Ganadería

Es posible “controlar” la garrapata

Cámara de Especialidades Veterinarias denuncia posible ingreso ilegal de zooterápicos.

Pablo Antúnez. 

Ayudada por el clima la garrapata parece haberse fortalecido. Muestra niveles de infestación altos e incluso, meses atrás, se dieron casos de mortandad de terneros por brotes de tristeza parasitaria bovina, enfermedad asociada a garrapata y causada por tres agentes: Babesia bovis, Babesia bigemina y Anaplasma marginale.

Todo hace pensar que será un año complicado, con un nivel de parasitación que demandará cuidar al extremo la rotación de productos e implicará no descuidar los tratamientos generacionales.
“La meta debe ser entrar al invierno con el menor nivel de garrapata en el campo ”, afirmó Rafael Carriquiry, médico veterinario del Instituto Plan Agropecuario (IPA) y eso se logra con el tratamiento generacional del parásito y rotando los cinco principios activos que hoy se usan en Uruguay.

Desde la óptica de este médico veterinario, la estrategia del productor, hasta ahora, “sigue siendo ir al mostrador del comercio a comprar un específico veterinario y no ajustó los planes de saneamiento al cambio climático”. Para Carriquiry esa estrategia “no funciona más. Ir a la veterinaria a comprar el producto que funciona contra la garrapata. Es un error, porque hay productos que están funcionando, tenemos conocimiento y herramientas para controlarla, pero el asunto está en tener un plan de saneamiento bien armado. Eso es lo que está faltando hoy, tener mejores planes de control que contemplen el cambio climático”, afirmó el veterinario.

Tratamientos. Los veterinarios que recorren los establecimientos y están en la primera fila en contacto con el productor, recomiendan más que nunca los tratamientos supresivos. “Son tres o cuatro tratamientos bien apretados, mirando el período entre uno y otro recomendado para cada producto y para cada tratamiento, según la historia y el plan de saneamiento que tenga cada establecimiento”.

Esos tratamientos (conocidos como supresivos), intentan evitar que caigan garrapatas fértiles al campo y sigan infestando. “Los baños contra garrapata, que tienen poco poder residual, deben aplicarse cada 21 días. La ivermectina 3,15% que es muy utilizada, implica hacer tratamientos cada 35 días y en caso del fluazurón se debe usar cada 45 días entre tratamientos”, explicó Carriquiry. Manejando esos períodos, las garrapatas que caigan en los campos no pondrán huevos, cerrándole el círculo al parásito.

El veterinario del Plan Agropecuario afirmó que hay suficiente conocimiento, herramientas, estratégicas y productos químicos para controlar la garrapata. “Hay que sacarse la idea de que con la garrapata no se puede, porque en algunos predios está siendo muy difícil controlarla. Se puede controlar y erradicar”, afirmó Carriquiry.

El clima es naturalmente más favorable para garrapata y la estrategia “debe ser más planificada y el plan más ajustado”, agregó el veterinario del IPA.

Por otro lado recordó a los productores que usar siempre el mismo principio activo “trae consigo la aparición de resistencia. La garrapata tiene la habilitad de desarrollar resistencia, por eso hay que rotar productos”.

La rotación debe tener en cuenta las generaciones por más que se usen las dosis adecuadas. “Durante el invierno se corta el ciclo, en agosto se suben las primeras garrapatas al bovino, cuyas hijas se suben a partir de diciembre y cuyas nietas a partir de febrero y marzo. Son 100 días cada ciclo. Cada generación debe tratarse con un principio activo distinto”, recomendó Carriquiry.

Ventas. Desde la Cámara de Especialidades Veterinarias se afirma que el crecimiento de la garrapata que muestran los diagnósticos de campo no se ven reflejados en la mayor venta de específicos veterinarios.

El presidente de la institución que nuclea a gran parte de los laboratorios dedicados a la salud animal, José Mantero, afirmó que “se está haciendo un monitoreo para determinar si parte de la baja en la venta de garrapaticidas se debe a ingreso ilegal de productos”.

Mantero descartó de plano que los cinco principios activos usados para combatir la garrapata no estén funcionando. “Funcionan muy bien” y según su punto de vista, “hay un concepto erróneo y generalizado de que hay una resistencia los principios activos”.

Contó que los ensayos que se hicieron en puntos donde hay mucha resistencia de la garrapata a los principios usados, “de los cinco principios activos, la mayoría funcionaban muy bien. Tenemos cinco opciones que manejadas muy bien, no generan problemas para controlar la garrapata”, dijo Mantero a El País.

Está claro que hay casos de resistencia, pero esa resistencia del parásito no es pareja para todos los principios activos usados en los tratamientos.

“Cada productor es un mundo. Debe estudiar el problema con su veterinario. Las soluciones están disponibles y los principios activos que están al alcance del productor en el mercado uruguayo, no sólo controlan la garrapata, sino que están muy bien evaluados desde el punto de vista de la inocuidad de producto que están pidiendo los mercados”.

Peligro. Si el productor usa específicos veterinarios brasileños para abaratar costos, mañana puede ser perjudicial para su bolsillo si se le cierra algún mercado cárnico, pues tendrá menos opciones para colocar sus novillos.

El presidente de la Cámara de Especialidades Veterinarias recordó que hay principios activos que en Brasil se usan cinco veces más concentrados, con tiempos de espera cinco o seis veces más chicos que los usados en Uruguay. “Ese productor le está haciendo correr riesgos al país al usar esos productos”, afirmó Mantero. El productor no evalúa los riesgos que corre Uruguay con la inocuidad de la carne y otros alimentos que produce. “Todo eso que a veces no se evalúa al momento de ser consumidor, hay que evaluarlo. En un mismo principio activo hay países que tienen condiciones diferentes”, explicó.