que los campos bajaron de precio; nosotros venimos reportando la baja desde 2015 y te diría que según las últimas ventas la baja más importante en los valores ya pasó.
Esto no significa que se haya perdido el interés por la inversión en campos uruguayos; por el contrario, a los valores actuales hay demanda. Lo que ha cambiado es el perfil de los inversores. No olvidemos que por ejemplo para los extranjeros, Uruguay presenta una reconocida estabilidad política y económica, además de destacadas condiciones naturales para la producción a cielo abierto. Y a eso agregamos la cantidad de información que hay para cualquier campo uruguayo que facilita su compra; el índice Coneat, cuales suelos son de prioridad forestal, datos de producción, etc.

-¿Quiénes compran?
-Se acabó el modelo de negocio que hubo en el contexto de bajas tasas de interés a nivel mundial y alto valor de las materias primas que producía Uruguay. Hoy el sector está con costos altos y un bajo margen que determinan que el esquema de las empresas tenga que ser muy ajustado para que sea rentable.
Es ahí donde vemos que muchos uruguayos han vuelto a la actividad o se han expandido; las empresas tienen estructuras más chicas y un paquete tecnológico que no requiere mayores inversiones y que tiene asociado un costo menor.
Esto queda en evidencia, por ejemplo, en la demanda por campos para ganadería, donde muchos clientes prefieren una estancia con campo natural, en un esquema con menores costos operativos e inversión a otra estancia, capaz con suelos Coneat mejores, que sale de un ciclo agrícola y donde es necesario invertir en alambrados, pasturas y aguadas asociadas además a un riesgo mayor.

-¿Qué factores determinan los precios hoy?
-Desde hace tiempo la forestación pasó a ser un rubro relevante en el sector; y en este último tiempo ante la retirada de la agricultura en muchos campos, es una alternativa de inversión interesante y rentable. Es algo parecido a lo que ocurrió hace unos años con los campos agrícolas; cuando los valores de la soja y demás granos eran altos había una demanda marcada por campos con aptitud para agricultura, que determinaba al el valor de los mismos.
Lo vemos en el precio de las estancias que tienen suelos de prioridad forestal en las distintas zonas del país; en las sierras del este con suelos Coneat 2; en el centro norte con suelos 7 y 8 y en el litoral con los suelos 9 principalmente. Campos que tienen un porcentaje importante de suelos de prioridad forestal y más aún si están cerca de las industrias o puertos y con buena accesibilidad, la forestación los paga más que un ganadero, que es quien compite por este tipo de campos.
Para campos ganaderos, arroceros y agrícolas los valores se ajustan a la rentabilidad de estas actividades hoy, con la soja y el arroz a valores bajos y la carne con precios muy tentadores.

-¿A cuánto se arriendan los campos?
– Tuvimos un otoño muy bueno, donde las pasturas lograron recuperarse después de la seca, pero de todas formas no fue suficiente para revertir el estado corporal de los rodeos y la disponibilidad de pasto. Aun así, los porcentajes de preñez de los rodeos de cría en algunas zonas sorprendieron favorablemente. A su vez, ha sido un ejercicio muy bueno para los valores de la lana, especialmente las más finas.
Una buena referencia para campos ganaderos es la licitación que se realizó para tres estancias en Salto. Son campos de basalto, con combinación de suelos Coneat 1 y 12 principalmente. Una estancia ubicada en Laureles de 926 hectáreas, con un Índice Coneat promedio (IC) de 74, se adjudicó a 45 kg/ha/año de novillo; otra en Puntas de Valentín, de 832 has con IC 63, a 41,7 kilos y por último una estancia en paraje Punta de Cañas, de 1.817 has, IC 68 por 40,1 kilos. A los precios de hoy son rentas que oscilan entre 70 y 77 US$ por hectárea y por año y la forma de pago es semestre adelantado.
La agricultura ha vuelto a las mejores zonas, en el litoral y sur dejando los campos marginales en el norte, noreste y este del país, que generalmente pasan a ganadería o forestación. Las rentas en términos generales se mantienen en kg de soja por hectárea, con una cotización para la soja a un valor bajo hoy. Como ya no se perciben las rentas que hubo con los precios récord de la soja, en muchos casos el dueño del campo prefiere pasar a una fase de pasturas asociada a la ganadería. El ganado es hoy una alternativa interesante y al incorporar las praderas además se preserva el recurso suelo que en muchos casos viene de varios años de agricultura continua.
En los forestales, muchos de los contratos que se hacen hoy en día son por 2 cortes de Eucaliptus para pulpa, generando estabilidad para los dueños del campo en cuanto al arrendatario y el pago de la renta. Esto ha determinado que muchos incorporen un área forestal en sus campos, que además les brinda abrigo y sombra al ganado. Es importante destacar también que en este último tiempo, un área importante de Pino, especialmente en el norte del país fue cortada y exportada, otorgando una salida rentable a un tipo de madera que últimamente tenía poca demanda.

–¿Cuánto cotizan los campos actualmente?
–Hubo ventas de campos en varios puntos del país, lo que permite conocer cuánto se están pagando en función de la zona y uso principal. El mercado presenta hoy pocas operaciones, donde las puntas compradora y vendedora muchas veces no se juntan.
En ocasiones los valores están influenciados por aspectos particulares como ubicación, la escala, la infraestructura o el hecho de ser un campo lindero. Un ejemplo de ello fueron los campos que eran de la empresa Cosechas del Uruguay y que fueron vendidos recientemente; una fracción de 126 has, sobre camino vecinal y próxima a Palo Solo con IC de 196 fue vendida a 6.000 US$ en tanto otra fracción casi pegada a ésta, sobre la ruta 96, de 660 has, IC 188 fue vendida a 8.500 US$ por hectárea.
Un campo agrícola de 864 hectáreas próximo a Young, con un Coneat de 203 fue vendido a 8.000 U$S/ha y otro de 1.700 hectáreas en Soriano, a 25 km de pueblo Risso, con Coneat 176 a 7.100 U$S/ha. En ambos casos son unidades productivas relevantes, con uso principalmente agrícola sobre suelos del grupo Coneat 10 que determinan su alto índice Coneat promedio.
Como referencia de campos ganaderos, hubo ventas de estancias en el sur y centro, sobre Cristalino, con una parte ganadera sobre campo natural y el área restante como praderas o cultivos. Ahora en junio se vendieron 1.787 hectáreas próximas a Sarandí grande con Coneat 128 a 3.526 U$S/ha. Y próximo a Reboledo (Florida) en febrero de este año se vendieron 398 hectáreas Coneat 113 a 3.716 U$S/ha. En el norte, para campos ganaderos de basalto, las referencias de precios son menores y generalmente determinados por el porcentaje de suelos de basalto profundo y superficial. Por último, en el noreste y sobre ruta 26 se vendieron 569 hectáreas ganaderas, Coneat 106 a 2.636 U$S/ha.
Hubo varios negocios de campos forestales en las distintas zonas del país. Cerca de Cerro Colorado en Florida se vendieron 1.775 hectáreas forestadas, Coneat 60 a 4.759 US$ por hectárea, en un negocio que incluye árboles y tierra. Fue vendido un bloque de campo de unas 1.500 hectáreas en Treinta y Tres, sobre la ruta 8, con suelos de sierras, uso ganadero y de prioridad forestal, junto con dos fracciones menores a 3.202 US$ por hectárea. En Rocha, al sur de Velázquez y sobre la ruta 15 se vendieron 649 hectáreas con suelos de sierras, Coneat 86 ya forestadas con Eucaliptus a 2.900 US$ por hectárea.
También se registraron otros negocios, como la compra de 838 hectáreas con citrus en Salto, en el poblado El Espinillar, a un precio de 18.865 US$ por ha. Y también un campo al sur de la ciudad de Salto, con costas al Río Uruguay y uso agrícola ganadero, de 3.834 hectáreas a 4.300 U$S/ha. En el límite entre Florida y Durazno fueron compradas 675 hectáreas sobre ruta 5 y linderas a un feed lot a 7.991 U$S/ha.

 

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