Agricultura

Casi terminada la siembra de trigo y cebada en el norte

Hay un crecimiento importante en ambos cultivos, alentado por los precios y la necesidad económica.

Bloomberg fotos – ARGENTINA.

Pablo Antúnez.

Las áreas de cultivos de invierno (trigo y cebada) se implantaron en las fechas óptimas y al menos en el norte del país, están prácticamente terminadas, con crecimientos importantes frente a la zafra pasada. Incluso hasta mediados de mes se pueden plantar trigos de ciclos cortos y la cebada.

El gerente de Copagran Paysandú, Luis Simeán, dijo a El País que por lo menos, “tenemos 10 días más para sembrar” y consideró que como no están previstas lluvias _—en el norte— para esta semana, “tenemos 10 días más para sembrar sin problemas. Pienso que se va a poder terminar de sembrar lo que falta de cebada”.

Si bien todavía no hay datos confiables sobre lo que será el área de cultivos de invierno para esta zafra en todo el país, técnicos y productores coinciden en que hay un crecimiento importante.

En el caso de Copagran Paysandú, el área de invierno “creció bastante. Principalmente el área de maltería fue la que creció más. El área destinada a la cebada subió casi 40% y el trigo tal vez más, porque el año pasado se había plantado muy poquito y este año se sembró toda la semilla que había”, explicó Simeán. La cooperativa duplicó el área con trigo en esta zafra respecto a la anterior.

“No tengo datos para estimar un área de invierno. Sé que la maltería incrementó en el eje de 30% las áreas de cebada. No se cuanto se habrá sembrado de trigo, pero pienso que subió en todos lados”, agregó.

Para el gerente de Copagran Paysandú, se dieron varias cosas para que se incrementara el área destinada a cultivos de invierno. “Primero una necesidad financiera de tener una opción de liquidez un poco más corta que lo que pueda ser la próxima soja”, explicó Simeán. Los productores aún cargan sobre sus espaldas la peor zafra de soja que tuvo Uruguay en años, como consecuencia de los problemas climáticos que afectaron a la oleaginosa en sus etapas de desarrollo, lo que trajo consigo pérdidas de área y caída abrupta de rendimientos.

“Las cuentas de los cultivos de verano quedaron en rojo y el productor tenía necesidad de hacer algo de más de invierno para tener liquidez antes del año. Eso en primer término”, aclaró Simeán.

Otro de los aspectos que ayudó a elevar las áreas de invierno fue que “hubo una recuperación de precios interesante, porque teníamos US$ 200 al momento de la siembra de la cebada y era un negocio interesante”. A su vez, “el trigo también subió bastante respecto al año pasado, hoy se está hablando de US$ 250 puesto en Palmira, cuando el año pasado, a la fecha de la siembra estábamos hablando de una tonelada a US$ 140 o US$ 150. Hubo una mejora bien importante y eso terminó de decidir a favor de hacer mayor área de invierno”, explicó el gerente de Copagran.

“Queda todo el ciclo por delante pero las condiciones se van dando. Prácticamente no llovió en todo junio, que es el ideal para siembra de invierno, el 90% del área ya estaba plantada. Es muy buen inicio de zafra, aunque quede todo por delante, la implantación ya está lograda”, dijo Simeán.

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