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Fuerte caída del valor del trigo por las gestiones para sacar de Ucrania los granos retenidos desde el inicio de la guerra

En Chicago el precio del cereal perdió US$ 25,72 y quedó en US$399,59; tras el fracaso de la Unión Europea, ahora Turquía negocia la apertura de corredores seguros para los buques; persisten muchas trabas para que el objetivo se cumpla

TRIGO

LA NACIÓN (GDA) | El valor del trigo cayó hoy un 6% en la Bolsa de Chicago en medio de una ola de venta de contratos por parte de los grandes fondos de inversión especuladores ante las negociaciones que ahora busca liderar Turquía para sacar de Ucrania los granos que quedaron retenidos desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero pasado, cuando se paralizó la actividad de todas las terminales portuarias ucranianas sobre los mares de Azov y Negro. Cálculos privados dimensionan el volumen varado en torno de los 20 millones de toneladas, con el trigo y el maíz como los productos con mayor participación en ese stock que no pudo llegar al norte de África, a Medio Oriente y al sudeste asiático, donde están los principales compradores de Ucrania.

Al cierre de la rueda, las pizarras del mercado estadounidense reflejaron bajas de US$ 25,72 y de 25,26 sobre los contratos julio y septiembre del trigo, cuyos ajustes resultaron de 399,59 y de 403,26 dólares por tonelada. Pese a la caída, el nivel actual del valor del grano fino sigue entre los más altos históricos. Como referencia, un año atrás los contratos antes citados se cotizaban a 243,80 y a 245,17 dólares por tonelada, respectivamente.

Las negociaciones para reactivar los puertos de Ucrania llevan semanas y hasta el momento no lograron avances. La Unión Europea hizo punta, pero la exigencia del Kremlin de un retiro de sanciones puso las tratativas en punto muerto luego de que la Casa Blanca dejó en claro que no habría concesiones hacia el gobierno de Vladimir Putin. La novedad de las últimas horas es el protagonismo asumido por Turquía, que mantiene diálogo con ambos países en conflicto y que resulta una especie de “árbitro” en materia de tráfico marítimo, dado que buena parte de las exportaciones de Rusia y de Ucrania deben atravesar el estrecho del Bósforo, controlado por Ankara.

Entre ayer y hoy, el presidente de Turquía, Tayyip Erdogan, se comunicó con sus pares de Rusia y de Ucrania, Putin y Volodymyr Zelensky, para expresarles la voluntad de generar un corredor seguro que permita la salida de los granos ucranianos para evitar así una crisis alimentaria y para aliviar el peso que implica para las economías de los países importadores el alza del valor de los alimentos. La propuesta de Erdogan es construir un “centro de control” que incluya a Moscú, a Kiev y a la ONU, y que tendría su sede en Estambul. En esa línea de acción, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, confirmó que el 8 de junio viajará a Turquía su par ruso, Serguéi Lavrov.

Pero, más allá de que las negociaciones tuvieron un correlato bajista sobre los precios del trigo, que arrastró también las cotizaciones del maíz y de la soja, para que ese corredor seguro para la salida de los granos de Ucrania comience a funcionar subsisten muchos escollos. El principal, la exigencia de Rusia por ver dadas de baja algunas de las sanciones impuestas por la Unión Europea y por Estados Unidos. Y, además, la seguridad que habría que darles a los operadores marítimos para desplazarse por aguas inestables por la continuidad de las hostilidades, donde primero deberían retirase las minas “sembradas” para evitar el desplazamiento de buques de guerra rusos. Zelensky se muestra reticente a esto último por el temor de que ello resulte una estrategia rusa para que sus naves de guerra tengan vía libre para aproximarse a un puerto clave como Odesa.

Cabe tener en cuenta que las exportaciones rusas fluyen sin problemas logísticos desde sus puertos. El único condicionante es un cupo de 8 millones de toneladas impuesto por el gobierno de Putin entre febrero pasado y fines de junio, que está próximo a agotarse. Según la firma rusa SovEcon los embarques de trigo durante mayo rondaron el millón de toneladas, frente a los 2,2 millones despachados en abril. Se prevé que las exportaciones volverán a cobrar dinamismo en julio, con la entrada de la primera parte de la cosecha 2022/2023, que la consultora prevé en un récord de 88,60 millones de toneladas, contra los 76 millones del ciclo 2021/2022.

Por todo esto, lo visto hoy sobre los precios fue una reacción de los especuladores frente a lo que eventualmente podría ocurrir –la liberación en el mercado de un volumen importante de granos desde Ucrania–, pero sobre lo que nadie puede afirmar que ocurrirá o cuándo ocurrirá.

De todos modos, mientras algunas voces plantean la posibilidad de que el mundo se quede sin trigo por el conflicto en la zona del Mar Negro, versión descartada desde el mercado de granos en función de los stocks mundiales remanentes, la liquidación de contratos ejercida por los administradores de los fondos de inversión también tuvo en cuenta el hecho de que ya comenzó la cosecha de invierno en Estados Unidos y que con ella se inaugura la etapa de recolección del grano fino en el hemisferio norte, que se concentra entre junio y septiembre. Además, también provocó la caída de las cotizaciones del cereal en el mercado europeo el tiempo húmedo en zonas agrícolas de Francia, que es el principal país productor del cereal de la Unión Europea y que necesitaba lluvias para detener el deterioro que mostraron los cultivos en las últimas semanas.

Luego del cierre del mercado el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) relevó el progreso de la siembra de trigo de primavera estadounidense sobre el 73% del área prevista, un dato que sigue atrás del 97% de 2021 para la misma fecha, pero que resultó mejor que el 67% previsto, en promedio, por los operadores. En cuanto al trigo de invierno, cuya cosecha comenzará a reportarse desde el lunes próximo, el organismo elevó del 28 al 29% la proporción de plantas en estado bueno/excelente, un dato que se mantiene lejos del 48% vigente un año atrás.

Bajas para el maíz y la soja

La rueda de Chicago hoy también reflejó bajas para los precios de los granos gruesos. En efecto, para el maíz, mercado sobre el que también influye la chance de que se logre sacar de Ucrania el stock retenido, las pizarras mostraron quitas de US$9,35 y de 7,77 sobre los contratos julio y septiembre, cuyos ajustes resultaron de 296,64 y de 285,42 dólares por tonelada. El comienzo de la recolección en Brasil de la segunda cosecha fue un factor bajista adicional para el forrajero.

En su informe semanal, el USDA relevó el avance de la siembra de maíz sobre el 86% del área prevista, frente al 94% de igual momento de 2021, al 87% promedio de las cuatro campañas anteriores y al 85% previsto en promedio por los operadores.

En cuanto a la soja, las posiciones julio y agosto retrocedieron en Chicago US$18 y 15,71, mientras que sus ajustes fueron de 618,49 y de 595,34 dólares por tonelada. El mayor peso de las bajas lo llevó la harina, dado que copió la tendencia del trigo y del maíz, con quienes comparte la demanda de forrajes. El contrato julio de este subproducto perdió US$19,29 y cerró con un valor de 457,23 dólares por tonelada.

La siembra estadounidense de soja progresó sobre el 66% de la superficie prevista, según informó el USDA, un dato que se mantuvo por detrás del 83% de igual momento de 2021 y del 67% promedio de los cuatro ciclos agrícolas precedentes. Los operadores esperaban un avance sobre el 67% del área.

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