Entrevista

Gerardo Zambrano: “Oposición vería como un triunfo político si hubiera un fracaso sanitario del Gobierno”

El empresario agropecuario, director de Zambrano & Cía., realizó un análisis de cómo vio lo que pasó este año en el país, a nivel político, sanitario, empresarial y productivo. También proyectó lo que viene y se mostró esperanzado. “Tenemos a un gran presidente, que está apoyado por un gran grupo de científicos”, aseguró. 

Foto: Leo Mainé

Pablo D. Mestre

-¿Qué balance hace de este año particular?
-Sin dudas todas las proyecciones e intenciones de cambios que tenía el gobierno in mente para realizar, se vieron tocados por la pandemia. Por consecuencia hubo que cambiar la estrategia y los planes, por lo cual hacer una evaluación del año comparativa con las intenciones, es impensado. Sí se puede dar una opinión personal sobre la forma cómo el gobierno se enfrentó con una pandemia que nadie pensaba en el mundo.

-Hace un año Ud. dijo que tenía muchas expectativas. ¿Las mantiene?
-Totalmente. Las expectativas sobre el nuevo gobierno siguen intactas, aun reconociendo que de por sí eran difíciles de cristalizar, y ahora lo es mucho más. Pero los gobiernos y su gente, partiendo del presidente es lo que tienen que hacer: dirigir un país con todo lo que conlleva y solucionar los problemas. En este caso peor, porque se toma un país hecho pedazos.

-¿Le gustó cómo actuó el presidente Lacalle Pou en pandemia?
-Sí. Las actuales circunstancias confirman lo dicho, un presidente que no cometió errores ni en las internas, ni en las nacionales, ni al inicio de su mandato y mucho menos en lo que refiere al encare de esta pandemia. Me ha colmado totalmente mis expectativas previas y más. Y, que quede claro, que no necesito “pasarle la mano por el lomo” a nadie, porque como no pido nada para mí, me es igual. Como cuando criticaba convencido a los distintos gobiernos del Frente Amplio, incluso cuando dije que el gobierno de Mujica iba a ser el peor de la historia uruguaya, estando él en la presidencia. Y ahora hasta muchos frentistas coinciden y lo dicen. Y hay otros que, coincidiendo con ello, no se animan. Pero como siempre digo y hago: mirar para atrás sólo para no cometer los mismos errores, hay que mirar para adelante a ver cómo se solucionan los problemas propios y ajenos. Aunque, como comentó Bordaberry (Pedro), hay gente que cambia permanentemente el pasado y eso no podemos dejar que suceda.

-¿No tiene críticas al gobierno entonces?
-Por supuesto que no todo es el paraíso y hemos tenido, y tendremos sin dudas, contradicciones que hubo, ajustes, cambios de personas y cambios. Nos enfrentamos a momentos muy difíciles, que obviamente posterga, lamentablemente, los cambios que quería el gobierno, para bajar los costos de un Estado, demasiado grande, caro e ineficiente, con una cúpula sindical que no le importa más que su propio bienestar y que si no se ha escuchado más que tímidamente como oposición es porque el gobierno y sus integrantes no le han dejado argumentos, por ahora, en términos generales para atacarlo. Pero ya va a pasar porque la luna de miel se termina y hay que estar preparados.

-Siempre ha sido crítico con los sindicatos ¿Cómo los ha visto en este primer año de gobierno?
-Sin duda, esa oposición está achicada por ahora, pero sigue siendo encabezada por esa cúpula sindical, aunque se enoje Pereira (Fernando) que creo que le queda poco, son la peor piedra en el zapato que tiene el gobierno y va a tener sin dudas. Si uno analiza un poco las cosas, son los que hacen esos movimientos masivos y las convocatorias para, de alguna manera, desarmar una política sanitaria estricta que es la única forma posible de controlar la pandemia y que no es el caso actualmente, lamentablemente, esperando la milagrosa vacuna. Hay un razonamiento que me duele, pero es así: el fracaso sanitario del gobierno sería el triunfo político de la oposición y los sindicatos. Lo siento así y hay que tener mucho cuidado para que eso no ocurra.

-Dura afirmación…
-Se van a enojar todos por estos comentarios y calificarlos, pero ¿sabe qué? El tiempo es el único que dice las cosas, como cuando afirmé lo del peor gobierno de la historia, que iba a ser el de Mujica, y hoy es una realidad.

Me equivoqué: pensé
que iban a dejar al país
en ruinas, pero fue mucho
peor de lo imaginado…”

-¿Cómo ve a la oposición?
-Desmembrada, tratando de organizar los cambios generacionales, disputando el poder de los viejos líderes que ya no están, con Mujica a la cabeza. Sin un líder, Tabaré o Mujica y sin la referencia económica, en el error o acierto, de Astori. Difícil tarea de recomposición, con el recambio generacional incluido, pero donde ya hay algunos nombres que van por ese poder. Como llevo diciendo hace tiempo: el cambio de gobierno no era sólo necesario, sino imprescindible. En mis comentarios resaltaba que la permanencia en el poder iba de la mano de la corrupción en aumento. No hay más que repasar los hechos para confirmar mis dichos. La frutilla de la torta fue lo de Toma (Miguel Ángel) como hombre de súper confianza del presidente fallecido Tabaré Vázquez. Pero eso no sólo abarca al Frente Amplio, sino que, en términos generales, la permanencia en el poder, no es un buen ejemplo. Como dice el dicho: el dulce pica los dientes, evidentemente eso es lo que le pasó al Frente Amplio, lamentablemente perdiendo la década más importante económicamente que tuvo el Uruguay y que se pudo haber aprovechado. Y para establecer las diferencias, no hay más que mirar cómo se visten unos y otros, aunque parezca tonto, marca la profesionalidad, seriedad, el orden y la limpieza que hay que tener en este tipo de cosas. Y le digo más, en algo me equivoqué.

-¿A qué hace referencia?
-Siempre dije que iban a dejar un país en ruinas, y fue peor que eso. Como dijo Jorge (Batlle), lo dejarán con una granada colgada del cuello del presidente que asuma y sin la espoleta. Si el Frente Amplio hubiera estado en las crisis del período de Batlle o en ésta, las condiciones serían mucho más difíciles y complicadas. Porque hay que acordarse que Vázquez (Tabaré), pidió el default en el gobierno de Batlle y en éste pidió la cuarentena obligatoria, por más que después quiso desdecirse. Entonces, si en los mejores momentos económicos del país, del 2005 al 2020, y fundamentalmente en el período de Mujica, 2010 al 2015, hubo un despilfarro que entregó un gobierno con más del 5% de déficit fiscal, más alto que el que Batlle en medio de aquella crisis les entregó, ¿se imaginan manejando la actual pandemia, lo que sería esto?

-¿Cómo ha visto el funcionamiento de la coalición de gobierno?
-La coalición multicolor no es otra cosa que la concertación. Sé que estos comentarios míos siempre son polémicos, cuando digo que estamos en un país donde hay un bipartidismo marcado, con el Frente Amplio por un lado y los demás partidos por otro. En definitiva, eso es lo importante y lo básico. Después de algunos retos que me daba el Dr. Batlle (Jorge), diciéndome que no sé nada de política, lo que obviamente es verdad, destaco la importancia de los Partidos tradicionales, de sus líderes, de sus integrantes. Pero al final volvemos a lo mismo, la coalición multicolor tiene el mismo fin, o debería tenerlo, que es buscar esa concertación de criterios, de ideas, para llevar adelante. O sea que, respetando los Partidos, es una necesidad. Lo que siempre sostuve también es que hay más diferencias en el Frente Amplio que en los Partidos Tradicionales. Con una gran diferencia, que siempre han acompañado todas las propuestas del bloque político más allá de las opiniones o ideas de cada sector, cosa que lamentablemente la coalición ya tuvo ahora su primer traspié con el disparate de Cabildo Abierto con la Ley Forestal (ver recuadro).

-¿Qué evaluación hace de los distintos Ministerios?
-Hacer una evaluación de los Ministerios en las actuales circunstancias de pandemia, y a menos de un año de asumir, sería muy irresponsable e irrespetuoso. Lo que sí uno puede opinar a la distancia y sin el conocimiento desde dentro de esa realidad, es que en general están cumpliendo con el cometido y siguiendo las direcciones de un presidente que asume, y así lo dice, las responsabilidades y decisiones más duras que se han tenido que tomar. En ese aspecto, también hay que tomar en cuenta las condiciones en que, tanto los Ministerios, como los Entes, directores, etc. asumen, por cómo dejó todo el gobierno anterior. En general veo que han tenido un buen comienzo de gestión, que hay Ministerios más exigidos que otros: Salud, Interior, Trabajo, Educación y alguno más, pero en general están peleando con una entrega muy complicada, con muchas dificultades. No hay más que mirar las primeras auditorías para ver el desorden, el despilfarro y algo más sin dudas, que no sólo dificultan el actual funcionamiento, sino que condicionan en gran manera el futuro de los Ministerios, las Instituciones y los Entes en cuestión. El gobierno tiene la obligación de enderezar lo torcido y no poner excusas porque se sabía de alguna manera cómo era la circunstancia y por eso la importancia que siempre decíamos y la necesidad imprescindible de cambio. El tema es que los nuevos asumieron responsabilidades en situaciones de crisis que no provocaron. Además, hay que destacar otra cosa.

-¿A qué se refiere?
-Una de las fortalezas del gobierno, más allá de los Ministerios y de los Entes, es el entorno directo que tiene el presidente, encabezado por Álvaro Delgado, apoyado por mucha gente que también le da una fortaleza importante. Como en cualquier empresa, y supongo que en el gobierno también, donde el entorno de confianza, comprometido, que más allá de las aspiraciones futuras, que obviamente las tienen como todos en su derecho. Pero todo ese equipo con una dedicación total, una comprensión de la realidad, debería ser realmente un éxito el resultado final. Por eso, en ese aspecto creo que todo lo que hoy se está haciendo, más allá de los resultados inmediatos que nos gustaría tener, creo que realmente se están haciendo las cosas bien y de alguna manera, esperemos que salga todo bien.

-¿Cómo ve la gestión del MGAP?
-Insisto, sería irresponsable hablar de MGAP, Inac, Inia, Plan, seguimos de cerca el funcionamiento y el manejo de los temas. En una primera instancia veo, es notorio y reconocido, que ha habido errores en alguna gestión, pero fue más por la línea del desconocimiento en el manejo político, para nada veo intencionalidad en ninguno de los errores cometidos. Hay determinados temas que hay que analizarlos en profundidad, incluso la defensa de organismos que quizás sean prescindibles, con costos altos y gestiones poco positivas y que aportan poco de acuerdo con el costo que tienen. Todas esas cosas hay que analizarlas profundamente, porque no por el hecho que estén y que existan, de por sí tienen que ser eternas. Realmente las modificaciones y los cambios, eventualmente se pueden dar y hay que hacerlos. Todo eso, llegado el momento y con el tiempo, post pandemia se hablará. Vamos a ser críticos de lo que veamos, en el error o en el acierto. Uno no tiene la verdad, pero sí la posibilidad de opinión y de eso se trata en una discusión democrática, libremente. Quien acepta un cargo de responsabilidad, en el lugar y orden que sea, tiene necesariamente que actuar y hacer los cambios. Lo único permanente es el cambio y si uno no está dispuesto a darlo, es mejor quedarse en su casa. Y si uno no tiene la capacidad, dedicación y voluntad de hacerlo, también tiene que quedarse en su casa.

-¿Cómo ve al sector agropecuario?
-Ha sido de los menos perjudicados por la pandemia. Aparte de ser el motor de la economía, a nivel productivo, salvo el tema climático que ha sido muy determinante en algunas producciones para mejor y en otras para peor, evidentemente el esquema productivo siguió su marcha sin ningún problema. Y realmente con muy buenos resultados. Con respecto a la pandemia, no así referido a la parte climática. A nivel de valores y de actividad, sin dudas sí hubo un problema notorio y no hay más que mirar el final del 2019, preveía un comienzo de 2020 muy bueno. Los valores al final del 19, del ganado gordo, de la reposición, había mucho entusiasmo y una realidad comercial sin dudas respaldada por China, Europa, etc.

-¿El cambio de gobierno no cree que cambió el ánimo?
-Sin dudas, pero eso, a partir del 13 de marzo, cambió. El cambio de gobierno de por sí generó una expectativa importante, al punto del encare de las inversiones. La gente hizo inversiones en agua, en montes de abrigo, el que tenía una actividad importante, sin mirar los resultados finales, por el solo hecho de la motivación por el cambio de gobierno, la sensibilidad de éste con el sector, la comprensión de los problemas. Eso hizo que el ánimo cambiara y mucho. Empezaran a haber muchos esquemas de inversión. Y la verdad que a eso se le sumó algo importante que fueron estos proyectos de inversión que el gobierno ha puesto a consideración, donde es un cambio realmente importante, un sacrificio tributario también muy importante, que hace que de alguna manera ese ánimo, por más que los resultados en función de la realidad de lo que está pasando en los mercados y los valores locales, a nivel de la ganadería, no así de los cereales, hace que esa ayuda, en proyectos de inversión, sea muy atractiva.

La tranquilidad es que
tenemos a un presidente
como Lacalle con un gran
equipo científico detrás”.

-¿Cómo se sale de esta situación?
-La única forma de salir de estas circunstancias tan adversas y complicadas, es con sacrificio y trabajo, y para eso es imprescindible la salud, como bien pregona y dice el presidente Lacalle Pou. Por suerte está él de presidente y un equipo de profesionales preparados y dispuestos a enfrentar esta pandemia con las consecuencias graves que sin dudas van a venir. Realmente uno se siente respaldado por la acción de esta gente que, busca los apoyos en los lugares adecuados, como todo el equipo del GACH, los científicos, los profesionales. Es una lástima que le pase esto en su primer año, pero una tranquilidad que los uruguayos tenemos a un presidente como Lacalle y un equipo como el que tiene al frente de todo esto.

-¿Cómo cree serán las consecuencias?
-Como dice el dicho: “no hay almuerzos gratis”. Las consecuencias económicas de la pandemia son una realidad que necesita una forma muy adecuada, muy profesional de los manejos públicos de las políticas sociales y necesidades de distintos sectores que se han paralizado. En todos los sectores y áreas. Si el año pasado comenté que había que hacer reformas sí o sí, a pesar de los dolores que causarían, ahora realmente más que reformas habrá que hacer magia supongo. Lo que está dejando la pandemia, esos 770 millones de costo hasta ahora, si bien en el tercer trimestre tuvimos un crecimiento del 8% del PBI, si uno acumula la caída es casi un 6% en la interanual, lo que estaba más o menos en el presupuesto. Un desempleo que de alguna manera en octubre fue más del 11% también en el presupuesto estaba entre el 13 y el 14%, los efectos reales de la pandemia.

-¿Qué le gustaría que hiciera el gobierno en lo inmediato?
-La inquietud mayor es poder resolver rápidamente el tema de la compra de la famosa vacuna. Ese es el principal objetivo del comienzo de este 2021. Y no voy a entrar en la polémica de por qué se demoró la iniciativa, dónde se demoró, si realmente rechazar la Pfizer fue el motivo de atraso, creer que uno podía dominar la situación y la vacuna no era tan apurada. Lo importante es ver que por ejemplo Chile, que es un país donde podemos compararnos, un país lógico, por más dificultades que tenga, ya está vacunando, ahí tomaron alguna decisión, no sé si por poder económico o lo que fuera, pero ya están vacunando y nosotros estamos aun discutiendo de quién es la culpa. Eso hay que superarlo. El presidente se puso al hombro el liderar esta única solución para este tema. Y esperemos que, con su idoneidad, apoyado por su equipo se concrete una solución rápida con el tema de la vacuna. Pareciera que en estas horas se anuncia la compra de vacunas y el plan de vacunación. Ojalá así sea por el bien de todos.

-Una decisión asesorada por el GACH…
-Algo importante, que ya lo hicimos a través del evento del Reconocimiento ARU y El País, en su momento, es agradecer muy especialmente a todos los integrantes del GACH: Radi, Cohen y Paganini. A través de ellos, con esa forma desinteresada, profesional que han tenido y sin duda apoyados por esa cantidad de centenares de científicos. A ellos les debemos algo tan importante como haber podido dominar en su momento a lo que fue el Covid, postergar por 9 meses los efectos malos que lamentablemente ahora estamos sufriendo sin el control necesario y poder estar más cerca de la solución que es la vacuna. Hay que destacar también la labor del ministro Salinas (Daniel), del presidente de Asse, Cipriani (Leonardo), que han dejado todo en ese tiempo. Hay que seguir luchando, peleando, pero el trabajo y dedicación en tiempo que han hecho es para destacar.

-Y todos jugados a la vacuna…
-La efectividad de la vacuna parece ser la única forma de regularizar al mundo nuevamente. Volver a una vida social y familiar que es imprescindible, el comercio, los mercados y muchas cosas más que hemos de alguna manera a valorar en los momentos de esta pandemia. Realmente algo que no lo habíamos sufrido, nunca tuvimos una guerra, ni ninguna situación extrema, salvo personal, evidentemente no sabíamos lo que significaba una pandemia de este tipo. Con todo esto, también la solución a través de la vacuna va a ser algo muy importante para el gobierno y para el país. El hecho de poder encaminar el programa planteado por el gobierno con respecto a buscar acomodar los números malos y entrar en un camino correcto, real y de crecimiento, es el objetivo más importante que la vacuna, sin duda, nos podría dar.

-¿Cuáles son los desafíos por delante, tras la pandemia?
-La reforma jubilatoria, es imprescindible, algo que se viene postergando y que nuevamente es un momento malo, pero es necesario. Y después, en la política, dentro del Partido Nacional es un poco alinear a los distintos sectores y ver que no empiecen esas carreras de ambiciones para el 2024. A nivel del Partido Colorado, sin dudas hay que rehacer el liderazgo. Ahí sigue Ciudadanos siendo el sector mayoritario y hoy por hoy no hay un líder claro, siempre está la posibilidad de Pedro Bordaberry como candidato en su vuelta a la política. Y lo más importante es Manini, creo que el problema que ha habido con la Ley Forestal, el problema que ha habido con los integrantes, el problema de Lust con su permanente crítica irresponsable de ir contra algo consumado, evidentemente en todo eso tiene que haber un control. Sino aumentará la desconfianza que genera al sector, a los empresarios, a la ciudadanía. Manini necesariamente tiene que recuperar el control, tiene que intentar recuperar ese electorado que tuvo y fundamentalmente la confianza de los empresarios. O sea que el liderar, ordenar, y el hacer, parecería que son los grandes desafíos que tiene Manini y al cual hay que comprometer de parte de los empresarios para que pueda de una vez por todas tener claro cuál es la actitud. Y después, quedaría esa Comisión o Comité Político Multicolor que el Partido Colorado propuso, que va de la mano a lo que es la coalición multicolor, o la Concertación. Para mí, aunque no es lo mismo, en mi interior sí lo es. Es un poco el Comité Político Multicolor, sería bueno para ir unificando los conceptos y que no pase como esto que se escape una persona como pasó en Cabildo Abierto, y complique.

“Sin dudas, la política es sólo para los políticos…”

 -¿Sigue pensando que la política es para los políticos?
-Sí. Estoy totalmente convencido que la política es para los políticos y únicamente para ellos.
-¿Por qué es tan terminante?
-Por simples hechos. Edgardo Novick, siendo un empresario exitoso que dedicó tiempo, plata, relaciones y todo lo que una persona bien intencionada y exitosa puede disponer y más, fracasó, simplemente fracasó. Talvi (Ernesto), que es una persona inteligente, un destacado economista, preparado en el exterior, tenaz, ordenado, llevó durante dos años un proyecto educativo por todo el país, realmente viable y necesario y muchas otras cosas. Su pasaje por lo que fue la Cancillería en las decisiones que se han tomado en su momento con la repatriación en plena pandemia, hizo una gestión importante y relevante. A pesar de todo eso ¿qué pasó? Fracasó. Conclusión: yo ya no discuto más y realmente la política es para los políticos y bienvenido sea. Quizás uno cuando no la siente de esa manera, lo único que hace es exigirles cosas a los políticos sin medir ni evaluar los sacrificios que hacen. Ahora, también hay que tener claro que todos los políticos, absolutamente todos, quieren ser presidente. O sea, dentro de una cosa también está la otra y son ambiciones legítimas, pero que a veces distorsionan la realidad de lo que el país y su gente precisan.

Foto: Leo Mainé

“No veo movimiento oficial para salir ya a buscar reducir aranceles”

-¿Cómo ve al comercio?
-Veo dificultades para el comercio en 2021, pero tengo el convencimiento que, si se concretara lo de la vacuna y se resolviera rápidamente este tema, las perspectivas para el segundo semestre son auspiciosas y optimistas para el sector. Aboquémonos a eso, veamos el funcionamiento de la vacuna y que se pueda hacer una gestión favorable.

-¿Y los mercados?
-Veo a China creciendo, Europa con muchas dificultades y con la necesidad inmediata de aprovechar de la mejor manera alguno de los muchos mercados que tenemos acceso. En algunos ya hemos actuado, como Estados Unidos, Canadá y en otros es imprescindible empezar a hacerlo. Porque todo eso de Europa con la Cuota 481, ese empuje importante que hizo el país a nivel de esa mercadería tan especial, por el tema arancelario, hoy estamos teniendo muy poco y perdiendo posición rápidamente.

-¿Qué le gustaría que se hiciera al respecto?
-Creo que sin dudas el tema arancelario pasa a ser realmente de los principales objetivos que debería tener el gobierno a nivel de Cancillería, del MGAP y de Economía. Es un objetivo que de alguna manera hace tiempo se viene reclamando y por determinadas circunstancias no se ha podido cristalizar. Estamos perdiendo pie frente a otros mercados competitivos que hacen lo mismo que nosotros en la producción de alimentos al mundo y que están entrando en esos otros mercados con menores aranceles y nos pone en una situación complicada.

-¿Ese es un “debe” del gobierno?
-La verdad, ojalá me equivoque, no veo ese movimiento a nivel de Cancillería, ni en el MGAP, ni en Economía para encarar este tema con convicción, dedicación y el entusiasmo necesario que todo emprendimiento debe tener. Ahí creo hay un debe, espero no equivocarme porque no conozco la interna. Pero a la vista, si bien todos coinciden que es prioritario, no veo el movimiento necesario. Y podrán decir que no es el momento por la pandemia, por todo lo que eso implica, cosa que es verdad, pero siempre habrá una dificultad que postergue las cosas. En la vida real es así, y en este caso es un atraso importante con la posibilidad de mejoras importantes que tendría el sector agropecuario de un país chico, netamente agro exportador como el nuestro. Deberíamos tener en consideración todas esas cosas. Porque vamos a seguir considerando y entendiendo que lamentablemente otros sectores importantes para la economía del país que tienen mucha dificultad. Pero uno ve al sector agropecuario cómo, más que nunca, sigue siendo el buque insignia de la economía y de todos los uruguayos.

“El senador Guido Manini ahora

va a tener que demostrar si es un líder”.

-¿Qué piensa de la coalición de gobierno?
-Ya tuvo ahora su primer traspié con el disparate de Cabildo Abierto.
-¿Con la Ley Forestal?
-El sector de Manini promulgando un proyecto de Ley en dirección contraria con la realidad mundial y las necesidades del país. Donde el Frente Amplio, cambiando su posición de 15 años, cuando no cuestionó la Ley de Forestación ni mucho menos y ahora apoya la propuesta de los integrantes de Cabildo Abierto, con el solo objetivo de dividir a la coalición.
-¿Se puede romper la coalición?
-Sé que, para mantener las buenas relaciones entre los socios, hay que tener paciencia, tolerancia, calma y capacidad de ceder. Pero creo que, en la coalición, o concertación, hay cosas en las que no se pueden llevar adelante sin el consenso total. Como hace el Frente Amplio.
-Se habla del veto del presidente Lacalle Pou si se aprueba la Ley, ante lo cual el senador Lust amenazó con retirar ministros y cargos. ¿Qué opina?
-Lo de Cabildo Abierto, hace desconfiar de la política en general y de los nuevos partidos en particular. Buscan posicionarse en la política del país sin medir las consecuencias y sin importarle lo más importante para el país y su población. Esperemos que el senador Manini (Guido), al que respeto por la importancia en el cambio político en las elecciones, use su condición de líder. Tendrá que demostrar que sigue siéndolo y de alguna manera logre acomodar a los integrantes capaces de distorsionar la coalición. Porque hacen el juego al Frente Amplio que quiere dividir la coalición como única manera de recuperar el poder, lo que sería catastrófico para el futuro de nuestro país. Esperemos que la coalición tenga la inteligencia, falta de egoísmo, espíritu conciliador, con un mismo objetivo que sea la mejora del país y su gente por encima de las aspiraciones personales. Capaz que soy un iluso, pero bueno.

 

“Argentina y Brasil, sin trazabilidad,

pagan más la carne al productor”

 

-¿Qué proyecta para el sector?
-Va a seguir apuntalando la economía, va a ayudar a otros sectores perjudicados que la tienen complicada. La agropecuaria va a seguir siendo de empuje de la economía. Todas esas medidas hay que sumarle lo que son las ayudas sociales, los seguros de paro, las extensiones a los seguros de paro, estas soluciones tributarias, que va en contra del programa de ahorro que pensaba el gobierno antes de asumir y que eran imprescindibles y se han hecho en la medida de lo posible, tras los despilfarros de gobiernos anteriores. Esta pandemia saldrá muy cara y hace tirar por la borda todos los proyectos que tenía el gobierno. Pero las prioridades son así y las decisiones que se tomen son correctas en ese sentido. Se han resuelto las cosas de una manera muy buena.

-¿Y para las carnes?
-Hay un tema claro a nivel de mercado en el tema de la carne. Hoy en Argentina y Brasil, la carne al productor vale más que en Uruguay, que tiene la famosa trazabilidad obligatoria que tanto quieren respetar y con la cual estoy de acuerdo totalmente. Lo que no estoy de acuerdo es en no hacer una evaluación o una corrección, o una mejora después de 15 años que tiene esta trazabilidad obligatoria. Ese es un tema entre comillas que no es el momento para tocarlo y distorsionar, pero hoy estamos con Argentina y Brasil arriba nuestro en precios y sin tener la trazabilidad.