Zafra de toros

Revisar toros es básico para preñar

Su costo es muy menor frente a lo que valen los terneros y el fortalecimiento de la cría.

 

Pablo Antúnez
Los terneros valen y hay que invertir en la cría para que Uruguay pueda aprovechar el potencial que ofrecen los mercados y la diferenciación de sus carnes.

Parte de esa inversión en la cría pasa por revisar los toros entre 45 y 60 días antes de la temporada de servicios, además de ver que las vacas y especialmente las reposiciones, estén en óptimas condiciones sanitarias y reproductivas, para que expresen celo, lo que permitirá que los toros hagan su trabajo.

Este año, el XVll Taller de Evaluación de los Diagnósticos de Gestación Vacuna, organizado por INIA Treinta y Tres, donde un grupo de veterinarios privados vuelca los datos de los rodeos que monitorean para poder armar la foto de lo que está pasando en el campo, mostró que se llegó a un promedio país de 80,6%, cuando en 2018 apenas se había alcanzado 75.6%. El diagnóstico país se hizo sobre 420.077 vacas totales, encontrándose preñadas 338.742 cabezas. El total de vientres evaluados representa alrededor del 10% de las vacas que conforman el rodeo de cría y se hizo sobre ganaderos que aplican mucha tecnología para asegurarse los terneros.

Parte de esa suba de cinco puntos porcentuales en los diagnósticos de gestación de 2019, está dada porque hay más cabañas y productores que revisan sus toros antes del servicio, más allá de que hay que reconocer que también el clima ayudó mucho.

No se puede tener toros turistas en los establecimientos, el costos de alojarlos, con los actuales precios del ternero, es demasiado alto.

Problema. Los datos y la bibliografía indican que entre 10% y 30% de los toros usados en los rodeos de cría, no están aptos o no pueden cumplir con el servicio. Lo que dicen los libros no está lejos de lo que los veterinarios que trabajan en el segmento de la cría constatan a diario en el campo.

Pablo Marinho, veterinario destacado en la cría que trabaja mayoritariamente sobre rodeos de Treinta y Tres y Cerro Largo, contó a El País que desde que se comenzaron a recabar datos más consistentes, “uno de cada cinco toros tiene problemas”.

Esos toros pueden tener problemas graves o estar cuestionados por tener un callo interdigital que no les permite saltar la vaca u otros problemas menores, pero que complican la monta y el servicio.

“Hay que revisar los toros porque se usa uno cada 30 o 40 vacas, dependiendo del potencial de apareamiento que tenga. Un toro que no funciona complica todas las vacas que va a servir”, afirmó el profesional, que recomienda hacer la revisión uno por uno entre 45 y 60 días antes del servicio.

Marinho aseguró que en su zona, “hay más productores preocupados por revisar los toros y los vientres previo al servicio” y en 40 o 50 días se puede recuperar un testículo afectado.

“Cada año la gente es más consciente de que hay que revisar toros y carneros. Los que se revisan tienen altos porcentajes de preñez en cada zafra”, agregó el profesional.

Patologías. Los principales problemas encontrados por los veterinarios de campo que están sobre las toradas son patologías a nivel de pene, afecciones del aparato locomotor (callos interdigitales, etc.) y luego afecciones testiculares.

Marinho cuenta que la revisión es exhaustiva y también incluye pruebas funcionales, como “la aptitud de la monta que es una prueba cualitativa”.

La otra es “medir la capacidad de servicios y es cuantitativa, porque en base a la cantidad de saltos bien dados que da y su relación con la circunferencia escrotal otorga el potencial de apareamiento que es cuántas vacas se le pueden asignar a un toro”.

Posteriormente viene la evaluación seminal. En muchos casos se hace solo cuando es oportuno, toros a venta o toros que van a congelar semen. Los raspajes son ineludibles, al igual que los sangrados para descartar enfermedades vin-culadas con la reproduc- ción como leptospirosis y brucelosis.

Desde Salto, Eduardo Texeira, otro destacado profesional en el segmento de la cría, recordó a El País que “el toro es el 50% de la preñez de una vaca”,
Los toros, además de la edad que puede limitar la capacidad de monta, pueden padecer otros problema ocultos que solo pueden ser detectados con exámenes realizados por profesionales con experiencia, mientras que en el examen clínico, se puede detectar otras patologías, como los problemas de ojos, en patas, etc.

“A la hora de tener que cubrir una vaca el toro tiene que estar en óptimas condiciones reproductivas y clínico generales para poder generar una preñez”, admitió Texeira. Eso es básico para que puedan lograrse las preñeces deseadas.

En muchos casos “hay que hacer pruebas de monta para saber si ese toro no solo está apto clínicamente, sino para comprobar que puede desarrollar la monta con total normalidad, porque eso descarta problemas de patas, de libido y de aparato reproductivo”, agregó el especialista.

Según su visión, en el norte del país, son muchas las cabañas que están revisando y vacunando los toros contra enfermedades vinculadas con la reproducción en cada zafra.

“Es importante revisar los toros desde ahora, porque al hacerlo con tiempo se pueden subsanar problemas clínicos reproductivos o descartar los toros que no pueden trabajar y pensar en cómo reponerlos”, afirmó Texeira. “Con tiempo, se puede decidir la compra de un toro. Esa es la compra más rentable”, agregado el veterinario.

Venéreas. Los veterinarios que trabajan en el segmento de la cría aseguran que cada año hay mayor incidencia de las enfermedades venéreas o vinculadas con la reproducción.

“La incidencia de estas enfermedades no son un mito. Las hay y van en aumento”, sostuvo tajante Texeira. Se detectan bajo raspaje del prepucio del toro y envío de muestras al laboratorio.

No revisar los toros previo al servicio es poner en riesgo la producción del establecimiento y es más, según la visión de este profesional, “en estos momentos el costo de revisar un toro no tiene ninguna incidencia en el establecimiento frente al precio que hoy está recibiendo el ternero”, destacó Texeira.