Agricultura

“Lo que hace grande a Montes del Plata es sin dudas su gente”

Aldo Favre, gerente de Personas, destacó la cultura organizacional, sostuvo que es fundamental “la forma como se hacen las cosas y las prioridades”.

Pablo D. Mestre.

“En nuestra área nos consideramos socios estratégicos del negocio. Nos proponemos centrar nuestras funciones y procesos en el colaborador, acompañándolo y potenciando su experiencia, tanto personal como profesional -señaló Aldo Favre, gerente de Personas y Cultura Organizacional de Montes del Plata-. Así trabajamos con cada uno de los integrantes de la organización”.

“Para esto tenemos que diseñar y poner en marcha algunos procesos -tanto generales como particulares- que apunten al desarrollo de los equipos y que alcancen su máximo potencial”, explicó.

“Buscamos impulsar equipos hacia una cultura de excelencia y bienestar. La excelencia pasa por tener como norte los pilares estratégicos de Montes del Plata, que van moldeando nuestra cultura. Con esa base, desde nuestra área vamos generando procesos de gestión de desempeño y gestión por competencias, sistemas y procesos que alinean las energías de la organización a objetivos comunes”, sostuvo Favre.

“El bienestar pasa por incorporar con mucho mayor vigor la mirada del colaborador, lo que implica estar mucho más receptivos a sus visiones. Para eso tenemos procesos estructurados y profesionales de gestión de personas, como la encuesta periódica de clima de trabajo. Eso nos permite ir viendo cuáles son los principales focos de acción cada año”, remarcó.

Para Favre la cultura en una organización es la forma en que ésta hace las cosas y cuáles son sus prioridades. “Es como esa malla invisible que lleva a tomar decisiones y tomar acciones que van siempre en una línea. Cuando tomamos una decisión en Montes del Plata, todos tenemos claro que primero están las personas y su seguridad, luego está el ambiente, luego la calidad y finalmente la producción”, afirmó.

Trabajo en equipo.
Montes del Plata combina actividades muy diversas, que -sin embargo- están alineadas en una cultura común y con los mismos objetivos. “Eso se logra fortaleciendo el trabajo en equipo. Por ejemplo: si en algún momento en cualquier área se decide tomar otro rumbo respecto al previsto, eso lo debe definir el mismo equipo que tomó la decisión inicial. Son formas de hacer las cosas que definen a la organización y cómo considera a su gente, cómo se va comportando y cuáles son sus prioridades”, señaló. “Para eso, las propias personas son nuestros grandes socios estratégicos, y particularmente nuestros líderes”.

La forma de incorporar personas también pasa por un aspecto cultural, que cruza transversalmente a la organización y alcanza incluso a los contratistas. “Tratamos de priorizar la mano de obra local y hoy tenemos un 70% de nuestro personal proveniente de las distintas localidades cercanas”, destaca el gerente de Personas y Cultura Organizacional.

“Esto no es casualidad, sino que se trabaja permanentemente. Por ejemplo, hicimos un programa para incorporar cosechadores, para manejar harvesters, en el cual trabajamos con Inefop y el área de cosecha de Montes del Plata, para dar la oportunidad a chiquilines de la zona de acceder a un trabajo tecnológico, de buen nivel de calidad y confort, sin tener que desarraigarse”, remarcó.

“También en la industria desarrollamos un proceso muy importante -que tuvo varias ediciones- en el cual más de 50 personas se fueron capacitando para poder operar en la planta de Montes del Plata de Punta Pereira, una de las de mayor tecnología del mundo. Eso es motivo de orgullo porque también es parte del proceso de desarrollo de las personas, a la vez que permite captar mano de obra local y desarrollarla localmente”, afirmó.

Las personas.
Montes del Plata es una empresa con múltiples áreas y por tanto su experiencia en el desarrollo de personas es muy rica. “Nuestros colaboradores están en áreas que van desde investigación y desarrollo al puerto, pasando por el vivero, la silvicultura, cosecha, transporte y toda el área industrial, todas compartiendo la misma cultura. Ya de por sí el tamaño de la organización genera una rica experiencia”, agregó Favre.

“En ese contexto, trabajamos a través de grupos de mejora y de equipos multidisciplinarios, que en sucesivas reuniones de estrategia fuimos definiendo, en un modo de trabajo que están muy asociado a la mejora continua. Esas modalidades van sosteniendo y enriqueciendo la cultura de trabajo”, expresó.

“Y eso implica que haya una persona del área finanzas intercambiando con alguien de producción, o alguien del área forestal, con personas que van liderando ese proceso, describió Favre. El trabajo en equipo que se genera es una de las grandes fortalezas de la organización. Lo que hace grande a Montes del Plata son las personas y la forma en que trabajamos juntos”.

Madurez y empatía.
La pandemia puso a prueba la preparación y la referida cultura organizacional de la empresa. “Yo vivo en Colonia, pero cuando arrancó la pandemia estaba en Montevideo. De inmediato coordinamos con Diego Wollheim (Gerente General) y María Noel Fadel (Asuntos regulatorios y Mejora continua), para comenzar un proceso que fue vertiginoso, trabajando el sábado y domingo, para que ya el lunes y martes todas las personas que podían trabajar desde sus casas, efectivamente pudieran hacerlo. Se puso a prueba la resiliencia del equipo, su capacidad de reacción y también la preparación que ya se tenía”, recordó con satisfacción.

Para Favre, fue un claro reflejo de la madurez que había en la cultura organizacional. “Los sistemas funcionaban, cada una de las personas tomó su rol y su lugar para aportar al equipo y no hubo cuestionamientos sobre quién tenía que ir y quién no, sino que el que no asistía cuidaba al que tenía que ir. Hubo una gran madurez”, agregó.

“Desde nuestra área acompañamos a las personas en el proceso, al tiempo que desarrollamos encuestas y consultas, para saber cómo estaba cada uno de nuestros colaboradores, su situación familiar, etc. Y a los que tenían que proceder a un cambio en sus condiciones laborales y trabajar desde su casa, les suministramos las sillas, los monitores, para tener el grado de flexibilidad y comunicación suficiente. Se trabajó con empatía para poder estar a la altura de ese proceso y facilitar un cambio que ha sido muy grande”, concluyó el gerente de Personas y Cultura Organizacional de Montes del Plata.