Productores y vecinos afectados por el proyecto de la represa de Casupá se movilizaron este miércoles en Montevideo, donde entregaron una carta dirigida al presidente de la República, Yamandú Orsi, en la que solicitaron nuevamente una reunión y expusieron sus principales cuestionamientos al emprendimiento.
La concentración comenzó en Plaza Independencia y culminó frente a Torre Ejecutiva, donde una delegación hizo entrega del documento destinado al mandatario. Posteriormente, los manifestantes continuaron la movilización hacia el Palacio Legislativo.
Álvaro Rivadavia, uno de los voceros del grupo, explicó que la carta resume los principales hechos ocurridos durante el último año en torno al proyecto y recuerda los pedidos de audiencia realizados al presidente.
"Hoy hace exactamente un año que empezamos con este tema. Hace un año le enviamos la primera carta pidiéndole una entrevista y en este documento enumeramos todo lo que ocurrió desde entonces. Lo que reclamamos es que cumpla con lo que prometió en dos oportunidades: recibirnos y escuchar nuestros argumentos de primera mano", señaló.
Según Rivadavia, Orsi asumió ese compromiso en dos ocasiones: durante la inauguración del frigorífico Florida y posteriormente en la inauguración del Congreso Nacional de Intendentes, en Salto.
"En ambas oportunidades nos dijo personalmente que nos iba a recibir, pero eso todavía no ocurrió", afirmó.
El representante de los vecinos sostuvo que el objetivo del encuentro es transmitir directamente al presidente los argumentos técnicos y sociales que, a juicio de los afectados, desaconsejan la construcción de la represa.
"Queremos que el jefe del Poder Ejecutivo tenga un insumo más para tomar una decisión con conocimiento de causa. Incluso nos gustaría que visitara la zona para conocer de primera mano la realidad del lugar", expresó.
Consultado sobre si considera que Orsi es quien puede detener el proyecto, Rivadavia respondió que la decisión final recae en el presidente.
"Es su responsabilidad. Si la obra continúa, el responsable será él, porque es quien conduce el gobierno", sostuvo.
El vocero aseguró además que el movimiento cuenta con respaldo técnico y académico para fundamentar su posición.
"Tenemos apoyo de especialistas y también existe abundante bibliografía académica que sostiene que esta no es la solución para garantizar el abastecimiento de agua potable del área metropolitana", indicó.
En ese sentido, cuestionó la utilidad de la obra a largo plazo. Recordó que, según declaraciones del presidente de OSE, Pablo Ferreri, la represa permitiría atender la demanda hasta aproximadamente 2045 o 2050.
"Si la construcción demora entre cuatro y cinco años, estaríamos hablando de una solución para menos de dos décadas. Es muy poco tiempo para una obra de esta magnitud", afirmó.
Rivadavia agregó que el proyecto también implicaría concentrar aún más el abastecimiento de agua potable del país en una única fuente para la región metropolitana, además de afectar una zona que describió como productiva, socialmente activa y con un importante valor ambiental.
Finalmente, sostuvo que el gobierno no conocía en profundidad las características del territorio cuando resolvió retomar el proyecto.
"Creemos que recién ahora están comprendiendo que se trata de una zona poblada, con actividad productiva y con un importante patrimonio de flora y fauna. Esa realidad no fue considerada al momento de impulsar la obra", concluyó.