Agricultura

José María Elorza: “Si se mantienen estos precios, se viabiliza la agricultura”

El Ing. Agr. José María Elorza, productor de Río Negro y Director de estudios agroeconómicos de la Asociación Rural del Uruguay, manifestó que “tuvimos una zafra de cultivos de invierno muy buena, y podemos tener una zafra de cultivos de verano muy complicada”, lo que “demuestra la variabilidad climática de nuestro país”. Respecto del riego bajo pivot, dijo que “en el maíz tenemos rendimientos sorprendentes en la medida en la que agarramos la mano a la tecnología”, y para la soja “permite estabilizar rendimientos altos, y eso te da solidez en los números”. Aseguró que la agricultura tiene que ser necesariamente en rotación con pasturas”.

 

 

 

Hernán T. Zorrilla, encargado del área Agrícola y Forestal del Portal Rurales El País. 

-¿Cómo viene visualizando el negocio agrícola en Uruguay?

-Desde la caída de los precios en 2014 y 2015 pasamos un momento bastante complicado. Las rentabilidades apenas alcanzaban para pagar las rentas. Hay que acordarse de que más de la mitad de los productores son agricultores que contratan campos para plantar. Había un problema estructural de que la renta que quedaba se usaba para pagar la tierra. Desde hace un par de meses ha habido un cambio en los precios, entonces aparentemente hay una nueva realidad. No sabemos cuánto puede durar, es la pregunta del millón. En la medida que se mantengan estos precios se viabiliza la agricultura. Si se vuelve a US$ 300 la soja y US$ 150 el trigo y la cebada va a ser muy difícil.

-¿Cómo está la situación de los campos en la zona de Río Negro luego de las últimas lluvias?

-Algo mejoró, el problema es que no han sido muchas las lluvias y han sido bastante variables. Han caído 2 o 3 lluvias de 20 mm cada vez más o menos a lo largo de los últimos 15 días. Las siembras de cultivos de verano que normalmente se comienzan la primera semana de noviembre estaban paralizadas. Ahora se empezaron a implantar en estos últimos 10 días. La gente está sembrando para aprovechar estas humedades, pero hay que tener en cuenta que son pocos milímetros sobre suelos que no tienen acumulación de agua en el perfil. Estamos sembrando con la humedad suficiente para nacer, pero sin reserva que dure en el perfil del suelo. Tiene que seguir lloviendo, si no la cosa va a ser complicada.

-¿Cómo han estado las cosechas y rendimientos de cultivos de invierno?

-Los rendimientos han sido buenos, muy buenos y sobresalientes. Fue un invierno que acompañó muy bien con la cantidad de lluvias y las temperaturas bajas. Puede haber faltado algo de agua para la terminación del llenado de grano, pero en general fueron rendimientos muy buenos. Vamos a haber tenido una zafra de invierno muy buena, y podemos tener una zafra de verano muy complicada. Esto demuestra la variabilidad climática de nuestro país. Esto define el perfil de la agricultura en Uruguay, ya que en otras zonas agrícolas del mundo esto no sucede porque son muy estables. Nosotros somos muy variables, por aspectos climáticos y de tipos de suelo. Es una combinación de ambos factores. La conclusión es que la agricultura en Uruguay tiene que ser necesariamente en rotación con pasturas y ganadería. Necesitamos un activo de reserva en la ganadería, y además tenemos que cuidar los suelos.

-Estamos en una situación donde se puede complicar productivamente para la soja en la zafra entrante, pero los precios han repuntado, ¿cómo se viene manejando esta coyuntura?

-Es muy difícil. Tenemos unas ganas bárbaras de vender, pero no podemos porque no tenemos nada real ya que recién estamos sembrando. Podríamos hacer opciones, pero para los contratos está difícil. La vemos pasar, porque hasta que no tengamos una realidad de cultivos ya bien implantados es bravo.

-Respecto de este repunte de precios, ¿puede permanecer en el tiempo?

-Eso no se sabe. Lo que hemos aprendido en estos años es que es muy variable. Es difícil predecir. ¿Quién embocó la suba de precios de 2005 a 2010? No hubo nadie. No se puede adivinar, los mercados a veces cambian cuando te jugaste. Podemos hacer opciones de futuros, y de esta forma te podés defender.

-Ustedes trabajan con riego bajo pivot en el establecimiento, ¿qué conclusiones se pueden sacar del uso de esta tecnología?

-En su momento dudamos mucho de si hacer esta inversión o no. No había casi nada de experiencia, salvo contadas excepciones. Nos tiramos al agua pensando que podíamos hacerlo bien. Es un rubro que tiene barreras de entrada altas: tenés que tener una buena relación de aguas para el campo con una forma geográfica adecuada. Además, hay que ser agricultor y tener buenos suelos para regar cultivos que provoquen buen potencial. Si cumplís esos requisitos comenzás a tomar entusiasmo, porque vemos sorpresas. Nosotros regamos maíz y soja. En el maíz tenemos rendimientos sorprendentes en la medida en la que agarramos la mano a la tecnología, porque de entrada nos costó. En la soja, permite estabilizar rendimientos altos, y eso te da solidez en los números. Hay problemas por falta de conocimiento, pero el riego tiene un potencial enorme en Uruguay.

-¿Cómo está la situación actual de costos?

-Los costos han bajado un poco. Los fertilizantes acompañaron un poco la baja de precios y los combustibles han bajado un poco. El tipo de cambio mejoró alrededor de un 10% en términos reales, y todo esto hace que los costos tengan una baja de entre un 10% y un 15%. Si sumas el aumento de precios que venimos teniendo ahora, sería una combinación buena para la rentabilidad. De todos modos, tenemos que sacar buenas cosechas y los cultivos recién están siendo sembrados.

-¿Cómo vienen trabajando la interacción de agricultura con ganadería?

-Después de estudiar mucho el tema, concluimos que la agricultura tiene que ser necesariamente en rotación con pasturas. Desde el punto de vista del negocio y desde el punto de vista del cuidado de los suelos. Puede ser una rotación más corta o más larga, pero necesariamente tiene que haber rotación. El monocultivo de soja es un tema muy complicado y hay que tratar de evitarlo ya que tiene un gran perjuicio en el tema de los suelos. Después lo vamos manejando. La invernada necesita que seas eficiente y tengas buenas ganancias. Nosotros optamos por el engorde a corral con una productividad muy alta por hectárea y una relación insumo-producto muy apretada. Al tener eficiencia agrícola, los costos de maíz, cebada y sorgo son bajos. El riego ayuda mucho. Hay una sinergia clara entre los dos sectores que es fundamental aprovechar. Dependiendo de los precios, vamos agrandando o achicando el área de agricultura o ganadería.

-¿Cómo ve la generación de seguros agrícolas en Uruguay?

-A ese respecto tengo una opinión muy personal: los riesgos los debe manejar el empresario. No creo que al Estado haya que pedirle ayuda en el riesgo de nuestro negocio, para mí es conceptual. La agricultura tiene un riesgo que sabemos cuál es, y si no sabés tenés que asesorarte. Por ser una actividad de riesgo medio o alto debe ser acompañada de otras actividades, como puede ser la ganadería. Una agricultura sustentada por sí misma en este país no se sostiene. Tiene que ser una empresa que esté balanceada por otros activos de reserva. No tenemos que pedir subsidios al Estado por riesgos que yo puedo administrar de otra forma. Hay que balancear los riesgos dentro del negocio. Lo que sí le pido al Estado es que sea eficiente. Los combustibles, puertos y fletes tienen que ser competitivos. Eso no es subsidio, eso es ser eficiente en empresas monopólicas.

País caro, y la necesidad de acceder a los mercados

-¿Como Director de los estudios agroeconómicos de la Asociación Rural del Uruguay, y enmarcado en un año de pandemia, ¿por dónde pasan los principales desafíos y oportunidades del Uruguay agropecuario?

-Depende de los sectores. En el sector cárnico debemos hacer un esfuerzo grande para acceder a los mercados. Eso sí le corresponde al Poder Ejecutivo. No haber hecho el TLC con Estados Unidos en su momento y haber desperdiciado 15 años sin acuerdos se paga caro. Somos un país estructuralmente caro, y es muy difícil que seamos baratos porque deberíamos sacrificar a la gente con sus sueldos. Eso no es atractivo. Hay un problema estructural de atraso cambiario. Somos un país caro y precisamos acuerdos comerciales. Además, tenemos una carne con excelente calidad y certificada a nivel mundial. No estamos en mercados por falta de acuerdos. En el sector agrícola el desafío es bajar los costos. Es fundamental bajar la energía, tanto el combustible como la energía de UTE para regar. Con la inversión que se ha hecho no podemos tener la energía más cara de la región. Finalmente, debemos combatir el atraso cambiario permanente que tiene nuestro país, y que ya es estructural. Deberíamos tener cuentas públicas equilibradas para tener un buen tipo de cambio.