Agricultura

Arroceros critican al gobierno por su “insensibilidad total”

El área quedará por debajo de 135.000 hectáreas en la próxima zafra y el sector generará menos empleo.

Alfredo Lago, presidente de ACA, y Enzo Benech, ministro de Ganadería en la inauguración de la zafra de arroz 2018/2019. Foto archivo de Néstor Araújo.

Pablo Antúnez

La Asociación Cultivadores de Arroz (ACA) define esta semana cuándo y cómo desarrollará las movilizaciones de productores en protesta por la “insensibilidad del gobierno” ante los planteos del sector y frente a la problemática que lo afecta.

Las distintas comisiones regionales de la gremial están analizando detalles de la movilización y comunicando a la comisión directiva, la que está semana adoptará una definición final, aunando las estrategias planteadas por los socios.

A poco más de un mes de la fecha óptima para comenzar a plantar la nueva zafra del cereal —antes del 15 de octubre—, se estima que el área se achicará nuevamente, quedando en alrededor de 135.000 hectáreas y será una de las más bajas en la historia del arroz en Uruguay.

Hubo pocos años, en medio de la crisis del sector, que se plantaron áreas por debajo de las 100.000 hectáreas. Según los datos de ACA, en la zafra 89/90 se sembraron 78.091 hectáreas e incluso en la zafra 81/82 el área quedó en 69.450 hectáreas. En 1981, Uruguay comienza a exportar arroz a Brasil a través del Protocolo de Expansión Comercial (PEC). Eran años con pocos mercados para el cereal uruguayo.

Protesta. “Toda esta movilización de parte de las regionales es un grito de protesta, porque ya estamos en fecha de definiciones. Seguramente las posturas que hemos tomado los productores (achicar el área) ya no tienen más regresión y el gobierno dejó que esto explote y con la única fortaleza que tenía el productor”, afirmó a El País el presidente de la ACA, Alfredo Lago.

Hoy las dificultades financieras le pegan más al sector, no sólo por la pérdida de competitividad, sino también porque apenas se lleva colocado entre 28% y 30% del arroz producido en la zafra anterior.

La desazón de los productores está a flor de piel. Lago contó que hay inquietudes y propuestas que la gremial elevó al gobierno que “no eran sólo de orden financiero y no hay casi nada, porque el hecho de que no se haya vendido gran parte de la zafra —hay un 60% del arroz sin vender—, generó más dificultades financieras al sector”. El dirigente dijo que los arroceros entendían que se podía lograr una comprensión de parte del gobierno pero “no se consiguió. Hay una insensibilidad total”.

Los productores no se pueden explicar cómo la comisión directiva de la gremial, “propone e insiste y no ha conseguido respuestas. Hay una frustración muy grande y eso ha motivado la movilización”, remarcó Lago.

Lo que se valora como favorable es la variable cambiaria. “Cuándo el productor hace sus proyecciones, ve un escenario en cuanto a costos internos un poco más favorable”, respecto a la zafra anterior, afirmó el titular de ACA.

Con el área se achican también los puestos de trabajo en este sector de neta vocación exportadora. El arroz es un cultivo intensivo en el uso de mano de obra y el área que se planta está directamente relacionada con el nivel de empleo. Según datos de ACA, con 165.000 hectáreas plantadas se llegó a un nivel de empleo de 2.961 personas, pero cuando se plantaban 200.000 hectáreas, se generaban 3.600 puestos de trabajo. Entre puestos directos e indirectos, entre chacra e industria, el sector arrocero es responsable de entre 25.000 y 30.000 trabajadores en cada zafra.