Este viernes 2 de octubre se realizó la sexta edición del remate “El Doble Par”, en las instalaciones de la Sociedad Rural de Durazno, con la participación de las cabañas La Ceferina, La Ganadera y Viejo San Juan. Las ventas estuvieron a cargo de los escritorios La Consignataria y Juan Vera SRL, en una jornada que se caracterizó por la agilidad de los negocios, la importante participación de las preofertas y una demanda sostenida por los reproductores.
La actividad comenzó con la comercialización de los vientres, que encontraron una buena respuesta de los compradores. Desde el inicio se observó una dinámica ágil, favorecida por el importante volumen de preofertas registradas previamente, que permitió avanzar rápidamente en la colocación de los distintos lotes.
Posteriormente llegó el turno de los reproductores, donde se mantuvo el dinamismo comercial, con varios interesados pujando por cada lote. La calidad de la torada y sus destacados datos productivos y genéticos fueron aspectos considerados por los compradores al momento de elegir. Incluso aquellos reproductores que ingresaron a pista sin preofertas encontraron rápidamente interesados, generándose competencia y una evolución sostenida de los valores.
En la raza Angus se comercializaron 40 toros, que alcanzaron un promedio de US$ 4.368, con un precio máximo de US$ 5.520 y un mínimo de US$ 3.600. Por su parte, los 20 reproductores Polled Hereford registraron un promedio de US$ 4.632, con un máximo de US$ 5.760 y un mínimo de US$ 3.600.
En cuanto a los vientres, se comercializaron cuatro vacas preñadas a un promedio de US$ 1.590, con valores que oscilaron entre US$ 1.320 y US$ 1.920. Asimismo, seis vaquillonas de uno a dos años promediaron US$ 1.520, con un máximo de US$ 1.680 y un mínimo de US$ 1.320. Finalmente, las 35 vaquillonas Angus alcanzaron un promedio de US$ 1.786, con un precio máximo de US$ 1.980 y un mínimo de US$ 1.740.
Otro aspecto destacado de la jornada fue la diversidad de destinos de los reproductores comercializados. Una parte importante de la torada permaneció en establecimientos del departamento de Durazno, mientras que otros ejemplares fueron adquiridos por productores de Cerro Largo, Lavalleja, Flores, Florida y Tacuarembó, entre otros puntos del país.