En el marco de este evento, Augap desarrolló una encuesta sobre el conocimiento de esa problemática, donde la primer conclusión es que existe “una elevada conciencia sobre los impactos productivos y ambientales” de este pasto maleza, sin embargo, aún existe un 40% de los participantes en la encuesta que señalan tener “dificultades para identificarlo correctamente o directamente no lo conoce”.
En contrapartida existe un 60% de los productores que si la han identificado y de ese porcentaje, el 80% la ha identificado en las banquinas y rutas, mientras que un 58% reconoció haberla encontrado en sus propios establecimientos y caminos vecinales.
Además del conocimiento de la identificación de la planta, otro de los puntos centrales de esta encuesta estuvo enfocado sobre el control de la misma. En ese sentido un 62% de los participantes manifestó saber como controlar la planta, sin embargo más de la mitad respondió “no haber intervenido nunca” en el control de rutas y caminos. Sin embargo, el 60% de quienes han detectado esta problemática en sus campos, si realiza controles para eliminarlo de su establecimiento.
El glifosato es la principal herramienta química utilizada en el control en el 80% de los productores que han realizado acciones de control en sus predios, donde el 78% afirma que cuenta con el equipamiento necesario, siendo la mochila de aplicación, el principal. El productor reconoce que la planta reduce la productividad, sin embargo el 62% admitió desconocer que cada planta puede producir 10.000 semillas.