Agricultura

Glifosato en Brasil sigue con restricción

Blairo Maggi anunció  la revocación judicial de la próxima prohibición de registrar productos con glifosato, pero el tribunal responsable del caso dijo que hasta ahora no había decidido nada.

Blairo Maggi, principal del MAPA de Brasil. Foto: Elza Fiúza/Agência Brasil

El ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, anunció  la revocación judicial de la próxima prohibición de registrar productos con glifosato, pero el tribunal responsable del caso dijo que hasta ahora no había decidido nada.

La confusión se produjo después de saberse que la Abogacía General de la Unión (AGU), el órgano que representa judicialmente al gobierno, recurrió ante el Tribunal Regional Federal de Brasilia (TRF1) el fallo emitido a principios de agosto por un juez de primera instancia.  “¡Buena noticia! Acaba de revocarse la medida cautelar que prohibía el uso de Glifosato en Brasil”, escribió en twitter Maggi. Sin embargo, fuentes del TRF1 dijeron a la AFP que “el recurso de la AGU realmente llegó al tribunal y será examinado”, pero que “hasta ahora no hubo una decisión”.

Un juez federal de Brasilia ordenó el 3 de agosto suspender, en un plazo de 30 días, “el registro de todos los productos” que contengan glifosato (uno de los herbicidas más utilizados en las plantaciones de sojadel país), tiram y abamectina, hasta que la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) concluya su “reevaluación toxicológica” de dichas sustancias. Una fuente de Anvisa dijo a la AFP que “no hay una fecha prevista” para concluir la reevaluación de esas sustancias.

En su recurso con fecha de este miércoles, la AGU advierte de que esta decisión, que debería entrar en vigor el 3 de septiembre, tendría un gran impacto, valorado en 25.000 millones de reales (unos US$ 6.250 millones), en la balanza comercial brasileña.

Además, conllevaría un “grave riesgo” de “desabastecimiento interno” y de caída de la productividad y de la competitividad en el mercado externo, según la AGU.

Esta batalla judicial se produce unas semanas después de que un tribunal de San Francisco condenara al gigante agroquímico Monsanto, adquirido recientemente por la alemana Bayer, por no advertir que el glifosato que contenían sus herbicidas RoundUp es cancerígeno.

La sentencia, que Monsanto tiene previsto recurrir, obliga a la compañía a pagar casi US$ 290 millones de indemnización a Dewayne Johnson, un conserje diagnosticado en 2014 con un incurable linfoma no Hodgkin, un cáncer que afecta los glóbulos blancos de la sangre.

Este jardinero estadounidense de 46 años asegura que los productos de Monsanto, y especialmente el Roundup que utilizó durante años, provocaron el cáncer que padece y que la multinacional ocultó su peligrosidad.

El glifosato, objeto de estudios científicos contradictorios sobre sus riesgos para la salud, está permitido en más de una centena de países. 

En Brasil, principal exportador y segundo productor mundial de soja, es ampliamente utilizado para el combate de plagas en el sistema de plantío directo.

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