Ganadería

Romeo Volonté: “El futuro del rubro ovino uruguayo es promisorio”

Al comienzo de la zafra de venta de carneros, el Gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana estimó que confía en lo que viene. “El ovino es un rubro sustentable, en cuanto a que ofrece rentabilidad, es amigable con el medio ambiente y tiene un valor agregado social que lo hacen muy atractivo y alineado a las tendencias actuales de producción de alimentos y fibras para vestimenta”. El Ing. Agr. Volonté Braga estimó que “hay que profundizar la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y generar las acciones que ayuden a recomponer el stock”. Y no solo por el bien del SUL, “sino por el bien del país, por todos los beneficios que aún hoy genera el rubro”.


Pablo D. Mestre

-¿Por qué hay que comprar buenos carneros?
-Una primera definición es lo que entendemos por un buen carnero. Eso va a estar asociado al sistema de producción y los objetivos del productor, a lo que esperamos de su progenie, y en base a eso, hay que alinearse con una cabaña asociada a esos objetivos. Un carnero determina en torno al 80% del mejoramiento genético de la majada, y eso repercute en los ingresos relacionados con la producción de lana y carne. Además de la información objetiva sobre el valor genético, son importantes las garantías que se brinden en la aptitud de uso, la sanidad, así como en la confianza que genera el proveedor de genética y el servicio “post venta”, por llamarlo de alguna manera.

-¿Cuánto inciden los datos objetivos en la decisión?
-Cada vez más la decisión de compra de reproductores se sustenta en la información objetiva. En la última zafra se estimó que de la oferta general anual de unos 30.000 carneros que se comercializan por año, cerca de un 50% cuenta con información objetiva, lo que permite estimar el valor genético de esos carneros con mayor exactitud. Las razas que han trabajado con mucho ahínco en la utilización de las evaluaciones genéticas poblacionales han logrado significativos avances en distintos atributos de sus productos, como puede ser el afinado de la lana sin perder peso de vellón ni peso corporal.

-¿Cómo ve el mercado?
-El mercado de ovinos muestra una alta demanda por vientres y corderos para invernada, tal vez por encima de lo que fue en años anteriores. Sustentada en una mayor intención de retención por parte de los oferentes de estas categorías y un aumento también de la demanda por aumentar el pie de cría en las majadas y en la operativa de invernada de corderos que tradicionalmente ofrece altas rentabilidades.

-¿Cómo está para lanas y carne respectivamente?
-Con relación al mercado de la lana, esta zafra se ha presentado con dificultades en la fluidez de los negocios, debido a la incertidumbre del mercado internacional que al inicio de la zafra estuvo muy relacionada al conflicto comercial entre China y Estados Unidos. Conflicto que pareció empezar a solucionarse luego del receso de fin de año, pero que ahora debido a la situación del coronavirus en China, el mercado ha mostrado cierta volatilidad. A pesar de eso, es indudable que la oferta de lana a nivel mundial muestra a un jugador importante como Australia con una oferta más reducida y de menor calidad, a una disminución de los stocks, lo que determinaría una presión sobre la oferta y una necesidad de aumentar la operativa de venta de la lana a nivel local, en una zafra que está más demorada de lo normal. Vemos que los niveles de precios son algo por debajo de los registrados en la zafra pasada, pero buenos en términos históricos.
Por su parte, el mercado de carne ovina también se está viendo afectado por la situación de los negocios con China. En este caso por los cambios en las reglas de juego impuestas por el gobierno chino a la importación de carne. Las referencias de precios son menores, pero también la oferta está siendo menor y la perspectiva es que la demanda registrada por la zafra pasada se pueda mantener en la que viene, además de lo que aporta la comercialización a otros destinos como el de Brasil, o a mercados como el de Estados Unidos, que se está desarrollando con la utilización de los compartimentos de bioseguridad, y los mercados que se puedan desarrollar asociados a esta figura.

-¿Ve señales de recuperación del stock ovino?
-Los últimos datos de DICOSE mostraron un leve aumento en el stock ovino, especialmente en las categorías de hembras, borregas y corderas, lo que debería repercutir en un aumento en los vientres a encarnerar. Todavía no tenemos datos del resultado de la señalada pasada, pero no va a ser un mal año en este sentido. Habría que ver cómo va a cerrar la faena total de ovinos en el ejercicio y por el lado de la mortandad. El verano se está mostrando más benévolo que el anterior, las majadas están en mejor estado y en mejores condiciones sanitarias. Las buenas perspectivas estimulan el ajuste en los manejos y los mayores cuidados, por lo que ese aumento del stock podría consolidarse. Pero para ver ese resultado, falta medio partido para jugar.

-¿Qué futuro le ve al ovino?
-El futuro del rubro ovino debería ser promisorio. Se sustenta en su capacidad para ofrecer productos de primera calidad a nivel mundial. En donde Uruguay tiene condiciones privilegiadas, productores capacitados, cadenas de valor, que pese a las dificultades se han mantenido a flote en los peores años, una cultura, una institucionalidad y una potencialidad de crecimiento muy importante. Es un rubro sustentable, en cuanto a que ofrece rentabilidad, es amigable con el medio ambiente y tiene un valor agregado social que lo hacen muy atractivo y alineado a las tendencias actuales de producción de alimentos y fibras para vestimenta. Hay limitantes que siguen incidiendo, más que nada en el ánimo de los productores, como el abigeato, el ataque de perros y predadores, o la mosca de la bichera, pero hay cierta expectativa en que se empiecen a tomar las medidas necesarias para levantar estas limitantes internas.

-¿Qué políticas impulsa el SUL para lo que se viene?
-El SUL realiza capacitación, investigación, transferencia de tecnología, brinda servicios e impulsa políticas que apuntan a mejorar las condiciones de competitividad del rubro ovino. En los últimos años ha llevado adelante un recambio importante en su capital humano, ha invertido mucho en su desarrollo y creemos que eso la va a dar con los años cada vez mejores resultados que van a repercutir sin dudas en beneficio del sector, ya sea para aprovechar las oportunidades, como para enfrentar los desafíos que se plantean. Tiene una nueva Junta Directiva que asumió en junio de 2019 que ha trabajado en un nuevo Plan Estratégico para el SUL (2020 al 2025) que se muestra comprometida con el liderazgo de la institución y con su futuro. Hay una intención de articular con muchas instituciones, con actores relevantes de las cadenas de valor, a generar cada vez mayor conocimiento, en hacer un uso cada vez más eficiente de los recursos y en la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento que posibiliten contar con un SUL de mayor potencia. Durante más de 25 años, el SUL se vio obligado a “jugar al achique” por la disminución de los ingresos que le impuso la caída del stock y la consecuente caída de su principal fuente de financiamiento, que son las exportaciones de lana. Hay que profundizar la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y generar las acciones que ayuden a recomponer el stock. No solo por el bien del SUL, sino por el bien del país, por todos los beneficios que aún hoy genera el rubro.

-¿Qué le pide al próximo ministro Carlos María Uriarte?
-El nuevo ministro tuvo la deferencia de acompañarnos, ni bien fue designado, en la Jornada de cierre de año con la prensa que hicimos en el CIEDAG (Centro de Investigación y Experimentación Dr. Alejandro Gallinal) el 10 de diciembre pasado. Ahí se comprometió públicamente a hacer todos los esfuerzos necesarios para levantar las limitantes que antes mencionamos: el abigeato, el ataque de perros, predadores y el control y erradicación de la mosca de la bichera. Creemos que eso, además de las condiciones que favorezcan la competitividad de las distintas cadenas de valor, la mejora al acceso a los mercados, junto con otras medidas que a nivel económico puedan repercutir en el futuro del sector, son los principales temas que estarán en la agenda del nuevo gobierno. El subsecretario designado, el Ing. Agr. Ignacio Buffa y la Directora General del Ministerio, la Dra. Fernanda Maldonado, son dos personas que también comparten las inquietudes y la visión que tenemos en el sector. Es por ello que se ha generado expectativa en las políticas públicas que se puedan llevar adelante, y contarán con el apoyo del SUL en todo lo que sea necesario.