La raza Brangus continúa consolidando su presencia en la ganadería uruguaya, con un crecimiento sostenido tanto en la comercialización de reproductores como en la incorporación de nuevos criadores. En una zafra de toros que dejó valores promedio superiores a los US$ 5.000, la raza volvió a posicionarse como la tercera en cantidad de reproductores comercializados en el país.
Así lo destacó el presidente de la Sociedad de Criadores de Brangus del Uruguay, Nicolás Correa Bove, durante una entrevista en Hablemos de Agro, de Canal 10, donde analizó la evolución de la raza, sus principales características productivas y las perspectivas de la actividad ganadera.
Para Correa Bove, el crecimiento que ha experimentado Brangus responde tanto a sus condiciones productivas como al trabajo desarrollado por las sucesivas generaciones de criadores. Recordó que la gremial fue fundada en 1988 y que su primera participación en la Expo Prado se concretó en 1991, iniciando un proceso de expansión que se ha acelerado durante los últimos años.
“La gente hace la raza”, afirmó el dirigente, quien destacó la importancia de los productores que impulsaron su desarrollo desde los comienzos y de quienes continúan incorporándose a la actividad.
Actualmente, la sociedad cuenta con 115 socios, frente a los aproximadamente 90 que tenía el año pasado, una evolución que refleja el creciente interés por la raza.
Una zafra que superó las expectativas
El presidente de Brangus realizó una evaluación ampliamente positiva de la zafra de reproductores 2026, tanto por los valores alcanzados como por la agilidad de la comercialización y la demanda registrada.
La gremial auspició 23 remates durante la temporada, una cifra que también representa un crecimiento respecto a ejercicios anteriores. Según explicó, la comercialización de reproductores dejó resultados superiores a los esperados, con promedios que se ubicaron por encima de los US$ 5.000.
Correa Bove reconoció que existían expectativas favorables, considerando el comportamiento del mercado ganadero durante el año, la valorización de la reposición y los cambios que vienen registrándose en los sistemas productivos, especialmente en el norte del país.
Sin embargo, señaló que la magnitud de la mejora en los valores y el nivel de colocación terminaron sorprendiéndolo favorablemente.
Uno de los aspectos que destacó fue la creciente demanda por hembras, una categoría que ha ganado protagonismo en los negocios de la raza. Según explicó, la valorización de los vientres está generando nuevas oportunidades para las cabañas, que encuentran un mercado cada vez más receptivo para la comercialización de genética.
Este escenario también está vinculado con la transformación de numerosos establecimientos ganaderos que anteriormente desarrollaban ciclos completos y que actualmente están orientando sus sistemas hacia la cría y la recría.
Al analizar las condiciones productivas de Brangus, Correa Bove destacó especialmente su versatilidad y capacidad de adaptación a distintos ambientes.
La raza, desarrollada a partir del cruzamiento de Angus con genética cebuina, principalmente Brahman, combina características de calidad carnicera, rusticidad y vigor híbrido.
El dirigente explicó que inicialmente Brangus estuvo fuertemente asociada a campos marginales y ambientes con mayores dificultades productivas, donde los criadores buscaban animales capaces de responder adecuadamente a condiciones exigentes.
Sin embargo, sostuvo que su utilización se ha extendido hacia sistemas más intensivos y establecimientos con mejores condiciones de alimentación.
“En campos pobres te anda bien y en campos buenos te va a andar muy bien”, expresó.
Entre las características que destacó se encuentran la precocidad sexual de las hembras, la facilidad de parto, el crecimiento de los terneros y la capacidad de producir animales adecuados tanto para la recría como para la terminación.
En este sentido, explicó que la selección busca mantener un equilibrio entre las características maternales y las exigencias de los sistemas de engorde, particularmente de los corrales, que demandan animales capaces de alcanzar mayores pesos de faena.
Correa Bove consideró que la raza dispone de un biotipo que permite responder a estas necesidades sin perder condiciones fundamentales, como la fertilidad, la precocidad y la facilidad de parto.
La genética uruguaya gana protagonismo
Otro de los aspectos abordados fue el desarrollo genético de Brangus en Uruguay y las posibilidades de continuar ampliando su participación en los mercados regionales.
El presidente de la gremial explicó que la selección nacional ha estado históricamente vinculada con la genética argentina, aunque actualmente Uruguay viene consolidando características propias en sus rodeos.
A su entender, la evolución de las cabañas ha permitido desarrollar animales adaptados a los sistemas productivos nacionales, con buenos resultados tanto en la cría como en la recría y terminación.
También destacó la incorporación de herramientas tecnológicas que permiten acelerar los procesos de mejoramiento genético.
En materia de evaluaciones, señaló que los criadores participan de un sistema regional de registros y análisis de datos, que integra información de diferentes países y permite comparar reproductores mediante evaluaciones genéticas.
A este trabajo se suma la participación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), particularmente en mediciones vinculadas con características de carcasa y otros indicadores productivos.
Asimismo, resaltó el avance de tecnologías reproductivas, como la transferencia de embriones, que han permitido acortar los tiempos necesarios para desarrollar planteles de calidad.
Según explicó, estas herramientas también han favorecido el surgimiento de nuevas cabañas, algunas de las cuales ya han conseguido destacarse en las principales exposiciones del país.
Correa Bove consideró que Uruguay se encuentra actualmente en mejores condiciones para competir en el exterior y valoró la presencia de genética nacional en países como Argentina y Paraguay.
El aporte frente a la garrapata
La problemática de la garrapata, que continúa representando un desafío para la producción ganadera, también formó parte del análisis.
Correa Bove explicó que el componente cebuino de Brangus le confiere determinadas características que pueden contribuir a una menor carga de garrapatas en comparación con razas británicas puras.
En ese sentido, mencionó investigaciones realizadas en Argentina que buscan cuantificar estas diferencias y aportar información objetiva sobre el comportamiento de la raza.
No obstante, aclaró que una menor infestación no significa que los animales sean resistentes a la tristeza parasitaria ni que estén exentos de contraer garrapatas.
También señaló que existen diferencias individuales entre animales, por lo que el comportamiento frente al parásito depende de distintos factores.
Respecto a la calidad de carne, el dirigente adelantó que la sociedad tiene previsto desarrollar durante 2027 un trabajo de evaluación con novillos, que permita generar información específica sobre las características carniceras de la raza.
El objetivo será contar con resultados que respalden técnicamente el desempeño que los productores observan en los sistemas de terminación.
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