Definitivamente la presión a la baja sobre los precios de la hacienda quedó atrás, retomándose la tendencia alcista que ha predominado a lo largo de buena parte del presente año. Se confirmó la expectativa de que la demanda comenzó a crecer antes que la oferta.
Quien lidera en el interés comprador es el abasto, que compra animales bien terminados, pero más livianos y que debe competir intensamente con la demanda desde los corrales de engorde, tanto en la compra de novillos como de vaquillonas. Esto hace que ambas categorías coticen en el extremo superior del rango de precios.
El regreso a la actividad de algunas plantas y la programación de faenas de otras elevó el interés comprador. A su vez, en algo más de una semana estarían de regreso algunos equipos kosher en el país, lo que promoverá un aumento adicional en el interés comprador.
En este contexto las entradas se mantienen en general a una semana, pero hay quienes están asegurando oferta para dentro de dos semanas, cuando se dé el regreso de los equipos kosher.
Los novillos especiales de exportación y para el abasto cotizan a US$ 5,90 el kilo. Un intermediario aseguró que ya se cerraron algunos lotes de excelente calidad a US$ 6,00 el kilo, aunque todavía no se puede decir que ese valor sea una referencia de mercado. Estos negocios en general son para cuando retomen tareas para la exportación a Israel. El abasto paga US$ 5,90 por vaquillonas. “La cuenta es clara, si no se pagan caras se las llevan los corrales”, afirmó un intermediario. En el caso de las vacas los precios van de un piso de US$ 5,40 a un techo de US$ 5,60 el kilo.
Las lluvias retornaron y en algunos lugares hacían falta. Con temperaturas más acordes al avance de la primavera y más horas de sol, apuntalarán el crecimiento de las pasturas.
La expectativa es de un mercado que intentará elevar el nivel de actividad y para ello tendrá que tentar a la oferta con precios más altos.