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El partido que juega Valentina, la veterinaria que se ganó a la hinchada uruguaya

Valentina Barone es veterinaria de libre ejercicio que hace 15 días recibió la peor noticia, pero tiene una hinchada que la acompaña...

Le apasiona todo lo que es la medicina deportiva, la reproducción y la neonatología, a lo que se dedica hoy.
Le apasiona todo lo que es la medicina deportiva, la reproducción y la neonatología, a lo que se dedica hoy.

Dejemos de decir que Uruguay es un país chico. Ya no corre más lo del “paisito”. Uruguay es un país con un enorme potencial que tiene poca gente. Un país despoblado. Sin embargo, los uruguayos son valiosos. Puede que por ser pocos, nos conozcamos entre todos, pero siempre hay alguien que conoce a alguien. Y sí. Es un país con gente grande. Tanto, que cuando algo anda mal nos reunimos para intentar arreglarlo. Para ayudar. Y hoy Vale necesita nuestra ayuda.

A Vale no la conozco, pero conozco gente que sí la conoce. Mucha gente. Y soy uruguaya así que la quiero ayudar. Está es la forma que mejor me sale: voy a contar su historia para que llegue a muchas personas que, quizás, tampoco sepan quién es, pero quieran ayudarla.

Todo corría bien hasta hace unos 10 días atrás cuando a Valentina Barone Almeida le diagnosticaron un tumor maligno en la cadera. Ella y su esposo Carlitos son veterinarios de libre ejercicio de la profesión, por lo tanto, si no trabajan no ganan. Nadie espera un diagnóstico así y tampoco nos preparan para recibirlo. La posibilidad nunca estuvo sobre la mesa, pero ahora deben hacerle frente. Como puedan, pero está es su nueva realidad y deben convivir con ella.

Valentina tiene 36 años y es de Melo. Es una gurisa sencilla. Se crió con su familia en Melo yendo a campaña desde chica. Sus abuelos tenían un campo en Tacuarembó y su infancia la vivió casi toda ahí, junto a sus tres hermanos, Florencia, Ignacio y Carmela. Recuerda su niñez como “la mejor del mundo” gracias a todas las idas al campo con sus primos, el clásico batallón familiar. Desde chica le gustaron los caballos y fue una pasión que fue creciendo. A sus 15 años corrió un raid a beneficio de una escuela en Tupambaé con un caballo viejo de su padre.

“Yo no podía con el caballo; se me disparó y tuve la mala experiencia de rodar por el piso. El caballo tropezó en la pista embarrada y me quebré la segunda y tercera vértebra cervical. Me llevó un año de collarete, quietud, de ir al liceo con una silla playera y con una tabla”, recordó.

Siempre supo que quería dedicarse al rubro de la medicina. Se fue a Montevideo a estudiar en 2004 y empezó la carrera de Medicina y en 2005 la de Veterinaria. Durante un año y medio estudió en ambas facultades, pero los caballos pudieron más, porque el estudio le dio mucho más que un título. De allí se llevó miles de amigos y también conoció a su actual esposo, “Carlitos” con quien comparte la vida desde 2006, hace 15 años.

La familia vivió una situación económica complicada por lo que desde segundo de facultad tuvo que trabajar. Consiguió empleo en una aerolínea y allí permaneció ocho años. Se le hizo difícil, recuerda. Debía tomarse dos ómnibus, perdía mucho tiempo y, claro, entre un avión y un caballo no hay muchas similitudes, por lo que no le gustaba su trabajo. Felizmente, se presentó a un llamado de la aerolínea para trabajar en una oficina cerca del shopping. Quedó seleccionada y allí trabajó casi todos los años hasta recibirse. También comenzó a trabajar en los enduros: era planillera y ayudante de los veterinarios. Al tiempo trabajó en un haras, en Maldonado, como asistente de veterinaria. Le apasiona todo lo que es la medicina deportiva, la reproducción y la neonatología, a lo que se dedica hoy.

Valentina Barone Almeida comparte la vida con Carlitos desde hace 16 años. Se conocieron la facultad de Veterinaria e hicieron toda la carrera juntos. En 2018 se casaron y en 2019 nació su primera hija, Guillermina: “nuestro sueño”. Ambos son veterinarios de libre ejercicio.
Valentina Barone Almeida comparte la vida con Carlitos desde hace 16 años. Se conocieron la facultad de Veterinaria e hicieron toda la carrera juntos. En 2018 se casaron y en 2019 nació su primera hija, Guillermina: “nuestro sueño”. Ambos son veterinarios de libre ejercicio.

Otra etapa de su vida estuvo marcada por los viajes a los Emiratos Árabes, para trabajar con los caballos. Estaba recién recibida cuando abrazó la primera invitación que le hicieron para viajar, aunque era por unos días. A los meses volvió con Carlitos para trabajar una temporada. Al tiempo se fue a Abu Dhabi a trabajar en un establo grande de jeques en donde estuvo algo más de dos años y volvieron en 2016. Carlitos se recibió, se casaron en 2018 y al tiempito, en febrero de 2019, nació Guillermina: “nuestra vida”.

En ese interín que estuvieron en Uruguay trabajó como veterinaria de libre ejercicio en emergencias, medicina ortopédica, reproducción en algún haras, con la parte de potrillos, en enduros y en el hipódromo.

Valentina pisa un lugar y se lleva grandes amistades. De todos los trabajos y de la universidad se llevó muy buenos amigos que conserva hasta el día de hoy.

A los meses de nacida la bebé, el matrimonio recibió una oferta para trabajar en los Emiratos y en diciembre de 2019 volvieron, los tres. Fue una experiencia totalmente diferente.

Permanecieron en los Emiratos hasta el 25 de mayo de este año. Y cuando llegaron el primer objetivo fue comenzar con su sueño: tener un centro hospitalario de caballos para tratamiento. Lo empezaron, pero hoy está en pausa.

“Me gusta estar en familia, con amigos. Me gusta mucho trabajar y si es con caballos más. Es mi despeje. Bajé del avión de San Pablo, donde me hice los estudios, un lunes y el martes ya salí a trabajar. Me encanta disfrutar tiempo con mi hija, verla crecer es lo que más disfruto. Me gusta estar rodeada de la gente que quiero. Estar mucho tiempo en el exterior nos hizo valorar cada vez más esos momentos. Agradecemos estar acá en familia, que es lo más importante. El resto va y viene”, aseguró.

Desde que volvieron de los Emiratos, a fines de mayo, tenía un dolor en la cadera, más bien en la pierna derecha. Pensó que era un tirón, pero el dolor fue aumentando cada vez más.

Cuando llegó a Uruguay no tenía sociedad médica, porque estuvo mucho tiempo en el exterior. Hicieron los trámites para abrir una unipersonal para ingresar al Fonasa. Esperó bastante tiempo para ver al primer médico, quien le mandó un anti inflamatorio y un pase al fisiatra. Un día después, tuvo un accidente laboral. Haciendo ecografías una yegua mordió a la otra, el animal saltó enceguecido y la tiró al piso: se quebró la pierna, dos costillas y se lesionó el fémur.

Fue a emergencias y le hicieron placas de varios lados, por lo que aprovechó para pedir una de la cadera. Increíblemente, el traumatólogo que la vio fue su compañero en Medicina y resolvió realizarle una tomografía urgente. A las dos semanas vio el informe y los resultados la asustaron. Tras varios estudios y exámenes, hace 10 días se enteraron de que el tumor es maligno y la magnitud del problema: sabe que no tiene tratamiento pre operatorio y que hay que sacarlo rápido.

La ola de ayuda que la dejó sin palabras

“No puedo creer toda la gente que se está moviendo para ayudarme; el amor que recibo me deja sin palabras. No tengo palabras para agradecer tanto”, aseguró Valentina.

Sus amigos hicieron una movida en las redes: Juntos por Vale, en Instagram. Organizaron rezos y cadenas de oración en conjunto para enviarle energía. También hicieron un remate virtual de venta de servicio de Cuarto de Milla y hay tres ventas más de diferentes razas en estos días. La Asociación Uruguaya de Veterinaria Equina, de la que forman parte, organizaron en cuatro días un Congreso para fin de mes. Recibió apoyo de Argentina, Emiratos, Chile.

En Cerrillos, donde viven, los vecinos y las madres del colegio de su hija organizaron rifas, movidas con el alcalde. El costo de la cirugía, los tratamientos, los estudios de Brasil son carísimos. Mucha gente se ofreció para apoyar a la familia con la parte psicológica.

Para colaborar

Cta Banco Itau a nombre de

Jimena Gestido

Cta corriente $5244068

Cta corriente U$$ 2411844

Colectivo Redpagos "Juntos por Vale" 80825

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