Ganadería

Genética y pastoreo regenerativo: un camino para el éxito ganadero

Ganadera Barracas es una empresa ganadera ubicada en el norte del país que está “obligada ser sustentable y vivir por sí misma”

Julio Blanco, director de Ganadera Barracas

La empresa Ganadera Barracas está ubicada en Caraguatá, Tacuarembó, y desde 1978 está en manos de la familia del contador Julio Blanco. Hoy, con una fuerte apuesta a la genética y al pastoreo regenerativo, logra una preñez promedio de 94% en 10.300 vacas entoradas. Con una carga de 0.83 UG/ha se obtiene una producción de 142 kg/ha, destetando terneros de 170 kilos con base pastoril.

Julio Blanco, director de Ganadera Barracas, contó que es una empresa que está “obligada a ser sustentable y vivir por sí misma”. Gran parte de la misma apuesta a la genética, a la cría y a la carne basada en pasto.

El establecimiento se dedica a la cría, la recría y a la terminación. El 72% del área total de la empresa son pastizales natural; el 12% son praderas perennes con intersiembra; y el 9% son verdeos de invierno.

Del total del stock ganadero, el 76% es rodeo de cría y el 20% invernada. A esto se le suma algo de rubro ovino que complementa bien. Las 10.300 vacas se dividen en dos planteles: uno Polled Hereford  y otro Angus colorado y negro.

Durante muchos años el promedio de preñez ha sido de 93%, con una carga animal de 0,83 unidades ganaderas por hectárea. Sin embargo este indicador sigue subiendo, y el año pasado fue de 94%. Otro dato destacable es que el porcentaje de pérdida de la preñez al destete es de 6.2%. Según Blanco, eso se logra básicamente con genética.

La empresa hoy está en valores de producción de 142 kilos por hectárea, y el año pasado, climáticamente adverso, ese número fue de 155. “Es decir generamos más carne en base a genética y al tipo de pastoreo regenerativo que tenemos”, aseguró.

Con más de dos décadas de selección genética, el rodeo tiene una fuerte característica de funcionalidad que promueve vientres de pubertad temprana y fertilidad. Son vacas muy rústicas que aguantan bien los inviernos y la sequía, sin cambios en los porcentajes de destetes (aplicando tecnologías). Son vacas longevas que dan ganados que engordan bien y se desempeñan correctamente en los corrales. Si bien son vacas moderadas, cuando hay que engordar novillos lo hacen de muy buena manera.

“Esos kilos son parte del resultado económico. El ganado con su rusticidad y adaptación al ambiente y el tipo de pastoreo le da a la empresa un bajo costo de producción”, expresó Blanco.

Además, un gran punto en la rentabilidad es que la vaca no falle, y si lo hace se la quita del rodeo. “Esa presión de selección que hacemos es lo que nos genera el cambio en todo el rodeo probado en el campo. Así los costos van bajando y la producción de carne por hectárea va subiendo lentamente por la genética, el manejo, el franjeo y el agua en la parcela”, sostuvo.

Finalmente, Blanco sostuvo -consultado sobre perspectivas de precios y exportación de carne- que China no tiene totalmente solucionado el tema de la fiebre porcina africana, y que a eso hay que tenerlo presente. Luego, comentó que en ventas el gigante asiático viene bien y que está importando “más carne que nunca”.

“En China estamos muy bien para competir y hay buenas perspectivas”, dijo.

En lo que refiere a Europa, comentó que a medida que se vaya abriendo la economía en verano, Uruguay a volver con un negocio de cuota “saludable”, algo fundamental para la ganadería nacional.

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