Ganadería

Misa: “Estamos totalmente fuera de mercado, un precio razonable sería US$ 3,50”

La directora de Frigorífico Las Moras, Elizabeth Misa, conversó con Rurales El País y se refirió a la “crítica” situación que están experimentado las industrias frigoríficas, la realidad de los mercados internacionales que “no validan” las actuales referencias de la hacienda del país y pidió que toda la cadena se “sincere” para que “todos podamos vivir”.

Elizabeth Misa, directora de Frigorífico Las Moras.

– Previo a la feria de la alimentación en China, ¿se imaginaba que los valores de las haciendas iban a lograr las referencias alcanzadas?

– No, pero se podía avizorar que algo iba a suceder con la psicosis de la baja del stock de vacunos, la exportación de ganado en pie y el buen clima. Eso determinaba que iba a ser un año poco predecible, y si bien soy nueva en el negocio, en los cinco años que estoy al frente del frigorífico nunca hubo un año igual al otro y este no fue la excepción. Uno hace proyecciones pensando en lo que podrá ocurrir en el año y nunca se tomó en cuenta un precio de la hacienda de estas características.

– ¿Considera que se alcanzó un pico de valores o todavía no llegó?

– Por la salud de todos nosotros espero que ya se haya alcanzado. Estamos en una situación bastante límite. Ya se debería haber registrado el pico más alto y pasar a regularse un poco más después de cumplir con la faena de cuota, pero no quiero hacer una proyección de algo que depende mucho del mercado. Sin embargo, si el precio máximo registrado no fue el más alto del año quiere decir que estamos frente a un problema serio. Nuestro eslabón en la cadena cárnica está pasando un momento crítico, el valor de exportación del producto tiene un límite y está determinado a lo que estén dispuestos a pagar los mercados. Se dice que China nos come, pero cada vez son más los países que quieren ser comidos por la demanda de China. Hoy la industria absorbe el aumento del costo de la materia prima y no lo puede trasladar a los mercados. Y no es porque no se quiera, sino porque los compradores no validan los precios y aparecen otros jugadores en el partidos que están dispuestos a hacer los goles que no hace Uruguay.

– En las últimas semana bajó la faena. Antes estuvo en guarismos altos, el volumen de exportación creció y el precio subió: las señales de las industrias parecen ser distintas con los resultados del negocio que menciona.

– Uno tiene una fábrica que la tiene que seguir moviendo. A veces uno se mueve para absorber las pérdidas de alguna forma, pero llega un momento que no se tiene para dónde mover. Tengo US$ 30.000 de costo por día por tener la planta parada, trato de surfear la ola lo máximo posible, pero llega un momento que de diez negocios solo uno es positivo y los nueve restantes resultan sumamente negativos. Es más, la mayoría de los negocios ni siquiera contribuyen a los costos fijos que tenés. Sigo faenado porque la planta para me come y me muevo para no perder posición del mercado esperando que algo cambie. Terminal el mal o algunos cuerpos desaparecemos del mercado.

– ¿Una compañía internacional con posiciones en otros países tiene la posibilidad de compensar las pérdidas en Uruguay frente a la nacional?

– Y si. Todos sufrimos este momento, pero algunos pueden compensar con otras sucursales que tienen en distintos países. El capital nacional es quien sufre la arremetida porque no hay recursos para compensar las pérdidas. Sin ánimo de victimizarse, deberíamos cuidarnos entre todos para no generar una situación que después nos podemos arrepentir. No pido medidas extremas, sino cuidarnos entre nosotros: busquemos la forma, que todas podamos existir funcionando de la mejor forma. Hoy nuestro eslabón está en una situación muy comprometida. Habría que ponerse a ver seriamente, sin rencores, cuál es la situación y cuál sería la mejor ecuación para que todos podamos vivir.

– ¿Con qué negocios está Las Moras?

– Estamos exportando a China, la faena para la cuota 481 arrancó ayer y las ventanas son cada vez más ajustadas y kosher. Hoy somos China dependientes, es el 52 o 54% de lo que exportamos y los importadores lo saben y buscan marcar el precio. China es el centro de la atención, no hay muchas opciones para moverse.

– La semana pasada faenó 2004 cabezas y se ubica entre las diez principales plantas con mayor actividad, ¿tiene previsto seguir con ese ritmo?

– Esta semana siguiente vamos a estar con la cuota, eso implica que vamos a mantener el ritmo. Y seguiremos hasta cuando se pueda.

– ¿Qué expectativas tiene del mercado para los próximos tres meses?

– La verdad que no sé qué decirte. Nuestro plan es seguir, en la medida de lo posible, con los negocios pactados y ver cómo se mueve el mercado internacional. El mercado chino tuvo sus cambios y cuando asomaban las compras para el año nuevo chino sucedió un nuevo capítulo de la guerra comercial, eso generó un poco de espera y uno también tiene que esperar de este lado para ver qué sucede. Es muy difícil proyectar y decirte tal cosa. Creo que no hay nadie que tenga la última palabra y no me gusta hablar sin saber.

– ¿Dónde tendría que ubicarse el precio de equilibrio de acuerdo a las referencias del mercado internacional?

– Hoy se podría hablar de US$ 3,50, es el valor con el que se podría sobrellevar la situación, tanto los productores como la industria. Estamos totalmente fuera de mercados y los precios de la reposición y del gordo no se validan.

– ¿Quiénes deberían sincerarse?

– Me refiero a toda la cadena, productos e industria. Todos formamos parte del sistema y somos los interesados. Quiero remarcar que nadie quiere regulaciones, pero si sincerarnos y ver cuál es el precio que sirve al productor y la industria, y que nos permita sobrevivir a todos. Eso debería ser lo mejor.