Agricultura

Lento avance en siembras de arroz y caída del área

Se estima abarcarán 137.000 hectáreas, pero pueden bajar

Siembra de arroz. Foto: AFP.

Pablo Antúnez.

Las primeras siembras de arroz pertenecientes a la zafra 2018/19 ya están en marcha. La zafra avanza a ritmo lento y los pronósticos de lluvia para la semana provocan que la mayoría de los arroceros esperen a que se concreten para luego dedicarse a plantar, porque nunca es conveniente mucha agua sobre lo plantado.

Según los datos de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACA), la intención de siembra del cereal es de 137.000 hectáreas, marcándose la baja de 20% respecto al ejercicio agrícola anterior. La gremial de arroceros venía advirtiendo sobre esa caída y sobre cómo repercutirá sobre el empleo, tanto a nivel de chacras, de procesamiento industrial, transporte y servicios.

Según ACA, cuando se plantaban en Uruguay 200.000 hectáreas de arroz, el sector generaba 3.600 puestos de trabajo, mientras que con 165.000 hectáreas plantadas -fue el área de la última zafra- el empleo se redujo a 2.961. La caída del área se debe a la suba de costos y a los problemas de financiamiento que tiene el cultivo.

Los molinos son los que financian la mayor parte del área arrocera y están en una situación complicada, con plantas de procesamiento cerradas, menor arroz para procesar y obreros en seguro de paro.

En materia de costos, el presidente de ACA, Alfredo Lago adelantó a El País que los primeros datos “están mostrando un incremento de 8%. Ese incremento está más directamente relacionado con la suba de los insumos”. El fertilizante y la urea tuvieron una suba importante, los agroquímicos también, “pero por otro lado, tenemos un 45% de los costos en pesos y hoy tenemos la expectativa de que por esa vía se puedan reducir costos”, explicó.

Para los arroceros “es una luz” al final del túnel que nace de los movimientos cambiários, que “han sido importantes para lo que fueron los últimos años en Uruguay. El mundo y la región tuvieron avances mayores en cuanto a recuperación del dólar”, admitió Lago.

El incremento que estaba teniendo el dólar -en la jornada de ayer volvió a bajar-, “hoy para los productores arroceros es un dato positivo”. Están jugados a que ese aumento de 8% en los costos, pueda ser absorbidos por la variable cambiaria, porque “precisamos un año de baja de costos para poder pensar en una reactivación del sector arrocero”.

Aún así, deberán enfrentar el aumento de los otros costos, como los insumos que usan los productores en cada zafra.
Que se concrete la intención de siembra de las 137.000 hectáreas estimadas para esta nueva zafra, también depende de que en Treinta y Tres y Rocha, las lluvias anunciadas posibiliten concretar el nivel de agua en las represas para poder regar los cultivos una vez que comiencen a emerger y hasta una etapa bastante avanzada.

Según dijo Lago, en ambos departamentos hay un área de unas 5.000 hectáreas que están dependiendo de que mejoren los niveles de agua en las represas. El arrocero siempre planta en función del agua de riego.

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