Ganadería

Dilave Paysandú ya cumplió 40 años mejorando la certificación

Apuesta a mejorar tecnología y recursos humanos para ganar mercados.

Dilave.

Pablo Antúnez

El laboratorio regional noreste de Paysandú de la Dilave “Miguel C. Rubino” cumplió 40 años y va por más. La institución conforma una red de laboratorios construida a lo largo de todo el Uruguay, con uno central en Montevideo y tres regionales: Treinta y Tres, Paysandú y Tacuarembó, para mejorar la vigilancia y el diagnóstico en sanidad animal.

El director de Dilave Paysandú, Rodolfo Rivero, reconoció el avance que representó para la región la creación de esta unidad y recordó que “hay una información en la base de datos que tenemos que es muy valiosa y que se está usando constantemente”. Incluso es utilizada por otras instituciones como el Instituto Pasteur Montevideo, el Instituto de Higiene, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y la Facultad de Veterinaria, entre muchos otros.

“Hemos y seguimos trabajando juntos con otras instituciones, con todas sus áreas y con todos sus técnicos, en una alimentación recíproca que es un privilegio para la región, marcando un área de desarrollo e innovación permanente para los sistemas de producción”, afirmó Rivero en su discurso, acompañado por colegas, autoridades sanitarias del Ministerio de Ganadería (MGAP) y productores.

El jerarca agradeció al sector productivo por su vinculación y contribución a la Dilave. “En una acción conjunta con la Asociación Rural y Exposición Feria de Paysandú y el Centro Médico Veterinario local, se puso proa al objetivo de convencer a las autoridades políticas del MGAP, sobre la importancia de realizar la inversión y crear la regional Paysandú”.

Contó que en un hecho inédito, bajo la persistencia de los productores, el ministro aprobó la inversión y entregó los fondos a la Comisión Departamental de Salud Animal en 1991, para que ejecutara la obra. Esa comisión administradora estuvo compuesta por Recaredo Ugarte, los productores Jorge Hiriart y Juan Carlos Sosa. La Dilave Paysandú se inauguró en 1992, con la presencia de Jorge Baltar, que en su momento era director de la Dilave.

Desafíos. Mirando hacia adelante, el actual director de la Dilave Paysandú dijo a El País que “entre los desafíos está el fortalecimiento de las tecnologías de diagnóstico basadas en la biología molecular” y en la capacitación constante de los científicos. “Hoy un laboratorio de diagnóstico, si no tiene biología molecular no puede funcionar. Son métodos más certeros, más baratos y que abren todo un camino. Hay todo para desarrollar en ese sentido”, afirmó Rivero.

“La apuesta es al uso de la tecnología, a una mejor dinámica y al fortalecimiento de los recursos humanos jóvenes, donde siempre se apuesta a más. Dilave Paysandú tiene mucha gente estudiando y formándose”, contó Rivero.

En ese sentido marcó como un punto flojo de Uruguay la cantidad de científicos por millón de habitante. “Estamos en 507 por millón, según información de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), pero otros países como Corea del Sur, Dinamarca o Israel, tienen de 7.000 a 8.000 científicos por millón de habitantes. Ese es un gran desafío: . invertir en recursos humanos y en tecnologías para cumplir con el objetivo de exigencias cada vez mayores en inocuidad de alimentos y en certificaciones biológicas”, remarcó. “Al mercado se accede por sanidad y por inocuidad”, dijo Rivero.