Agricultura / Sequía

Cultivos de soja y maíz con menores rendimientos

Déficit hídrico en la Argentina y Uruguay ya está pegando duro.

Más de la mitad de la soja y del maíz del ciclo 2017/18 de la Argentina presenta condiciones de desarrollo pobres debido a los efectos de una sequía que golpea desde hace meses a la principal región agrícola del país, dijo la Bolsa de Cereales de Buenos Aires esta semana.

Según la entidad, el 56% de los 18 millones de hectáreas sembrados con la oleaginosa y el 58% de los 5,4 millones de hectáreas dedicados al cereal presentan un estado entre “regular” y “malo” por la falta de precipitaciones que ha generado recortes en las estimaciones de producción.

La semana pasada la Bolsa de Cereales redujo sus previsiones de cosecha de soja a 50 millones de toneladas y de maíz de uso comercial a 39 millones de toneladas, por pérdidas de rendimientos ante la sequía.

“El stress hídrico afecta en mayor medida a lotes de soja que se encuentran entre diferenciación de vainas y comienzo de llenado de grano”, una etapa crítica de desarrollo que determina los rendimientos, dijo la Bolsa en su reporte semanal de granos.

Con respecto al maíz, la BCBA dijo que los agricultores locales comenzaron la recolección en el centro del país, con rendimientos inferiores al promedio de las últimas campañas como consecuencia de la falta de lluvias en etapas de desarrollo. Los temores por los efectos definitivos de la sequía en Argentina cautivan la atención de los distintos mercados de granos, entre ellos la plaza de Chicago, donde los futuros de la oleaginosa subían impulsados por el clima que azota al tercer exportador mundial de granos de soja.

La cosecha argentina de soja tendrá un techo de 50 millones de toneladas, por debajo de los 52 millones que la entidad había previsto en enero, según la Bolsa de Cerales de Rosario.

De acuerdo con especialistas climáticos las condiciones mayormente secas que afectan al corazón agrícola de Argentina continuarán durante la segunda mitad de febrero, lo que provocará más recortes en los rendimientos de los dos principales cultivos de la nación.

Uruguay.

Mientras tanto, en Uruguay, más allá de la disparidad que muestran los cultivos de soja, en algunas zonas, debido al déficit hídrico, ya se está hablando de pérdidas de 20% en algunas chacras, pero podrían agravarse si la seca persiste. En el norte del país, “todavía estamos con estimaciones de rendimiento promedio por encima de 2.000 kilos por hectárea. No hubo aún una condición importante para la baja de los rendimientos. Recién estamos entrando en la etapa de cuajado de las primeras chauchas, es bastante primario hacer estimaciones ahora”, afirmó a El País Luis Sinal, gerente de Copagran Paysandú al ser consultado esta semana. La empresa maneja un área de 10.000 hectáreas de soja en ese departamento.

A su vez, Carlos Dalmás, técnico independiente que atiende cultivos de Colonia, Soriano, San José y Canelones, también remarcó lo desparejo de las situaciones. “En todo lo que es Soriano, hasta Carmelo y Palmira, hay pérdidas grandes de potencial, con sojas que presentan algunos manchones que se están secando”, adelantó el especialista. Según dijo, es precisamente en esas localidades donde “se habla de pérdidas por encima de 20%”.

Rurales EL PAIS