Agricultura

Se completó área destinada a cebada con suba de 13%

El clima ayuda a mantener estado de cultivos de invierno.

Pablo Antúnez.

La siembra de cebada está terminada. El cultivo está mostrando un crecimiento de 13%  en el año agrícola 2018 frente a igual período de 2017 , cuando se plantaron 153.000 hectáreas y ahora está abarcando una superficie estimada por la Dirección de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (DIEA) de 172.000 hectáreas.

Carlos Foderé, director de la empresa Fadisol S.A. dijo a El País que finalmente “se pudo cumplir con la expectativa de siembra que tenían las malterías” y aseguró que ayudados por el clima, “los cultivos de invierno —trigo y cebada—  están mostrando muy buen estado. Vino frío y las predicciones para los próximos días son de más frío, lo que favorece enormemente la buena salud de los cultivos de invierno”.

El trigo está ocupando una superficie a nivel país de 204.000 hectáreas, según datos de la DIEA y su área subió 6% en las mismas fechas de la comparación anterior. “El área creció en cebada y trigo, pero finalmente también se mantuvo en Canola. Había expectativa  de que creciera, pero no se  pudo sembrar muy temprano y los productores llegaron con el área del año pasado”, explicó Foderé. Esta oleaginosa de invierno que ha sido muy aceptada por los productores uruguayos, está ocupando 53.000 hectáreas, según estimaciones de la misma fuente.

Foderé aseguró que se vio sorprendido por el incremento de área de los cultivos de invierno, porque “con el fracaso de la soja podríamos haber pensado que la gente iba a retraerse y fue todo lo contrario”. Los productores, con una zafra de soja que fue la peor de la historia —con un rendimiento promedio de 1.214 kilos por hectárea—, apostaron fuerte a los cultivos de invierno, porque las empresas están con números complicados. El clima afectó la soja en las etapas de mayor desarrollo y tiró abajo los rendimientos.

Verano. Ahora la incógnita está focalizada en lo que será el área de verano 2018, principalmente por la superficie que ocupará la soja.

“El problema es el financiamiento de la zafra de verano porque la iliquidez del sector es muy grande y no surgió nada que permita pensar que habrá un mínimo de solución para que se puedan financiar las empresas exportadoras y los proveedores de insumos. No hay elementos que permitan que el productor tenga la liquidez mínima como para que pueda seguir sembrando”, aseguró el director de Fadisol S.A..

Los datos de la DIEA en base a intenciones de siembra de los productores y empresas están mostrando que la soja estará ocupando alrededor de 934.000 hectáreas, junto con 69.000 hectáreas de maíz y 34.000 hectáreas de sorgo.

Diferente es la situación de otros productores. Brasil, fuerte productor y exportador de la oleaginosa, está  previendo un volumen récord de 118,7 millones de toneladas, según estimó  el grupo de la industria local Abiove, poco más que su cálculo previo de 118,4 millones de toneladas. La exportación abarcaría un récord de 73,5: de ton.

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