Agricultura

Opypa proyecta 2,62 millones de toneladas de soja para exportar

Costos del cultivo subirían 12% en dólares y una baja de precios de 5%.

Soja. Foto archivo El País.

Pablo Antúnez.

La Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa/MGAP) proyecta un saldo exportable de soja para la campaña 2018/19 que se ubicaría en 2,62 millones de toneladas, volumen que estaría 72% por encima de la cosecha anterior, que fue la peor en muchos años.

La producción alcanzaría 2,3 millones de toneladas, dando lugar a un incremento en las proyecciones para el ingreso de las exportaciones de la oleaginosa (en un escenario de mercado que no parece alentar mejoras significativas de precios”, establece el trabajo de Gonzalo Souto y Catalina Rava.

Respecto a la oferta de otras oleaginosas, como es el caso de la colza (oleaginosa de invierno), se confirma la siembra de 53.000 hectáreas -área similar a la del ciclo 2017/18-, ya no solo como respuesta a la demanda de ALUR y su estrategia productiva de elaborar biodiesel a partir de aceite de colza, sino debido a la participación de nuevos actores que concretarán una parte de la superficie por fuera de los contratos de ALUR.

El trabajo de Opypa aclara que la mencionada superficie de colza también incluye las aproximadamente 9.000 hectáreas de Brassica carinata que viene desarrollando UPM para la exportación al mercado europeo con destino a la elaboración de biocombustible para uso en la aviación. En 2018 se exportaron 10.157 toneladas por un valor de US$ 4,3 millones, con un FOB promedio de US$ 421 por tonelada. Israel fue el principal destino y absorbió el 84% de las ventas, seguido de Estados Unidos con 15% y Bélgica con el 1%.

MEJORAS. Después de los resultados económicos negativos concretados en el ciclo anterior, que ascendieron a más de US$ 300 por hectárea cuando se considera el pago de la renta de la tierra, se espera que éstos mejoren sustancialmente en la próxima zafra.

El análisis de Opypa prevé mayores ingresos brutos para el agricultor que se explicarían principalmente por la proyección de rendimientos en el entorno del promedio nacional de los últimos años, esperando que el clima acompañe y no afecte de manera sustancial la productividad como ocurrió durante el verano 2018.

A pesar de que se estima un incremento de costos de aproximadamente 12% -medidos en dólares- y una pequeña caída del precio al productor (5%), se proyectan un margen (Ingreso Bruto-Costos) positivo, aunque lejos del obtenido en la zafra 2016/17 que presentó récord nacional de productividad. En rendimiento de equilibrio se estima en 1,6 toneladas y asciende a 2,4 toneladas por hectárea cuando se considera el pago de renta, obligando al productor a realizar un buen manejo del cultivo que permita maximizar los rendimientos.

Los costos permanecieron en el entorno de US$ 500 y US$ 600 por hectárea, siendo los precios y rendimientos las principales causas de la variabilidad entre años del margen obtenido por el agricultor.

ENDEUDAMIENTO. En torno a este punto, el análisis de la información de la cadena oleaginosa muestra que el último año, como consecuencia de los malos resultados económicos en la zafra anterior, se profundizan las dificultades.

Si bien el endeudamiento del productor sojero en el último año -tomando septiembre de 2018 versus septiembre de 2017- se redujo 7% medido como crédito total. Se evidencia un aumento de los créditos vencidos que resulta en un incremento de la morosidad a niveles que no se habían registrado durante los 12 años de información disponible.

Además, los créditos vencidos se duplicaron en el último año, pasando de US$ 21,8 millones a US$ 40,9 millones, 34% respecto a los créditos totales, según marca el relevamiento publicado en el Anuario Opypa 2018.
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