Ganadería

Luis Fernández Echeverría: “Ser cabañero es una pasión que se transmite”

Es el único que fue presidente de las Sociedades de Criadores de Hereford y Angus, durante 46 años estuvo al frente de Frigorífico Modelo y desde hace más de 50 es uno de los principales de Sociedad Ganadera San Salvador. Defiende a ambas razas porque considera que “en la esencia son lo mismo, dos muy buenas productoras de carne de calidad”. En el Mundial Angus, se dijo que hubo un antes y un después de Frigorífico Modelo en la raza en Uruguay. Luis Fernández recuerda que la primera vez de la cabaña en el Prado, año 1992, había 12 animales (7 propios) de 3 cabañas, “hoy son más de 260 y de 70 cabañas”, menciona con orgullo.

Pablo D. Mestre

-¿Qué es ser cabañero?
-Es una pasión sin lugar a dudas. Y se transmite. En 1983 fuimos por primera vez al Prado. Rodrigo, que tenía 9 años, paseaba una de las dos terneras que llevamos. El jurado, Emilio Pereira Iraola, las ubicó primera y segunda de la categoría, pero a último momento cambió la ternera que tenía Rodrigo para el segundo lugar. Como vi que se fue desolado al galpón, le pedí a Emilio que le hablara para levantarle el ánimo. Fue y le dijo: “la puse en segundo lugar, porque las manos de la que tu tenías son un poco abiertas, pero esa ternera va a ser mejor madre que la que puse primera”. Y con el tiempo eso se dio. Desde ese día Rodrigo entra a la cabaña mirando las manos de los animales, fue algo que le quedó marcado a fuego.

-¿Cómo es el origen de Sociedad Ganadera San Salvador?
-Comenzamos a comprar en el año 1978. Los vientres Polled Hereford eran muy escasos. Se vendía un vientre en el Prado de Santa Inés y lo comprábamos, así empezamos. Después, cuando hizo la liquidación Rincón de Francia compramos muchos vientres que nos dieron grandes satisfacciones. También a Roberto Mailhos y a Santa Inés muchas veces en el Prado. Así fuimos formando nuestro plantel. Luego resolvimos ir a Estados Unidos y trajimos embriones, en el año 1988, la primera y creo que única cabaña que importó embriones Polled Hereford de Estados Unidos. Hicimos con el Dr. Munar un protocolo para liberar la importación de embriones de EEUU a Uruguay. Implantamos los embriones, comenzamos a trabajar con esos vientres que habíamos comprado, hasta que armamos nuestro plantel y concurrimos por primera vez al Prado en 1983.

-Desde entonces, ¿Cuántos Grandes Campeones?
-Son 20 Grandes Campeones, 10 machos y 10 hembras, somos la cabaña con mayor cantidad de Campeones Polled Hereford. También hemos logrado premios en Argentina, donde además hacemos ventas de productos 100% Sociedad Ganadera San Salvador.

-¿Está consolidado el Polled Hereford de SG San Salvador?
-Creo que sí. Creo que estamos por el buen camino. Comenzamos los trasplantes de embriones cuando el método era quirúrgico, había que cortar y poner en el útero el embrión, con el Dr. Carlos Caorsi, después con el Dr. Munar, el Dr. Mario Nigro y hoy hacemos fertilizaciones in vitro. A medida que las cosas se van perfeccionando técnicamente, hemos ido acompañando ese mejoramiento.

-¿Cómo define a su Hereford?
-Buscamos que no sea extremadamente grande, le damos primero prioridad a la parte fenotípica, a la parte reproductiva, que todos los años dé un ternero, o si entra en un plan de trasplante siempre esté respondiendo bien a los programas. Y que esté acompañado por buenos datos de EPD.

-¿Y cómo es la historia del Angus Modelo?
-El Frigorífico Modelo en el año 1966 ya tenía Angus Puro por Cruza, origen Peñagaricano. Cuando entré en el año 1972, comencé la cabaña de Angus, compramos algunos animales de pedigree y empezamos con un programa de transferencia de embriones.

-¿En qué año concurren al Prado?
-En 1992 concurrimos por primera vez al Prado, donde había 12 animales, de 3 cabañas, en un rincón del galpón 3, de los cuales 7 eran nuestros. Previo a eso, a venta salía un toro que lo compraban entre tres o cuatro firmas. Impensado en este momento de la raza.

-¿Por qué Angus?
-Había visto el comportamiento de la raza Angus en esos campos de IC bajos, de 70, en la zona de Tacuarembó, donde tenía Angus general. En época de seca, vi secar una quinta de eucaliptus y los animales comiendo la corteza. Me dije que esa era la raza para ese ambiente, para sobrevivir en condiciones extremas. Comencé con el pedigree y hoy pasamos a ser una cabaña que vende 400 toros por año, que vende 90 vientres pedigree por año y entre 300 o 400 vientres SA por año. Es la cabaña que más tatúa SA, en el orden de los 1.000 vientres por año.

-¿Cómo define el Angus del Modelo?
-Está adaptado a una zona de índice de productividad de 70 promedio, donde son campos más bien de pastura estival y campos duros y fríos con poca pastura en el invierno. En ese ambiente se comporta magníficamente por su rusticidad. Sumado a la fertilidad y a la habilidad materna, ese es el Angus del Modelo. Con un frame moderado, con buenas madres con buen índice de leche.

-¿Cómo es el sistema productivo?
-San Salvador es solo cabaña, porque tiene más del 50% destinado a la agricultura, eso no le permite tener una explotación ganadera general. En Frigorífico Modelo está la cabaña, es la empresa que más animales SA tatúa por año, en el orden de 1.000, un volumen que requiere un gran manejo en la cría para llegar a los distintos remates al cabo de la zafra, en la cual se comercializan 400 toros, 400 vientres SA y 100 vientres de pedigree. Un tema destacado es que, desde hace 7 años, hicimos la Alianza con La Rubeta, con quienes ya llevamos 5 remates conjuntos.

-¿Cómo es la preparación para un show o para la pista de ventas?
-A medida que van naciendo los terneros, sacando diciembre, enero y febrero, el resto de los meses hay parición todo el año para presentar en las distintas categorías. Después se va haciendo una preselección de los nacidos en otoño y se hace una segunda filtrada. Lo mismo en los nacimientos en primavera. De ahí se siguen los animales, se va dándole de comer para ver su evolución, siempre seleccionando, hasta quedar con los mejores según nuestro criterio.

Un toro de campo
para remate, de
costo, ronda los
US$ 2.000”

-¿Qué costo tiene poner un animal en la pista?
-Un toro de campo preparado para remate, debe estar en torno a los US$ 1.800 a 2.000. Y para el Prado, es otra preparación, otra exigencia y obviamente es más caro. Pero El Prado es la vidriera para una cabaña que después hace sus remates anuales. A la gente le gusta comprar animales con premios, o de una cabaña con premios.

-¿Cómo es el calendario de remates?
-Tendremos una decena de remates. Dos en Tacuarembó, dos en Artigas, Sarandí del Yí, Durazno, Batlle, Rocha, Treinta y Tres y Melo.

-En el WAS del año pasado, el Dr. Marcos Berrutti dijo que hubo un antes y un después del Frigorífico Modelo. ¿Qué le generó esa afirmación?
-Queda mal que lo diga, pero le doy la razón, en el sentido que fue un sacudón que tuvieron los criadores de la raza con la entrada de Frigorífico Modelo. Desde el 92 en el Prado, estamos con 20 Grandes Campeones al día de hoy. Y hay que ver que en estos momentos, además de los más de 260 animales en el galpón de Prado, hay unas 70 cabañas expositoras. Eso refleja el crecimiento de la raza y el interés de distintos criadores. Muchas cabañas nuevas, como nos pasó en el reciente remate en Florida en nuestro quinto remate de Vientres Supremos.

-¿A qué adjudica ese punto de inflexión de la raza?
-Entre otras cosas, a la Gala Angus. Tomamos una decisión fundamental y ya lleva 15 años en forma ininterrumpida. Fue un espaldarazo para la raza porque, al principio, teníamos que pedir por favor que anotaran animales para llegar al volumen. La gente era reacia porque creía que no iba a tener éxito, que no iba a haber respuesta de los clientes. A medida que pasaron los remates, teníamos que enviar a los inspectores a seleccionar para rechazar de tantos animales que la gente quería vender. Y para el comprador, es la oportunidad para quien quería comenzar una cabaña, o agrandarla, de adquirir animales de primer nivel sin tener que esperar una liquidación total.

-¿Qué otro factor?
-Antes, las giras que hacía la Sociedad de Criadores para ver rodeos de Angus, eran de 15 o 20 personas que veían unos pocos animales y se juntaban a comer un asado. Hoy en día, una gira Angus no baja de 180 a 200 personas. Además, el boom de la soja hizo que muchos argentinos que vinieron a instalarse a Uruguay quisieron poblar sus campos con Angus y provocó una demanda de vientres. Y un hecho que ratificó el momento de la raza en el país y nos posición en el mundo fue el WAS del año pasado, donde tuve el honor de presidir la comisión organizadora, con un gran equipo de colaboradores. La gente quedó impactada de los 2.700 km que recorrieron en el país, de los días en el Centro de Convenciones de Punta del Este, además de la conferencia y la muestra con 400 animales en vivo y una venta por pantalla. Hasta hoy recibimos elogios desde todo el mundo.

-¿Cuáles son las principales diferencias que tienen el Hereford y Angus?
-Estoy muy conforme con las dos, son las dos razas por excelencia productoras de carne. Si hablamos de los puntos débiles: en Hereford hay que hacer hincapié en el pigmento, así como también en la habilidad materna. Y el Angus, quizás es de peor carácter, no es que sea malo, comparativamente hablo, pero por otro lado tiene mejor habilidad materna.

-¿Qué le genera la continuidad de la familia en las cabañas?
-Una gran satisfacción. Cuando mi padre falleció, yo tenía 24 años y entré al Frigorífico Modelo, mis hermanos siguieron estudiando, se recibieron gracias a Dios. Hoy cada uno ha formado su familia con sus hijos y todos seguimos adelante luchando y por suerte con muchas ganas. Creo haber transmitido esa pasión. Pero todo esto se hace gracias a tener una persona al lado como mi señora (Andrea Abella), también con origen en una cabaña Hereford, que conoció el Angus conmigo. Sabe mucho de genética y hoy: entrevera, corta y da las cartas (risas).

 

Único criador que fue presidente de Hereford y de Angus

-Es la única persona que fue presidente de las Sociedades de Criadores de Angus y Hereford, ¿Qué le genera eso?
-Un orgullo enorme, ser presidente de las dos principales razas productoras de carne es un honor. Fui presidente de la Hereford en 93 y 94 y de Angus en 2006 y 2008. Pero antes y después, fui en ambas gremiales directivo, ocupando cargos de vicepresidente, de tesorero, vocal, etc. Hubo gente que se sorprendió, porque a nivel ganadero, de la agropecuaria, me identificaban más por la parte industrial, que por la parte agropecuaria. Si bien, Sociedad Ganadera San Salvador está desde el año 1968 en Soriano y en la parte agropecuaria de Frigorífico Modelo, entré en el año 1972, hasta el 2018, para la gente fue hasta una especie de sorpresa que apareciera en el ámbito ganadero, luego cabañero, por mi origen industrial.

-¿Y ud. cómo se define?
-No se necesita ser ni una cosa, ni la otra para definirse, la persona tiene que amoldarse a las circunstancias. Mi padre, de campo no conocía nada, pero era un excelente administrador de campo. Mi abuelo, vino de España a los 18 años sin ningún conocimiento de este país, y fue también un excelente productor agropecuario sin tener conocimiento de campo, que lo adquirió en el año 1946. Hoy se necesita aplicar más la mente, las ideas, para tener buenos resultados, pero sin necesidad de ser agropecuario o industrial.

-¿No es un Nacional-Peñarol, como algunos lo ven?
-No. Porque en la esencia es lo mismo, estamos produciendo carne de calidad.

-¿Qué destaca de su presidencia en Hereford?
-Cuando fui presidente de Hereford, en el año 94, se impulsó la investigación y se comenzaron a desarrollar los EPD con INIA. El Instituto envió a un técnico, Juan Méndez, a Estados Unidos para especializarse. Los primeros dos meses no le dieron importancia, porque estuvieron estudiando todo el banco de datos que había llevado. Luego lo citaron para decirle que tenía solo dos errores, mínimos, y lo demás estaba perfecto. Comenzó a trabajar en la Universidad de Georgia. Ahí, en el 94 vinieron para hacer la presentación de los datos de EPD en la Expo Prado.
Además, tuve la suerte, por decirlo así, de haber escriturado el predio de Kiyú, que la directiva, que encabezaba don Pedro Lluzi, hacía más de 8 años lo había adquirido a pagar en cuotas semestrales, durante 10 años. En mi presidencia, dadas las condiciones beneficiosas cambiarias de entonces, adelantamos 6 cuotas y lo pudimos escriturar.

-¿Y qué destaca de su presidencia en Angus?
-Una medida que hasta ahora sigue dando sus frutos fue la de presentar animales sin pelo. Tuvimos nuestras charlas, algunas discusiones, porque entendíamos con un grupo de criadores que los animales con pelo hacen que vengan profesionales, de Estados Unidos y Argentina que “dibujan” un animal. Tuve que transar que los primeros años quedara en 1,5 cm de largo de pelo, para después terminar en lo que es hoy en día, el animal pelado a cero. Uno sabe que lo que está viendo es la pura realidad, no se tapan defectos, como cuando tienen el pelo.

-Cuando fue jurado en Inglaterra tiene que haber sido algo especial…
-Fue el 6 de agosto de 1994, en Tenbury Wells. El uruguayo que había jurado antes había sido Walter Romay. La verdad es que fue un momento muy especial porque estar ahí, procedente de un lugar tan lejano, tan chico, era un honor y una satisfacción personal y familiar. Recordar la bandera uruguaya izarse con el himno sonando, me eriza. Me daban los pesos, ni un dato más. Se miraba la parte fenotípica básicamente. En esa época el Hereford en Inglaterra no era el extremo que tuvimos nosotros en los años 80 u 81, igual que EEUU, venían bajando el frame considerablemente. Y quedé muy satisfecho. A la Gran Campeona que elegí, la había premiado también un jurado escocés el año anterior. Por lo menos seguimos en la misma línea.