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Proyecto mejora de seguros agrícolas: se procesan primeros pagos por US$ 83 mil a aglutinadores y productores participantes

El proyecto es liderado por la Oficina de Programación y Política Agropecuaria, con el apoyo y participación de la Dirección General de Recursos Naturales, la Unidad de Gestión de Proyectos y el Sistema Nacional de Información Agropecuaria

agricultura, cosecha
Trigo. No hubo problemas de fusarium y la calidad es muy buena.
Gabriel Debenedetti

El piloto de tres años de duración (2021/24), financiado por el MGAP a través del Proyecto “Sistemas Agroecológicos Resilientes del Uruguay” (SARU) del Banco Mundial, comenzó a implementarse en julio de 2021 con el lanzamiento de una convocatoria a aglutinadores de productores.

El proyecto es liderado por la Oficina de Programación y Política Agropecuaria, con el apoyo y participación de la Dirección General de Recursos Naturales, la Unidad de Gestión de Proyectos y el Sistema Nacional de Información Agropecuaria.

El objetivo principal del proyecto es generar información georreferenciada de rendimiento y otros datos de chacra aportados por aglutinadores de productores. Luego, integrar estos datos con variables agroclimáticas y de suelos para mejorar la evaluación del riesgo de pérdidas en los cultivos de secano. De esta manera, se contribuye a la mejora de la oferta de seguros agrícolas, a la toma de decisiones y al diseño de políticas de gestión de riesgos y de líneas de investigación para cultivos de secano.

A partir de setiembre quedó habilitado el ingreso de la información georreferenciada de chacras de la zafra 2021/22 en el sistema de información de la DGRN. La carga de datos al sistema se apoya en la figura del aglutinador, quien valida y carga la información productiva de los productores que nuclea. Luego de verificada la consistencia de la información ingresada al sistema por parte de DGRN, se procede al pago de dos tipos de apoyos: (i) a los aglutinadores, para financiar los gastos administrativos incrementales generados por la recolección, validación y transferencia de datos al MGAP (en función de la superficie informada, con un máximo de US$15.000 por aglutinador), (ii) pago compensatorio a las primas de seguros con coberturas de rendimiento contratados por el aglutinador a nombre de sus productores (por un monto de US$10 por hectárea, hasta un máximo de 300 hectáreas por productor).

La carga de información al sistema del MGAP sigue avanzando por lo que hasta el momento se ingresó y verificó la consistencia de datos de unas 50 mil hectáreas, al tiempo que otras 80 mil hectáreas se encuentran en proceso de validación. De este modo, el MGAP procedió a realizar los primeros pagos de apoyos a los aglutinadores y productores participantes por un monto equivalente a US$83 mil.

Para la zafra 2021/22 se espera obtener información georreferenciada de unas 370 mil hectáreas, lo cual implicará un pago total de apoyos por parte del MGAP de unos US$270 mil. El plazo máximo para el ingreso de información al sistema de DGRN es el 9 de diciembre.

Si bien es un momento de buenos valores, "con ese rendimiento la cuenta es negativa”
Como habitualmente sucede, el inicio se dio en el norte del país, en las chacras de los sucesores de Julio Pinczak
Respaldado en un incremento de precios de las materias primas y posibilidades de financiación, productores renovaron cosechadoras, tractores y sembradoras
INIA aclaró que la carga encontrada en los cultivos es baja
Es productor agropecuario y fue presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz y de FUCREA. Dice que el sector arrocero ha tenido “una evolución brutal y el productor es arriesgado”, y recordó las negociaciones por el precio con Ricardo Ferrés como duras, pero leales: “era un tipo con una menta privilegiada y muy razonable para conversar”. Gigena dijo que se pueden aprovechar mejor los campos y llevar la producción de carne al doble, y para eso es clave invertir en fertilizantes, praderas y aguadas.
Se esperan buenos rendimientos, pero el costo por hectárea trepó en un 30% para ubicarse en los US$ 1.500
Las cotizaciones se ven presionadas ante las expectativas de lluvia en las áreas de cultivo de Argentina
"Se sintió la seca primaveral en que los kilos de uva producidos irán a la baja, pero lo positivo es que estamos frente a una vendimia de excelente calidad", expresó Gutiérrez. La vendimia 2023 está en marcha, y como aprendizaje respecto a las medidas de contingencia, las bodegas requieren también de riego en los casos que se pueda.
El vicepresidente de INIA e investigador del IRI en la Universidad de Columbia expresó de qué forma se pueden establecer las predicciones meteorológicas, aclarando que entre el pronóstico del tiempo (de hoy a 5 o 6 días) y las tendencias climáticas para la próxima estación (aproximadamente 3 meses), es muy difícil pronosticar a ciencia cierta lo que puede suceder con las lluvias, por eso importantes institutos del mundo están invirtiendo mucho dinero para achicar esa brecha. En el caso de Uruguay y el tercer año Niña consecutivo, Baethgen afirmó que no hay humedad en la atmósfera, si bien las tormentas de verano no son fenómenos de gran escala y de golpe pueden caer 50 milímetros, y “te cambia todo”. A su vez, esta seca se está notando más que los anteriores porque empezó más temprano: “en setiembre ya se veía el déficit hídrico en los suelos de Uruguay”.
El agricultor de Soriano expresó que el déficit hídrico está afectando más a las pasturas que a los cultivos, pero hay muchas chacras donde los cultivos de invierno aprovecharon la poca agua que quedaba.
El productor arrocero dijo que se va a llegar al fin del riego porque se tomaron precauciones por encima del promedio, y expresó la voluntad de la gremial de “prosperar con proyectos de represas multiprediales”.
La buena humedad en la siembra proporcionó una ventaja

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