Ganadería

“Crece” el abigeato y buscan medidas

Impulsan sistema tecnológico que centralice las denuncias y facilite armar las estadísticas.

Pablo Antúnez

La puesta en marcha de un sistema tecnológico que centralice las denuncias de abigeato, predadores y ataques de perros sobre las majadas, va cobrando fuerza.

Todas las semanas las redes sociales explotan con las fotos y denuncias de ovejas carneadas (incluso con preñeces avanzadas), ovinos destrozados por los perros con y sin dueño y ataques de predadores, elementos que impiden al sector crecer desde hace varios años.

En muchas zonas los productores se siguen desprendiendo de los ovinos, por más que la oveja continúe siendo un buen negocio, por la impotencia de no poder pelear contra los hurtos, los ataques de perros y otros que afectan su patrimonio y ánimo. En la mayoría de los casos, no se pierde tan sólo un animal, se pierde genética, selección y hasta los últimos ahorros.

Es por eso que en el marco del Plan Estratégico Nacional del Rubro Ovino (Penro), se está buscando financiamiento para un proyecto que ponga en marcha el sistema tecnológico que centralice las denuncias. Se piensa presentar la iniciativa ante la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).

“El sector privado precisa manejar sus propias estadísticas para hacer sus proyecciones”, aseguró la asesora legal del Penro, la abogada Fernanda Maldonado a El País.

Muchas veces se les consulta sobre cuáles son los daños directos o si realizaron sus proyecciones del perjuicio causado por el abigeato en el sector ovino, por el ataque de predadores o por el ataque de perros y “no contamos con los elementos suficientes para hacer ese trabajo”, explicó Maldonado.

Si bien hay mecanismos disponibles para realizar esas denuncias, como en el caso de los ataques de perros sobre las majadas que son centralizadas en la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba), el número de casos denunciados no refleja la realidad de lo que está pasando en los establecimientos agropecuarios. Así surgió la idea de apostar a este sistema tecnológico.

“Se trata de un mecanismo sencillo y amigable con la tarea del productor o por quien realiza las recorridas de campo. Una vez constatado el daño sobre la majada, sea por perros, predadores o por abigeato, se pueda registrar en forma inmediata”, a través de una aplicación, indicó Maldonado.

Según contó se apunta a desarrollar la herramienta en dos etapas. En la primera, “pretendemos que el productor realice un registro del acontecimiento”. La aplicación le permite abordar diferentes opciones en la medida que el productor va ingresando algunos datos. “A su vez, se le van a ir abriendo unas pequeñas ventanas con cierto asesoramiento”, añadió la especialista en Seguridad Rural.

Más allá de registrar la denuncia, lo más importante es que también tendrá asesoramiento de cómo proceder en el paso siguiente, incluso después de registrado el hecho.

“En esa primera etapa vamos a solicitar se registre el hecho para el manejo de las instituciones vinculadas con el Plan de Manejo Estratégico Nacional del Rubro Ovino”, explicó Maldonado.

En una segunda etapa, se buscará la posibilidad de que a través de esa aplicación, se pueda hacer directamente la denuncia, sea ante el Ministerio del Interior, ante la Cotryba o la autoridad competente que tiene que ver con el ataque de predadores, como puede ser el caso de los zorros.

Abigeato. La asesora de los productores en la Comisión de Seguridad Rural consideró que el delito de abigeato -sea en bovinos o en ovinos- en todo el Uruguay, “ha crecido. Si nos basamos en las denuncias que vamos recibiendo a diario y de todo el país, no hay duda que creció. Me llegan cuatro o cinco denuncias por día y así sucesivamente. La problemática es muy grande, no sólo a nivel de abigeato, sino también en cuanto a los daños que los predadores causan a las majadas”, afirmó Maldonado.

La abogada recomienda a los productores hacer siempre la denuncia, sea ante un caso de abigeato o en los ataques de perros y predadores sobre la majada.

“Hacer la denuncia permite abrir una investigación en caso de que pueda darse un abigeato. También le pedimos que se asesore, en los casos en que la denuncia va a quedar como faltante. Debe asesorarse porque puede muchas veces se ingresa como faltante y puede ser un abigeato”, explicó Maldonado. Las denuncias ayudan a reflejar lo que pasa en el campo día a día, dice la abogada.
Maldonado informó que en caso de los ataques de perros, con y sin dueño sobre las majadas, las denuncias deben hacerse a nivel de la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba), a través de los teléfonos 2908-1271/ 2908-1169, en el horario de 10 a 15:30. “Las denuncias posibilitan abrir una investigación, principalmente cuando se tienen indicios de quienes son los dueños de los perros y también para identificar las zonas más críticas en estos momentos”, dijo la asesora legal de los productores.

Contó que se han dado situaciones en las que se llegó a un acuerdo, a veces entre privados y en otros casos, por vía judicial, donde el productor logró cobrar los daños producidos sobre su majada.
“Muchas veces fue negociación de particulares cuando se tienen las pruebas suficientes para demostrar que una persona es la tenedora de esos animales y otras veces, en vía judicial. Tenemos varios casos en que el productor logra que se le pague por los daños causados”, afirmó Maldonado.

Por otro lado, a nivel del Penro, se apuesta a realizar un trabajo fuerte hacia la interna de los productores en lo vinculado con la tenencia responsable y el bienestar animal, marcando los proyectos para las próximas etapas de trabajo.

La oveja genera muchos puestos de trabajo y permite que pequeños productores se defiendan con sus producciones. En 2018 Uruguay tenía 6.334.000 ovinos (Dicose 2018) y según estimaciones del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), proyectando ese stock se mantendría estable en 2019.

Según la Encuesta Ganadera el rubro ovino cuenta con 17.093 productores y el año pasado exportó por US$ 327 millones, cifra que implicó un aumento de 16% frente a 2017. El gran desafío es conseguir que el volumen de ovinos crezca.