Caballos

Mercado premió a los Criollos de “El Redimido”: US$ 3.380 de promedio

El remate estuvo a cargo de Indarte y Cía., con el martillo de Walter Hugo Abelenda. Dispersión total de la oferta y con buenos valores en la primera venta de la cabaña.

 

Pablo D. Mestre.
Valió la pena esperar… Hace un tiempo los integrantes de cabaña “El Redimido” le plantearon a Juan Pablo Gutiérrez la posibilidad de hacer la primera venta de su producción de Criollos. Entonces, el encargado de equinos de Indarte y Cía., les aconsejó tener paciencia. “Se hicieron todos los deberes, fue muy cuidado, la preparación, el marketing, las Pre ofertas, los ganchos financieros y salió como estaba planificado”, resumió el propio Gutiérrez tras la venta que le dejó “muy contento”.

Es que, los 25 productos hicieron promedio de US$ 3.380 en la primera aparición en el mercado de la cabaña de Taurinco SA, que comenzó la selección de los Criollos hace 17 años, en Cuchilla del Perdido.

La estructura genética tiene como base La Quebrada y Santa Elena de Guarapirú. “Sobre esa base, incorporan padrillos destacados, hicieron todo bien. Hace un año que están preparándolo”, dijo el integrante de Indarte y Cía., destacando que se trataba de yeguas de trabajo, entre 7 y 11 años. El 70% para niños o patrones.

Previo a venderse el primer producto ya estaban todos comercializados, pues el 100% de los lotes contaba con Pre Oferta. “Pero además, subió en torno a US$ 2.000 el promedio previo, pues todos tuvieron puja”, mencionó Gutiérrez.
Destacó que el mercado “valoró “un sello muy bueno, lo mismo que la doma y la mansedumbre”, lo que quedó demostrado en que las yeguas “para gurises se pagaron más”.

Los valores, en dólares, fueron: 21 yeguas de andar: 5.760, 2.340 y 3.650; 2 yeguas de manada: 1.800 (la pieza), 1.400 y 1.620 (la pieza); 2 potrancas: 2.520, 1.980 y 3.380.

Todos quedamos muy contentos, dijo luego Juan Pablo Gutiérrez. “No se hizo pesado, hubo mucha puja, a pesar de ser virtual, y compraron desde Cerro Largo, Lavalleja y casi todo el litoral desde Paysandú a Colonia”.

El integrante de Indarte y Cía. consideró que la propuesta fue sólida, “una muy buena base genética, yeguas de muy buena morfología y muy buena doma. Y el mercado la respaldó”.