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Últimas noticias sobre este tema
Abastecedores defienden ingresos y dicen que MGAP no otorga permisos
Aseguran que no se compite con el producto nacional
Se triplicará el volumen respecto al promedio de los últimos 3 años
Sin faltante de carne aviar y huevos pese a la mortandad
Costó US$ 1,3 millones y quedó instalado en 8 frigoríficos
Norteamérica pide a la UE que ponga fin a la prohibición que impide importar pollos producidos con dióxido de cloro y carne bovina con hormonas, para destrabar negociaciones de comercio.
Cupra denuncia que el contrabando de pollos llegó a Montevideo y son varias toneladas.
Cierre databa de 2015.
Aduanas realizó decomiso de pollos y pechugas.
Aportarán más datos sobre contrabando de pollos brasileños. La denuncia sobre el incremento del contrabando de pollos desde Brasil sigue su curso. La reunión entre el titular de la Dirección Naciona45l de Aduanas, Enrique Canon, y los directivos de la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (Cupra), a los que se sumará la Asociación de Façoneros de Pollos, quedó para el próximo lunes. La gremial de industriales avícolas denunció esta semana que el ingreso de pollos ilegales desde Brasil representa actualmente entre el 25% y 30% de los pollos que se consumen en el mercado local -eso es uno de cada cuatro- lo que genera una evasión fiscal de alrededor de US$ 40 millones anuales, determinados por la diferencia entre el valor del pollo brasileño y el uruguayo. Cupra hizo la denuncia documentada en cuatro organismos: Instituto Nacional de Carnes (INAC), por ser el organismo que controla las carnicerías y supermercados; Dirección General Impositiva (controla evasión fiscal); Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (por los riesgos sanitarios) y Dirección Nacional de Aduanas (por controlar el contrabando). El documento presentado por Cupra, ratificado notarialmente, no solo incluye datos de relevamientos realizados en pequeños comercios ubicados en departamentos fronterizos con Brasil, también abarca a algunos departamentos cercanos a la capital, donde también se constató la presencia del producto. La investigación se hizo antes de que el gobierno reimplantara el IVA a la carne aviar, tras siete años de permanentes exoneraciones y luego de que la Dirección General Impositiva subiera el ficto del IVA al pollo a $ 8,95. Hoy la diferencia de valores entre pollo brasileño y el producido localmente es de entre $ 13 y $ 14 por kilo, lo que representa para los infractores un negocio millonario. Cupra documentó que existen, por lo menos, siete marcas diferentes de pollos brasileños en el mercado -no solo carcasas enteras sino también presas de pollo-, pero igualmente se encontraron carcasas sin identificación de origen, abarcando pollos en mal estado, lo que genera un grave riesgo sanitario para la población. El secretario de Cupra, Carlos Steiner dijo días atrás a El País que la meta del trabajo es frenar el daño que el ingreso ilegal de pollos desde Brasil le está causando a las empresas avícolas instaladas y colaborar con el gobierno, aportando datos y documentos concretos que permitan mayores y mejores controles. Cupra también apunta a preservar el trabajo de más de 300 productores familiares dedicados a la crianza de pollos a façon, sector que genera trabajo en forma directa a más de 1.000 personas en el interior del país. Los façoneros apoyan las acciones porque también son afectados.
Importan entre 1 y 2 camiones por semana para mercado interno. Pablo Antúnez. El ingreso de carne vacuna desosada y madurada desde frigoríficos del sur de Brasil para ser volcada al abasto interno continúa fluido, aunque en los negocios se manejen pequeños volúmenes. Se trata de carne de alta calidad, aportada por razas británicas que también se crían en Uruguay, lo que hace el producto muy similar al producido localmente. Según información recabada por El País están entrando entre 1 y 2 camiones semanales -cada camión tiene 22.000 kilos- para un fuerte distribuidor que maneja la porción mayoritaria del abasto, aunque hay otros importadores que también están entrando carne para alguna industria que abastece el mercado interno. La devaluación del real favorece hoy los negocios, pero el gran problema que enfrentan los importadores es que debido a la sequía, en el sur de Brasil hay muy poco ganado preparado para faena y como consecuencia, hay poca carne. La importación de pulpas vacunas desde Brasil no es nueva, se viene generando todos los años en la medida que los precios lo permiten y en los meses de invierno, cuando el precio de la carne local se encarece por la falta de ganado preparado. A la vez, sobre fin de año, es común que ingresen lenguas vacunas desde Brasil para abastecer la demanda del mercado interno frente a las fiestas tradicionales. Los frigoríficos uruguayos, si el mercado y los precios lo permiten, exportan la producida en sus faenas. La industria uruguaya también enfrenta en estas semanas una escasez de ganado preparado, generada por el déficit hídrico que castigó buena parte de Uruguay y la oferta de ganado también se restringió. La Unión de Vendedores de Carne (UVC), una fuerte gremial de carniceros, también comenzó a sondear precios en algunos frigoríficos brasileños, buscando importar para paliar el déficit que registrará el mercado interno en los meses de invierno, según confirmó a El País su presidente, Hebert Falero. Hace 11 años, la UVC realizó las primeras importaciones de pulpas vacunas desosadas y envasadas al vacío que fueron volcadas al consumo interno, siendo muy bien aceptadas por el público. Los carniceros nunca descartaron importar carne desde Brasil e incluso, la gremial antes mencionada está importando pollo en carcasas para el abasto interno buscando mantener el precio del producto. El pollo importado compite a la par en las carnicerías con el faenado en Uruguay y logró mantener el precio.
Las empresas aseguran que entra pollo irregular desde Brasil. Pablo Antúnez. La Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (Cupra) sostiene que las empresas del sector están notando una fuerte caída de las ventas, principalmente a nivel de los departamentos de frontera, debido a un mayor ingreso de pollos de contrabando, ayudado por la devaluación del Real frente al Dólar. Por otro lado, un ex diputado denunció que las avícolas se han “juntado” para regular la producción matando pollitos BB para poder subir el precio al consumidor Si las empresas resolvieran hacerlos unilateralmente no hay ilegalidad, pero si se hubieran concentrado para hacerlo estarían violando la Ley de Defensa de la Competencia que no permite ese tipo de acuerdo entre competidores. CONTRABANDO Y STOCK. El Secretario de Cupra, Carlos Steiner, aseguró a El País que “desde principios de marzo se comenzó a notar una mayor presencia de pollo brasileño ilegal en el interior”. Incluso sostuvo que esa situación fue denunciada en la Mesa Avícola (donde están representadas las empresas, los productores y el Poder Ejecutivo) y ante el Instituto Nacional de Carnes (INAC) que adoptó mayores controles pero no tiene entre sus competencias velar para evitar ese ingreso irregular. “El pollo de contrabando ha llegado hasta Montevideo y Florida. Estamos enfrentando un grave problema de sanidad”. Porque “nadie sabe el origen de ese pollo que se vende en frontera, ni en qué condiciones llega para venderse”, agregó. Las empresas avícolas dicen tener mucho volumen de pollos en cámaras y enfrentan nuevas acusaciones de regular la crianza para poder subir los precios en el mercado interno. Ayer el ex diputado del Frente Amplio por Canelones, Esteban Pérez, puso en su cuenta de Facebook: “los industriales polleros, una vez más, se han juntado y resuelto bajar la producción (apagar las incubadoras) matando los embriones y pollitos BB para poder subir el precio, perjudicando injustamente al público consumidor y a las familias que crían los pollos a fazón”. Desde Cupra se negó a El País la acusación. “Las empresas no pactan entre ellas, cada una hace lo que quiere, pero todas tienen pollos en cámara. En los hechos, el precio del pollo en el mercado no subió porque hay mucha competencia, pero además cayeron las ventas a nivel de los departamentos de frontera”, dijo Steiner. Semanas atrás se había anunciado un aumento de $ 5 por kilo pero en los hechos sólo una empresa subió $ 2 por kilo y la de mayor distribución en el mercado interno bajó el precio sacando al mercado un pollo congelado en plaza, según un sondeo realizado por El País a nivel del mercado interno. Pero no todo el pollo brasileño que se vende es ilegal. La Unión de Vendedores de Carne (gremial de carniceros) ya importó cinco contenedores con carcasas de pollo desde Brasil (representan unos 125.000 kilos) para poder mantener nivelados los precios del producto y tener otra referencia de valores. La importación de pollos brasieños se abrió el ao pasado, cuando el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca acepto el status sanitario del principal productor de carne aviar del mundo. Algunas fuentes del sector aseguran que hoy no es mucha la diferencia de precios del pollo brasileño importado respecto al producido localmente (es apenas $ 5 por kilo), a la vez una avícola sacó pollos congelados al mercado para competir con esas carcasas de Brasil. También está abierto el ingreso de carne aviar desde Estados Unidos, pero ahora está temporalmente vedado por problemas sanitarios (brotes de gripe aviar en ese país).