Nicolás Lussich

Nicolás Lussich

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Se agrava la sequía y las consecuencias serán profundas en todas las producciones. El litoral ha tenido más suerte, aunque con lluvias muy desparejas. La falta de agua le mueve el piso a las cadenas productivas y lo sentirá toda la economía.
La economía china promete reactivarse este año, aunque todavía plantea incógnitas. Es un asunto clave para los agronegocios, en especial para el sector cárnico. Mientras, se siguen esperando lluvias más generalizadas. Si no hay más oferta, el efecto de una mayor demanda será acotado
El 2023 será un año más exigente para los agronegocios y no solo por la sequía. Uruguay quedó con costos altos en 2022 y no será fácil revertirlo. Pero avanzar más despacio no es retroceder.
Las ventas de bienes al exterior marcaron un récord impactante y el desafío es mantener el impulso. No será fácil: el escenario externo está cambiando y los precios bajaron. Por esto, también tienen que bajar los costos, dentro y fuera de los establecimientos.
El segundo semestre de este año fue complicado para la ganadería, aunque terminó dando sorpresas positivas en la agricultura. Si el clima acompaña, estos agronegocios seguirán aportando a la economía.
El escenario económico global y local se muestra más restrictivo en el cierre del año, pero los establecimientos agropecuarios, en general, han acumulado fortalezas para seguir adelante. Ahora tienen que ayudar el clima y la conducción económica.
La actividad no creció en el tercer trimestre y la economía cierra el 2022 con retraso cambiario y una economía global floja. Aun así, hay fundamentos para retomar la dinámica
Se está confirmando otro crecimiento en la producción de cultivos de invierno, mientras la soja crecerá en área. La agricultura sigue con fuerte impulso, por la demanda externa y la buena capacidad de producción local.
El año 2022 marcará un nuevo récord en el monto por exportaciones de bienes, pero culmina con un panorama muy diferente al del comienzo. Uruguay tiene desafíos estratégicos importantes de inserción comercial.
A pesar de la falta de agua los rendimientos de invierno son mejores a los esperados. Pero el partido no terminó y el segundo tiempo -cultivos de verano- puede estar complicado si La Niña sigue despierta.