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Auditores mexicanos revisan cadena arrocera

Lluvia detuvo siembras y puede haber daño en lo plantado.

 


Pablo Antúnez.

Está en marcha la auditoría de México al complejo arrocero uruguayo, donde Uruguay intenta demostrar que no padece la plaga conocida como gorgojo Khapra (Trogoderma granarium).

El mes pasado, apareció dentro de un contenedor con arroz uruguayo enviado a la nación azteca -se presume- producto de contaminación cruzada. Se mantuvo abierto el mercado y las autoridades fitosanitarias de ambos países acordaron la auditoría.

El acuerdo con las autoridades sanitarias mexicanas abarca la “desinfección de contenedores y el manejo del producto a lo largo de toda la cadena arrocera”, explicó el titular de Servicios Agrícolas, Federico Montes, el mes pasado cuando arribó de México junto al ministro Enzo Benech y el director de Asuntos Internacionales, Rodolfo Camarosano.

Los inspectores visitaron ayer, junto a técnicos uruguayos, las plantas de Saman en Montevideo y la playa de contenedores del Puerto, pero continuarán recorriendo el complejo arrocero durante toda la semana, para elaborar posteriormente un informe final.

Las autoridades aztecas, en caso de no pedir ampliación de alguna información, harán posteriormente un pronunciamiento final a sus pares del MGAP. El mercado continúa abierto para el arroz uruguayo.

“Sabiendo que no tenemos problemas de contaminación interna, nuestra expectativa es que el complejo arrocero lo pueda probar, no sólo decirlo, para darles seguridad a los compradores mexicanos sobre cómo trabaja Uruguay”, aseguró el presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), Alfredo Lago.

Siembras. A su vez, las lluvias detuvieron las siembras de arroz correspondientes a la zafra 2019/20, con mayor afección de las precipitaciones en la cuenca arrocera del este (conformada por Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha y parte de Lavalleja). Lago dijo a El País que globalmente se llegó a un avance de 28% del área a sembrar, pero en el este apenas se está en 20%, mientras que en el norte (Artigas, Salto, Tacuarembó y Rivera) se lleva plantado alrededor del 35% de la superficie destinada al cereal.

Hay zonas donde llovieron 120 milímetros, mientras que en otras se superaron los 200 milímetros, parándose totalmente las siembras.

“Eso nos preocupa un poquito, por más que estamos en buena fecha para plantar”, porque lo óptimo sería hacer toda el área este mes para no comprometer rendimientos.

“En las zonas donde llovió más, seguramente aparezca algún daño sobre las chacras”, estimó Lago, pero eso recién se sabrá en las próximas semanas.

Según las estimaciones de los productores, debido al endeudamiento, el área volverá a achicarse alrededor del 10%, siendo una de las más bajas.