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Criollitas y bien domadas: jinetas del Uruguay

Cuando a las “chinitas” se les da por jinetear. Las historias de Lucía Cardozo y Alexandra López, porque sigue dando criollas el tiempo...

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Lucía Cardozo, de 21 años; y Alexandra López, de 20, fueron las jinetas más aplaudidas de la Patria Gaucha. Ellas se llevaron el primer y segundo puesto, respectivamente, de la Rueda Femenina Gurupa representando a Sociedad Criolla La Pampa y Caraguatá.

Destacarse en un mundo tradicionalmente varonil como el de las competencias equinas, específicamente el de las jineteadas, no es pan comido. Hacerlo en un lugar como la fiesta de la Patria Gaucha, la mayor exaltación de la cultura tradicional que se celebra en el vasto territorio del gaucho, es aún más relevante. “Por que sigue dando criollos, muy lindos criollos el tiempo…”

Lucía Cardozo, de 21 años; y Alexandra López, de 24, fueron las jinetas más aplaudidas de la Patria Gaucha. Ellas se llevaron el primer y segundo puesto, respectivamente, de la Rueda Femenina Gurupa representando a Sociedad Criolla La Pampa y Caraguatá.

Hija de peones rurales, Lucía Cardozo nació en Florida, pero se crió en Durazno, en el campo. Está realizando un curso de administración de empresas y, actualmente, “changueando” en tareas de siembra.

“Cuando era chica y vivíamos en Durazno, tenía un petiso tubiano. Siempre andaba en la vuelta de papá. Un día hubo que atravesar una cañada y papá me dijo ‘pasá por acá’, pero no, yo quería pasar por otro lado. Bien de porfiada, me fui con petizo para abajo y allá a las cansadas salí”, contó.

Sin renegar de sus raíces criollas, toda su vida le fascinaron las jineteadas. Y no practica la disciplina desde hace mucho tiempo. Fue en plena pandemia, en 2020, cuando surgieron unas jineteadas virtuales internacionales femeninas. Un amigo la invitó a participar y ella no dudó en aceptar la propuesta.

“Si quieres subir yo te consigo las cosas”, le dijo. Aceptó, subió y le encantó.

“Me gustó más de lo que ya me gustaba. Nunca había jineteando un caballo, solo algún ternero con papá chiveando”, contó la joven a El País.

Si bien reconoce que le queda muchísimo por aprender, sobre todo en lo referido a la parte técnica, estar activa en el mundo de las criollas ya es un gran paso, porque a partir de ahí mucha gente se acerca y brinda consejos o comparte experiencias.

“Junta esperencia en la vida. Hasta pa dar y prestar. Quien la tiene que pasar. Entre sufrimiento y llanto. Porque nada enseña tanto. Como el sufrir y el llorar”, Martín Fierro

Se quedó quieta, deseando volver al ruedo. Al tiempo surgieron unas criollas cerca de su casa y querían hacer montas especiales. Y no dudó en presentarse. No es tan común que una organización quiera tener una rueda de mujeres, y no es por falta de personal, porque son varias las mujeres que disfrutan de la actividad.

“Cuando estoy arriba del caballo no quiero que se termine, ahí arriba no te importan los golpes”, contó.

Patria Gaucha. La Patria Gaucha funciona mediante aparcerías. Participan de las actividades los integrantes de las mismas aparcerías o bien pueden tener invitados. Cardozo participó como invitada de la aparcería La Pampa. Participaron 12 mujeres de todas las edades.

En la Gurupa no se usan los estribos, sino que un cuero sujetado por un cinchón. Aquí el jinete debe sostener las riendas con una mano y el rebenque en la otra. Funciona como el resto de las jineteadas, por tiempo y destrezas. Son ocho segundos en total.

“Yo aguante y no me caí. Hubo muchos golpes en Patria Gaucha, pero creo que yo tuve suerte porque habían muy buenas jinetas que no ligaron bien”, contó. Para adelante Cardozo planea terminar sus estudios y seguir estando en la vuelta del campo, y de los caballos.

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"Caballo, caballo, caballo..."

Alexandra López es de Caraguatá, Tacuarembó. Sus padres trabajaron toda la vida en el campo y, por tanto, ella nació y se crió en el campo. Más bien arriba de un caballo, porque al año y medio ya andaba a caballo sola.

“Lo mío siempre fue caballo, caballo, caballo. Hice toda la escuela a caballo. De chica me iba a las estancias a trabajar”, contó a El País.

Siempre participó de diferentes pruebas de rienda. A los 14 años salió joven rural de Caraguatá, en unas criollas que hacen todas los años en donde eligen a una china. Ganó el concurso en dos ocasiones más. A sus 16 años se fue a la Invernada a hacer un curso de doma racional. Doma caballos desde los 14 y siempre trabajó bajo los conceptos de doma tradicional, pero quería aplicarle mansedumbre a la caballada, por eso realizó el curso.

Hoy se dedica a domar y a enseñar a los niños a andar a caballo. Estando en el mundo de la doma es prácticamente inevitable no verse tentado a participar de una jineteada. Así fue. Con recelo al principio, porque sufrió unos accidentes en pruebas de rienda en donde un caballo bellaqueo y se quebró una mano. La operaron y pasó todo un fin de año internada. Sin embargo, siguió domando. “Me convidaron de la sociedad Caraguatá a jinetear el año que no salió Patria Gaucha por la pandemia. Ahora me volvieron a convidar y yo estaba dispuesta. Probé un caballo en Caraguatá que ninguna mujer había montado y no dio fuego como yo pensaba. De ahí me fui a Patria Gaucha, fue una de las primera veces que monté en un ruedo, porque siempre lo hice en domas en el campo”, contó.

Alexandra López

“Desde que tiene memoria” Alexandra también corre raid. Sus hermanos siempre estuvieron de cerca en la actividad y cuando sobraba un caballo para variar se lo daban. “Me encanta la ruta, el circuito de seis o siete kilómetros, una carrera de 300 metros. Siempre tengo muchos caballos a la vuelta”, comentó.

En un futuro le gustaría tener un centro de equinoterapia y para eso le pidió ayuda al presidente Luis Lacalle Pou. “Quizás no lo sepa, pero en la zona de Caraguatá no hay ningún centro de equinoterapia. Sé que lleva mucho dinero, hay que conseguir predio y tener animales. Pero quizás por el diario me pueda leer y ayudarnos”.

“Paisano no va a aflojar
mire que ese pingo es malo
y ande lo suelten del palo
se va a empezar a abrazar.
Es cuestión de no sogiar
y entrarle a bajar la mano,
es mañero y veterano
muy poquitos lo han andao
y son muchos los que ha tirao
como colchón de gitano”

Manuela García Pintos
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