Agricultura

Carlos Foderé: “La agricultura necesita ya una baja de costos”

El director de Fadisol, consideró que “no hay manera de competir con los actuales precios internacionales”. Confió que salga finalmente el proyecto de la Terminal Tacuarí y le pareció bueno “que los combustibles se fijen en función de la paridad de importación”.

Hernán T. Zorrilla (*)

-Viendo con perspectiva lo que ha sido esta zafra de soja, ¿cómo son los resultados productivos y los márgenes económicos?
-En el área nuestra, sur de Soriano y Colonia, ha sido muy dispar con rendimientos totalmente diferentes según las lluvias. Pero en general la zafra fue bastante mala, donde está generalizado entre 1.800 kg y 2100 kg de producción. No conozco ninguna chacra de 3.000 kg y sí he visto algunas de 1.600 kg o 1.700 kg. Es una zafra bastante mala en lo productivo, y en nuestra zona de influencia no sé si llega a los 2.000 kg promedio.

-Con los precios actuales, ¿cómo cierran los números al productor?
-Directamente no cierran los números. Estamos en una zona donde la mayoría de los productores trabajan campos arrendados. Con una renta de 800 kg o 850 kg en promedio. Si a 2.000 kg le restas 800, te quedan 1.200 kg para cubrir todo lo que es insumos, servicios y mantener el presupuesto de cualquier empresa agrícola. Con un valor de soja de US$ 300 o hasta US$ 310 con alguna venta anticipada a Palmira, sacándole los fletes, alguna limpieza y algún secado, podrías estar hablando de US$ 270 o US$ 280 en la chacra. A 2.000 kg no hay números que puedan cerrar.

-¿Cómo viene la siembra de cultivos de invierno?
-En el negocio agrícola damos vuelta la página enseguida. La siembra de invierno viene muy adelantada. Pienso que de seguir así va a terminar de sembrar en mayo, con implantaciones fantásticas. Solamente quedará sin sembrar lo que el productor, por voluntad, no quiera sembrar porque es muy temprano, porque quiere diversificar algún riesgo, o por alguna variedad que requiera una siembra más tardía. Pero las implantaciones han sido perfectas, y aunque llovió poco la anterior semana ayudó a terminar de nacer lo que estaba naciendo. Hoy, realmente es un espectáculo ver los campos. Pocas veces he visto en mayo el porcentaje de área sembrada y nacida en muy buen estado. Hay una caída de implantación de trigo pero que podemos compensar con cebada y canola. Somos nuevamente optimistas.

-El proyecto de la Terminal Tacuarí que vienen liderando hace años, que permite el movimiento de mercaderías a través de la hidrovía por la Laguna Merín, ¿en qué situación se encuentra?
-Es un proyecto que venimos manejando hace 12 años. Habíamos logrado todas las autorizaciones para realizar este emprendimiento en la desembocadura del río Tacuarí con la Laguna Merín. La limitante desde un primer momento fue la necesidad de hacer un dragado por el calado de las barcazas para navegar hacia la Laguna de los Patos y salir por Río Grande do Sul. Ese dragado se acordó con el gobierno brasilero, y ellos se harían cargo por tratarse de territorio brasilero. Fue pasando el tiempo, y estudios de impacto ambiental, problemas de recursos e impedimentos políticos de Brasil frenaron esa inversión.
El año pasado, ya con el gobierno de Bolsonaro vino una delegación y se comprometieron a llevar adelante esta obra. Con la situación del coronavirus se paró todo, pero tenemos varias reuniones en cartera para hacer realidad el proyecto.
Por otra parte, la obra está enclavada en zona arrocera y sabemos que a los productores les interesa porque es una opción más de salida. Si bien el arroz elaborado sale por Montevideo podría haber chances de otras variedades de arroz que puedan salir por esta vía. Somos muy optimistas en que cuando se solucione el dragado pueda funcionar el proyecto.

– ¿Hasta dónde impacta el costo de los combustibles en el negocio de los productores agrícolas?
-La incidencia es muy alta. La agricultura necesita una baja de costos imperiosamente, porque no hay manera de competir con los precios actuales internacionales, que no sé si son buenos o malos pero son los que son. Sabemos que Uruguay tiene costos muy altos en muchos aspectos, entre ellos servicios, insumos, y por supuesto el combustible. En este año, si comparamos con anteriores, estamos mejor porque manejamos los costos en dólares, pero nos parece fantástico que el nuevo gobierno determine que los combustibles se fijen en función de la paridad de importación. Nos parece lógico y nos da competencia. Si bien bajó algo, para nuestros competidores ha bajado más aún, por una cuestión de tipo de cambio. Sabemos que el nuevo gobierno lo tiene claro y va a atender la baja de los costos de producción, no es fácil pero es la única manera de mantenerse en competencia, dado que no podemos incidir en los precios de los granos.

(*) Encargado del Área Agrícola, Portal Rurales El País.