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Garrapata: ¿se precisan más principios activos?

Productores reclaman más drogas contra el parásito, que en muchas zonas sigue apretando tras una sequía que tan solo lo adormeció

Garrapata, ganado con garrapata

La garrapata no da tregua y aprieta en el otoño e invierno. En estos meses, cuando en muchos predios se ven más parásitos sobre los animales, comienza la desesperación por controlarla y es cuando más hay que acordarse de la rotación de los específicos en el tratamiento generacional del parásito y de su buen uso para evitar resistencia.

Reflejando el ánimo de los productores, en la Proclama Final del Congreso Anual de la Federación Rural, se manifestó la necesidad de registrar nuevos específicos para combatir este parásito externo, pero no es tan fácil.

El Presidente de la Cámara de Especialidades Veterinarias, José Mantero, explicó a Rurales El País que “la regulación de principios activos pasa por la inocuidad de los alimentos y Uruguay es muy estricto con eso”. En Uruguay, salvo el Ethion, que es un organofosforado, “el uso de los principios activos es libre”, agregó el empresario.

Inocuidad. Para poder asegurarse los mercados, Uruguay impulsa desde hace años el Programa Nacional de Residuos Biológicos donde se rastrea la presencia de trazas de específicos -entre otras cosas- por encima de los límites permitidos. “El tema inocuidad y residuos en alimentos se pone como prioridad y está por encima de la eficacia”, sostuvo el presidente de la CEV, que nuclea a buena parte de los laboratorios dedicados al segmento de los zooterápicos. “Sabemos que hay principios activos que contra la garrapata tienen una eficacia altísima y no es que estén prohibidos en Uruguay, pero no se pudieron registrar”, advirtió.

En otros países como Brasil, la garrapata no está dentro de lo que es una campaña sanitaria, en Uruguay lo está.

Mantero explicó que el registro de esos productos que se usan en otros países, tiene una normativa que “es muy eficiente en cuanto a la eficacia y no han podido pasar las pruebas de eficacia que se le exigen en Uruguay”.

Contó que para poder registrar un garrapaticia, la empresa debe contar con una prueba de residuos y ni que hablar todo lo que es la estabilidad química y la garantía que tiene cualquier producto veterinario que se registra en Uruguay. Después están las pruebas de inocuidad, de residuos y luego las pruebas de eficacia en la Dirección de Específicos Veterinarios Dilave “Miguel C. Rubino”.

Respecto a las quejas de falta de nuevos principios activos, Mantero recordó que el Fluazurón, “no tiene tantos años en el mercado”. Este principio activo actúa como inhibidor de la síntesis de quitina, principal componente del exoesqueleto de las garrapatas. Se absorbe a través de la piel y por vía oral cuando el animal lame su pelaje, acumulándose en la grasa y la sangre que la garrapata ingiere al alimentarse.

Menos. Desde la Cámara de Especialidades Veterinarias se reconoce que en Uruguay “hay menos principios activos que en mercados que no están tan regulados y muchos de los principios activos están limitados por la inocuidad de alimentos”.

Es por eso que el uso de específicos de contrabando, que muchas veces son una tentación por su precio, es un arma de doble filo, porque de encontrarse residuos de un droga que no está habilitada se pueden perder los mercados de exportación.

“Es mucho más grave que aparezca una droga que se declara que no existe en un muestreo de residuos a que alguien se haya equivocado con un principio activo que está utilizando”, reconoció el empresario.

La CEV está trabajando permanentemente en el tema inocuidad de alimentos, porque se debe preservar ante todo. “Preocupa que ingresen productos que en Uruguay no están habilitados”, admitió Mantero. Es que en Brasil hay productos que tienen un fosforado como el Fentión que en Uruguay no existen. “Si aparece un residuo en carne en un mercado, es una marca muy complicada de eliminar”, sostuvo el entrevistado.

Baños. Las condiciones de humedad y calor favorecieron la eclosión de los huevos y aunque no se vea tanta garrapata sobre el ganado, el problema sigue estando en el campo. El Dr. Andrés De Grossi, veterinario de Paso de los Toros con muchos años de experiencia, recordó días atrás en diálogo con Rurales El País que lo que realmente voltea la garrapata es el baño de inmersión y “en muchos campos ya no se usa más. Se aplican ivermectinas, fipronil y otros específicos que van matándola, pero solo una vez que que la garrapata sube al ganado y lo pica”, advirtió el profesional.

Lo que se está viendo en el campo es que el veterinario aplica una ivermectina y al volver a revisar el ganado a los 10 días, la garrapata tratada está muerta, pero hay garrapata nueva que subió al ganado, porque ninguno de estos productos impide que suba.

Por otro lado, el Dr. Rafael Carriquiry, técnico del Instituto Plan Agropecuario reconoció en base a su percepción en el campo que la garrapata se puso brava, aunque negó que la incidencia sea más fuerte que en otros años. “En la medida que no enfríe porque no hay heladas, la infestación por garrapata va aumentando”, reconoció el veterinario del Instituto Plan Agropecuario (IPA).

Una vez más recomendó a los ganaderos que realicen y revisen “los planes de saneamiento” y recordó que deben realizar los tratamientos contra las distintas generaciones del parásito. “No hay misterios”, aclaró. Advirtió que “se precisa tener bien claro cuáles son los específicos veterinarios que están funcionando bien en cada establecimiento (sin que se haya detectado resistencia). Cada predio es una historia distinta y por eso no se pueden tomar las referencias del vecino, ni utilizar el producto que está funcionando bien en la zona”, sostuvo el profesional.

“Hay que contar las garrapatas, tocar los animales para saber qué es lo que pasa luego de los tratamientos. Eso no se hace y es una práctica que se tiene que incluir al momento de evaluar el tratamiento”, agregó Carriquiry. “Hay que hacer el tratamiento y a la semana revisar los mismos animales y ver si funcionó”, explicó el veterinario.

carne_jbs_frigorifico_brasil_fyo Frigorífico - carne vacuna
La carne es uno de los principales productos de exportación de Uruguay y cuidar los mercados pasa por medir y evitar que las trazas de residuos de zooterápicos, pasen los niveles permitidos, porque la inocuidad está primero que todo. Uruguay es muy estricto en eso, lo que sumado a la calidad, pesa mucho.

Rastreo de residuos e inocuidad de alimentos

Uruguay cuenta con un Programa Nacional de Residuos Biológicos desde 1978. Es de carácter oficial y se desarrolla en todo el territorio nacional. Consiste en un muestreo al azar para el monitoreo de medicamentos veterinarios y contaminantes ambientales, así como un muestreo de seguimiento en los casos en que el monitoreo al azar, devuelva resultados por encima de los limites máximos. Dicho programa funciona en la órbita de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), conformándose un Comité integrado por el Director de la DGSG, quien lo preside y los Directores de las Divisiones Industria Animal, Sanidad Animal, Laboratorios Veterinarios y un Coordinado Ejecutivo. Se monitorea carne y subproductos, leche y productos lácteos, miel y acuicultura.

Pérdidas anuales por US$ 45 millones en la ganadería local

La garrapata es considerado el hectoparásito que más pérdidas económicas causa en la ganadería, manejándose daños por US$ 45 millones anuales.

A su vez, el desarrollo de nuevas moléculas y principios activos, demanda investigaciones que llegan hasta 10 años, para poder medir y probar su eficacia. Esos trabajos generan costos altos y dificultan en el mercado la aparición de nuevos principios activos. Según un trabajo técnico publicado por el Dr. Ulises Cuore, especialista del Departamento de Parasitología de la Dilave “Miguel C. Rubino”, en diferentes departamentos, se determinó que la duración máxima del ciclo no parasitario está entre los 8 a 10 meses. En condiciones climáticas normales, se desarrollan tres generaciones de garrapatas por año. Sin embargo, en algunos casos pueden ser más. Según el trabajo de referencia, Cuore destacó que en un ensayo realizado en Lavalleja (2007), habiéndose registrado un número de heladas muy superiores al promedio, se desarrollaron solamente 1.5 generaciones. Por el contrario, cuando las condiciones son favorables, según otro ensayo de Salto, se constató que en garrapatas expuestas bajo protección del monte, se logran desarrollar hasta cuatro generaciones del parásito.

Respecto a la evolución de la resistencia los distintos principios activos, Cuore determinó en el mismo trabajo técnico que existen seis núcleos químicos para el control de la garrapata. Desde el comienzo de los diagnósticos de resistencia confirmados oficialmente en el Laboratorio y durante 20 años aproximadamente se diagnosticó exclusivamente resistencia a los organofosforados, a los piretroides sintéticos y a sus mezclas. A partir del año 2006 se comenzó a diagnosticar resistencia al Fipronil, posteriormente en 2009 al Amitraz y un año más tarde a las Lactonas Macrocíclicas. El trabajo técnico del especialista uruguayo destacó que estos diagnóstico de resistencia fueron considerados como casos incipientes, a partir de 2014 comenzaron a darse con mayor frecuencia, llegando a ocurrir en el primer semestre de 2015 los primeros 4 diagnósticos de garrapatas de campo resistentes a todos los principios activos exceptuando el Fluazurón (garrapatas multiresistentes ). Por todo eso, los test de diagnóstico de resistencia son fundamentales para lograr una lucha eficaz.

Se espera tener 3,2 millones de teneros de producción

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