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Año con importante siembra de verdeos

Estas siembras pueden haber quitado área a los cultivos de invierno

Verdeos
Verdeos
Hernán Zorrilla

Desde los meses de la primavera del año pasado, con la escasez de precipitaciones y una entrada complicada al verano, ya se venía hablando de la necesidad de generar comida para el invierno. Por eso, ver desde hace unos meses la importante cantidad de campos sembrados con verdeos en el país, no sorprende demasiado.

Para Edgardo Rostan, presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agrícolas, la demanda en la siembra de raigrás o avena permitieron la generación de trabajo en un año donde la cosecha de verano, a raíz de las inclemencias climáticas, brilló por su ausencia. “Desde fines de enero o febrero se empezó con avenas y los productores redoblaron esfuerzos en este sentido”, dijo Rostan, y mencionó que en estos días se está con las decisiones de dejarlos como puente verde, o precisamente comerlos con el ganado con ese fin.

Consultados distintos actores de la cadena, desde productores, contratistas o vendedores de semillas, no sorprende que en años secos, por la pérdida de pasturas perennes y la consecuente falta de comida, los productores se inclinen a más verdeos, o en algunos casos incluso inter siembras de pasturas para empujar la generación de ese forraje.

A su vez, las complicaciones del déficit hídrico también dejaron secuelas en la anterior generación de las semillas para la siembra, con problemas en las forrajeras desde el raigrás, la festuca o los lotus, y por ese motivo en un año récord de ventas, algunas firmas quedaron solo con un grueso número de pedidos por la imposibilidad de cumplir con todos los productores y su demanda.

Con este fin, diversas empresas de nuestro país optaron por importar semillas de otros países con convenio, ya que la producción local no habría alcanzado para abastecer de forma satisfactoria todos los pedidos de los productores.

La siembra de verdeos compite también con las chacras de invierno, las cuales en el presente año, si bien mantienen una superficie importante, descendieron casi 100.000 hectáreas frente a 2022.

La producción de forraje ha sido todo un desafío, pero parece haber consenso en que “hay mucho más verdeos que en años anteriores”.

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