Agricultura

Las primeras cosechas de arroz muestras resultados alentadores

Chacras del norte reflejan rendimientos de 9.000 kilos por hectárea

Campo de arroz. Foto El País.

Pablo Antúnez

Las primeras trillas de arroz están mostrando resultados promisorios. En la cuenca arrocera del este, conformada por Treinta y Tres, Cerro Largo, Rocha y parte de Lavalleja, todavía no hay datos que permitan sacar un promedio de los rendimientos, porque la humedad todavía está alta. De todos modos, algunos productores igual comenzaron a levantar su arroz.

En el norte, Artigas, Salto y Tacuarembó, el avance en las trillas está cercana al 10% del área y los rendimientos son buenos. “Para las estimaciones que había, los rendimientos están un poco por encima y se están levantando entre 9.000 y 10.000 kilos en las primeras chacras”, adelantó a El País, Alfredo Lago, presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA).

Las primeras chacras trilladas siempre muestran rendimientos altos porque son las que están mejor. “El productor pudo capitalizar el buen clima y se refleja en buenos rindes en esta primera parte de la cosecha”, explicó Lago.

En la presente zafra el área destinada al cereal cayó 9% respecto al año pasado y finalmente quedó en 133.000 hectáreas, cuando un año antes se habían plantado 147.000 hectáreas. Reflejo del endeudamiento y de las dificultades del sector, en los últimos tres años el área viene cayendo.

Con seis zafras a pérdida, el sector arrocero sigue económicamente comprometido. El último ejercicio comercial, que cerró el pasado 28 de febrero, mostró un precio de exportación que cayó 6% respecto al año anterior y eso se reflejará directamente en los bolsillos del productor. La directiva de ACA está comenzando el proceso de negociación del precio definitivo con la industria molinera y tendrá que enfrentar esa realidad.

Dólar. La suba del valor del dólar (ver nota en página previa) genera expectativas positivas en los productores, porque genera un impacto directo en la competitividad. Se refleja en el día a día, cada vez que el productor vende dólares para hacer frente a sus gastos. “Estas son de las cosas que terminan corrigiendo parte del problema que tenemos, porque el tipo de cambio es la principal variable que tenemos en Uruguay para mejorar el nivel de competitividad”, reflexionó Lago.

Respecto a los mercados, se estima que en el corto plazo, el coronavirus puede afectar el flujo de negocios también en el arroz, donde gran parte del cereal que se produce está en Asia, donde están los países más afectados por la enfermedad. “En esos países los productores son añosos y algunos informes ya establecen que hay dificultades para hacer frente a los trabajos de campo”, dijo Lago mientras que el gobierno de China se comienza a preocupar por la seguridad alimentaria.

A su vez, el aislamiento de la población para evitar una mayor dispersión del coronavirus, puede incrementar el consumo de arroz. “Esas cosas pueden terminar repercutiendo en el mercado mundial”, estimó el presidente de ACA.

En Centro América, hay algunos países productores que tienen menores producciones y problemas de sequía. En ese sentido, Colombia está abriendo cuotas de importación para ingreso de arroces de Perú y Ecuador. El Mercosur tiene la expectativa de que se poder participar si se abren cupos.

Hoy la expectativa de la industria arrocera uruguaya está centrada en Irak, Cuba y Haití, donde se aspira vender.