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Dólar bajo y costos en alza: el agro exige medidas y el BCU entra en fase expansiva

Tras el recorte de la TPM a 6,5%, el Banco Central busca sostener la convergencia de la inflación, mientras la Federación Rural y gremiales del litoral advierten por atraso cambiario, combustibles caros y una “tormenta perfecta” de costos que golpea la competitividad del campo

Dólar
Dólar.
Foto: Archivo El País.

La baja del dólar volvió a instalarse en el centro del debate económico y productivo, en un arranque de año marcado por tensión en el mercado cambiario y señales de alarma desde el interior del país. En ese contexto, el Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió recortar la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, llevándola a 6,5%, en una decisión que busca sostener la convergencia de la inflación hacia la meta de 4,5% anual, pero que también ocurre en medio de fuertes cuestionamientos del agro por el atraso cambiario y el encarecimiento de los costos.

La medida del BCU fue comunicada tras advertir “dinámicas anómalas” en el mercado de cambios durante las últimas semanas, con episodios de menor liquidez y desbalances puntuales entre órdenes de compra y venta. Según el organismo, este escenario —sumado al debilitamiento del dólar a nivel internacional, especialmente en América Latina— generó un riesgo sobre la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia de ±1,5%.

En ese marco, el Central explicó que la reducción de la TPM marca el ingreso de la política monetaria en una fase expansiva, y anunció además que convocará una reunión adicional del Comité de Política Monetaria (Copom) en marzo, con el objetivo de mantener flexibilidad para profundizar el sesgo expansivo si fuese necesario.

Mientras tanto, el dólar continúa en niveles históricamente bajos. Este lunes 26 de enero de 2026, el dólar interbancario abrió en $ 38,00, según Bevsa. Al mediodía de este lunes, en el BROU, la cotización interbancaria se ubicaba en $ 37,30 para la compra y $ 38,50 para la venta. En pizarra, al cierre del viernes, el Banco República informó $ 36,85 a la compra y $ 39,35 a la venta.

En paralelo a la decisión del BCU, el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, expresó una postura crítica sobre la situación cambiaria y reclamó medidas urgentes. Sostuvo que el atraso cambiario “es un tema que tiene décadas” y que hoy sus efectos se sienten con crudeza en el sector productivo. “La situación está crítica”, afirmó, y fue contundente: “El dólar está dañando en el corazón del sector productivo”.

Normey cuestionó además que, frente al impacto del tipo de cambio, las respuestas del sistema político se reduzcan a explicaciones técnicas sin decisiones concretas. “Estamos medio hartos de las explicaciones académicas… lo tienen que hacer realmente”, señaló, al referirse a la necesidad de corregir la tendencia del dólar y recuperar competitividad.

Las advertencias del dirigente rural coincidieron con un duro comunicado difundido este domingo por gremiales agropecuarias del litoral —Asociación Agropecuaria de Salto, Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, Liga del Trabajo de Guichón, Sociedad Rural de Río Negro y Asociación Rural de Soriano— que apuntó directamente al modelo económico y al peso de los costos internos.

El Dr. Joaquín Zabaleta, integrante de la Sociedad Rural de Río Negro, dijo que la medida adoptada por el Banco Central del Uruguay, se ha evaluado como positiva y que habrá que esperar para conocer su impacto en el tipo de cambio.

Al mismo tiempo lamentó que “la medida se haya adoptado para contener la inflación y no como una medida de apoyo directo al sector” productivo. En este sentido esperan que en los próximos días el Ejecutivo anuncie nuevas medidas que alivien al sector, como por ejemplo a través del valor de los combustibles.

En la misiva, las gremiales remarcaron que el agroexportador “vende en dólares toda la producción” y que no puede seguir sosteniendo modelos basados en déficit fiscal y desorden de cuentas públicas, para luego intentar justificar la situación con una inflación controlada. “No estamos bien”, enfatizaron.

Los firmantes advirtieron que la ecuación se vuelve insostenible cuando el dólar se deprecia 20% y los costos en pesos aumentan entre 5% y 8%. “Los números no dan”, subrayaron, y rechazaron de forma explícita los discursos que proponen transformaciones de largo plazo sin medidas inmediatas. “El problema es ahora”, afirmaron.

En esa misma línea, señalaron que “la tormenta perfecta es ahora”, y enumeraron una serie de factores que, desde su perspectiva, agravan la situación: ajustes de tarifas públicas, aumentos retroactivos de sueldos, pagos de aguinaldos y licencias, vencimientos del BPS, patentes elevadas, contribuciones rurales y un déficit hídrico marcado desde Río Negro al sur.

Ante ese panorama, reclamaron un “golpe de timón antes que sea tarde” y plantearon alternativas de impacto inmediato: correcciones en el valor del dólar, una baja importante en combustibles y energías, o reducciones en las alícuotas para calcular impuestos del campo.

“El país necesita al agro como motor del desarrollo. ¿Hasta cuándo van a dejar que ese motor camine a pocas revoluciones?”, concluye el comunicado, con un mensaje directo al gobierno: “No sigan castigando al agro con los costos de fiestas ajenas”.

La fuerte suba del Indicador de Mercados del Este (IME) al inició de la segunda mitad de la zafra lanera 2025/26, es algo que ha ocurrido esporádicamente en el mercado lanero australiano, sin embargo, cada vez que ocurre, existe una alta correlación con un mejor comportamiento de los valores durante la segunda mitad de la zafra.

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