A nivel nacional, la cosecha se ubica en torno al 52% al 53%, con la zona norte, Artigas y Salto, alcanzando aproximadamente el 80%. En términos de productividad, “en la zona norte estamos con rendimientos buenos en torno a los 9.000 kilos por hectárea, y a nivel país creemos que en el eje de 8.700 a 8.800 kilos se va a andar”, indicó O’Brien.
Si bien estos rindes se ubican por debajo de la zafra pasada, cuando se alcanzaron casi 9.400 kilos, se mantienen dentro de las proyecciones del sector. A pesar de este descenso en lo que respecta al volumen, el arrocero destacó que lo cosechado hasta el momento presenta “calidades muy buenas, eso es importante para nuestra característica, que somos netamente exportadores”.
A pesar que los rendimientos, dentro de lo esperado, son favorables para el sector y que se mantiene la calidad del grano, los productores arroceros estiman que el resultado económico de la presente zafra será negativo. Guillermo O’Brien indicó que “las cuentas al 30 de junio van a quedar por abajo” de los costos.
“Si tenemos un costo medio país en torno a los 2.000 dólares por hectárea, estamos con un equilibrio por encima de las 200 bolsas, entre 200 y 205”, explicó O’Brien. Por lo que con los rendimientos cercanos a los 8.800 kilos (176 bolsas), el margen resulta ajustado frente a precios que rondan los 10 dólares por bolsa en la región.
Más allá del cierre negativo que podría tener la actual zafra arrocera, el sector analiza con preocupación lo que será el área de siembra para 26/27, con un productor que estará desfinanciado. “Hay que armar lo que es la siembra de la primavera próxima”, advirtió O’Brien, por lo que indicó que se buscan herramientas financieras por parte de la gremial, para que “en los próximos dos meses, antes del 30 de junio, podemos para presentar alguna herramienta a los productores de libre elección, o sea que pueda tomarla el que precise y el que no, que no tenga por qué comprometerse”, explicó.
En este sentido, se busca dejar atrás la obligatoriedad que tenían los fondos arroceros, que fueron de gran utilidad para el sector, pero que condicionaba a todos los productores a acceder a los mismos aún sin tener la necesidad de acceder al mismo. El arrocero remarcó que se busca “que sea una herramienta de libre decisión, el que considere que la tiene que tomar la toma y por ende va a quedar un compromiso de repago, y el que no la toma queda libre”.
Respecto a las negociaciones del precio provisorio de la zafra anterior, que se posicionó en US$ 11,5, el presidente de ACA dijo que “desde que se definió el provisorio en el mes de junio, el promedio de venta fue bajando de valor de exportación” por lo que se espera un ajuste en esta referencia.