Agricultura

China provoca más cambios en ventas globales de soja

Amenaza comercial con Estados Unidos hace subir precios.

Un poroto de soja en un cultivo en Primavera do Leste, Brasil, feb 7, 2013. REUTERS/Paulo Whitaker

El mayor comprador mundial de soja, China, no solo podría terminar pagando más por la oleaginosa si fija aranceles a las importaciones estadounidenses, sino que también podría crear nuevos compradores a medida que la decisión agita los flujos comerciales globales.

El voraz apetito chino por la soja supera el pronóstico de exportaciones mundiales, excluyendo a Estados Unidos, por lo que podrían emerger flujos comerciales con los cultivos en los estados de Illinois y Iowa, estableciéndose un posible desvío a través de plantas de molienda en América del Sur.

La propuesta china de fijar un arancel del 25% en respuesta a los planes de Washington para imponer aranceles a varios productos chinos, ya ha subido los precios en proveedores alternativos como Brasil y Argentina. Varios analistas están previendo más subas.

La disputa es la última de una serie de batallas comerciales iniciadas desde que Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos en enero de 2017 y ya está afectando al sector agrícola del país. Los compradores mexicanos aumentaron las adquisiciones de maíz de Brasil después de que Trump amenazó con destruir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, mientras que su decisión de no unirse al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica amenaza las ventas de trigo estadounidense a Japón.

“Todo el lío de la guerra comercial entre Estados Unidos y China hizo subir los precios internos”, dijo Ezequiel de Freijo, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina.
Argentina ya ha comprado 240.000 toneladas de soja de Estados Unidos -su mayor adquisición en 20 años- con ventas registradas para el año comercial 2018/19, que comienza en septiembre.

De Freijo dijo que un escenario de grandes primas para la soja sudamericana podría crear una “triangulación” con los molinos argentinos, con compras a Estados Unidos para enviar después sus productos a China.

El creciente costo de la soja sudamericana también mejoró la competitividad de los envíos estadounidenses en otros mercados como es el caso de la Unión Europea, el segundo importador mundial de la oleaginosa.

Se pronostica que China importará un récord de 97 millones de toneladas de soja en 2017/18, un producto que se usará en su mayor parte para alimentar a su ganado y otros animales, que incluye la cabaña porcina más grande del mundo. [En base a Reuters]

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