Entrevista

Santiago Bordaberry: “Postergación de Expo Durazno se basó en la responsabilidad social”

La Sociedad Rural de Durazno resolvió postergar para el año 2022 la clásica Exposición que debía realizarse a fines de febrero. Según su presidente, el factor determinante fue el sanitario, de cuidado de la gente ante la pandemia. También la imagen que se estaría dando al resto de la sociedad y el compromiso de cumplir con lo que está haciendo el gobierno en ese sentido. Y además, por un tema económico, “si bien todos los cabañeros nos aseguraron que nos apoyarían”. Ahora, la gremial ya piensa en una gran muestra para el año que viene “para la cual redoblaremos esfuerzos y ya contamos con la participación de todos los cabañeros”.

Pablo D. Mestre

-¿Qué pesó para la postergación?
-Analizamos tres aspectos: en orden de importancia, el tema sanitario, con la responsabilidad que nos compete. El riesgo de poder contagiar a una sola persona y que sufriera las consecuencias, nos iba a remorder la vida siempre. Particularmente porque aún cuando pensamos hacer una exposición lo más reducida posible, extendida en el tiempo, televisada y sin público, igual así se juntarían 400 personas. Eso está muy por encima de las recomendaciones del gobierno. Y aún sabiendo que la gente que viene a la Expo en esas condiciones, es educada y cumple con los requerimientos, como sucedió en la Expo Prado. También teniendo en cuenta que hay mucha gente mayor en el mundo de la cabaña, siempre va a existir el riesgo sobre todo por las distancias, por la movilidad.

-Me habló de tres argumentos…
-El segundo fue la mala imagen que estaríamos dando al resto de la sociedad que no cumple. A la parte esa que se aburrió de estar encerrado, de cuidarse y que no está cumpliendo. Nos parecía bastante malo desde ese punto de vista. Además, tenemos que contribuir con el esfuerzo que están haciendo todos los que están dirigiendo esta campaña. En mandar un mensaje importante.

-¿Y el tercer punto?
-Una Expo de esta características, sin ventas, tenía que recaer la realización en el costo en las inscripciones. Lo increíble de todo esto es que los cabañeros estuvieron dispuestos a asumir los costos.

-¿Cómo es eso?
-Hicimos una consulta, antes que nadie con los expositores, con las gremiales de criadores, también con los expositores más antiguos de la exposición, con ex presidentes, gente referente, autoridades y con quienes coordinan las campañas sanitarias. Fue notable la reacción de los cabañeros, nos dijeron: si deciden organizarla, nosotros vamos a acompañar y si hay que recargar los costos en la inscripción, los asumimos. Pero la respuesta casi unánime fue: preferimos que no la hagan. O sea, que fue una decisión nuestra, pero también compartida con las gremiales de criadores que estuvieron de acuerdo.

-Habla de conciencia social del sector.
-Sí. Se suma lo que ha hecho en este departamento el sector agropecuario, en silencio, con un aporte importante que está soportando muchos de los costos de lo que está haciendo Asse. Un trabajo que a nosotros nos ha tocado organizar. Siempre el peso de las donaciones lo han hecho los productores agropecuarios del departamento, mucho más allá de la Rural. El sector tiene una conciencia importante con esta situación.

-¿Qué provoca en el “año cabaña”?
-No sólo es la primera “ojeada” de los terneros y corderos que nacen en la primavera pasada y participan por primera vez. Y ahora también los caballos. Eso está bueno por muchos motivos: para ver qué le nació a cada uno, y la comparación con sus contemporáneos de otras cabañas para ver cuáles son los que tienen chances de seguir, y confirman, o no, que se eligió bien y de esa manera seguir rumbo al Prado. Pero, además, también vienen toritos que estuvieron el año anterior de terneros y es comprobar cómo evolucionaron. Aparte tiene otras cosas, por ejemplo, normalmente las cabañas en exposición de bozal tenían una chance sola en el Prado, es un día de jura en el cual se juega la competencia de un animal en su vida. Dos chances con suerte y los que llegan a Senior tres. Pero estando la exposición de Durazno se multiplica por dos todo eso.

-Lo mismo en ovinos…
-Claro. Como era tradicionalmente una exposición ovejera, es un premio importante. El Gran Campeón de Durazno tiene un significado muy importante. Me decía un cabañero histórico de Corriedale, en Durazno se sacan 8 o 10 carneros y ahí está el Gran Campeón del Prado. Y en casi todas las razas sucede lo mismo.

-Más allá de lo agropecuario, están los efectos “colaterales” en la sociedad…
-La Expo Durazno mueve la economía de la ciudad, con hoteles, restaurantes y lo que se recauda en la Expo para la obra social del plan de salud bucal de las escuelas rurales. Todo eso lo evaluamos, lo hablamos por ejemplo con el intendente Vidalín, porque la sugerencia que recibíamos desde el gobierno era la precaución, evitar contagios, pero siempre tratar de mantener la economía funcionando. Por eso hasta último momento, en conversaciones con el intendente, intentamos armar alternativas, porque genera un perjuicio para toda la sociedad. Pero era muy difícil hacerlo. Y al suspender toda una parte en la cual no hay público, tampoco el efecto iba a ser tan importante.

-Pero la movilidad existiría igual.
-Exactamente. La gente que dirige esto, nos ilustraba que en realidad hay dos causas de propagación de la enfermedad: a través de la conducta personal de cada uruguayo, que indica que hay que quedarse en lo posible en la casa, usar tapabocas y alcohol en gel, pero la causa quizás más importante es la movilidad de la gente. En una exposición de estas, que vienen de todos lados del país y se vuelven para atrás, no hay un valor económico, nada, que supla evitar eso. Porque nos removía la conciencia que una sola persona se contagiara. Fue una decisión corporativa de la Sociedad Rural, tuvimos la suerte de poder coincidir con la mayoría de los cabañeros y especialmente con el presidente de la República, lo que es un halago para nosotros.

-¿Por dónde ve que asome el sol tras esta pandemia?
-Todos estamos orejeando qué va a pasar después de todo esto, pero muy jugados a las vacunas. Es indudable que aún en los países más avanzados y que podemos decir que tienen una conducta, una educación, una formación más rígida que la nuestra, no está funcionando el aislamiento, porque eso tiene un límite, la gente tiene necesidad de relacionarse, de salir. En este país que no somos los peores de la clase en el barrio, pero tampoco es el país de la mejor conducta en ese sentido, no nos cabe duda que la inmunidad nos va a salvar a través de la gente que se vaya enfermando, pero sobre todo muy jugados a la vacuna. También esto provocará una cantidad de cambios en las costumbres, en los usos y particularmente en la revalorización de la vida del campo, de la vida rural, de vivir y trabajar en el campo como una ventaja muy grande. Y viendo los movimientos que hay en todo el mundo, que la gente sale de las ciudades y de los apartamentos para ver un jardín, para ver lejos, es evidente que vamos a tener cierto privilegio por estar trabajando campo afuera.

-¿Cómo imagina la Expo del 2022?
-Todos los criadores nos han dicho lo mismo: el año que viene estamos ahí y la haremos el doble de buena. Ese es nuestro espíritu. Quedamos con la sangre en el ojo cuando teníamos todo más o menos armado, vamos a hacer una exposición el doble de linda, el doble de brillante, el doble de grande. La vamos a disfrutar todos juntos si Dios quiere.

“Mensaje del presidente, asegura

que estamos en el buen rumbo”.

-Incluso recibieron el reconocimiento del presidente de la República por la resolución tomada de postergar la Expo para 2020…
-Para nosotros fue un honor que el presidente Luis Lacalle Pou se haya tomado el tiempo de llamarnos para agradecer esto. No sólo que lo hubiera considerado, sino porque también nos asegura que estamos bien rumbeados. Porque ellos están delante de todo, conocen bien y saben que este tipo de cosas son perjudiciales, sobre todo por la movilidad y especialmente por el mensaje. Además habla que el presidente de la República conoce de la importancia de la Exposición de Durazno y sabe que para nosotros fue un sacrificio importante, igual que para la gente que está en el sector, los que están en los servicios, los que preparan los animales, los que abren los vellones, todo lo que se mueve en torno a la cabaña. También para la gente que viene a vender genética a la exposición, que tienen que buscar otro rumbo para poder hacerlo.

La primera vez en 109 años

de una rica historia…

La Sociedad Rural de Durazno se fundó en marzo de 1911, está próxima a cumplir los 110 años. Poco tiempo después de su fundación organizó su primera exposición, de la cual hoy se cumplirían 109 años ininterrumpidos. Bordaberry recuerda que “esa primera muestra fue impresionante. Una muestra notable de esas cosas que se hacían en la época. Los galpones que la gente ve hoy en la SRD, que aún están en pie, vinieron desarmados de EEUU para esa exposición y no se llueven. Están impecables después de más de un siglo. Aparte hubo una participación impresionante de todo el sector. Fue increíblemente más vaquera que ovejera y se hizo en marzo, al revés de lo que se recordaba de enero y ovejera. Ahora el tiempo nos llevó de vuelta a lo mismo”.

-¿Es la primera vez que no se hace la Expo?
-Exactamente, fueron 108 años de corrido y nos toca a nosotros saltearnos un año. Una Expo importante para el mundo ganadero, para Durazno es fundamental y lo mismo para la Sociedad Rural. Es una fuente de ingreso, pero sobre todo muy motivadora para un grupo que está dedicado hace tiempo a la muestra. Cada uno ocupa su puesto, vas sumando gente nueva, las cosas funcionan bien, que nos quedemos sin la Expo es fuerte. Habrá que insistir en otros proyectos. Además hubo algo que no pudimos hacer y nos causó mucha pena.

-¿A qué se refiere?
-Algo adicional, nuestra gerente Mariana Labat, este año se retira, se jubila, era su última exposición, también queríamos hacerla especial por ella y se quedó sin eso. Pero le haremos nuestro pequeño homenaje interno por su trayectoria. Además, durante este mes intentaremos subir a las redes sociales fotos de la exposición, fotos viejas, como forma de recordar este evento tan importante.