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¿Cómo es comer carne en China? La experiencia de una pareja de uruguayos

Nicolás Acuña García y Lucía Fajardo Puentes, cuentan su experiencia de vida en China y la relación con los alimentos, especialmente la carne vacuna. Además destacan la importancia del comercio electrónico como una herramienta para acceder a productos de calidad.

“Pasaron más de 40 días desde que nos instalamos en China. Estamos en una pequeña ciudad ubicada al Sureste del país que cuenta con unos 3 millones de habitantes, evidentemente es pequeña para los estándares del gigante asiático.

La rutina nos demanda estar afuera de casa el mayor tiempo del día, pero el regreso siempre siempre nos espera un grato incentivo que es un buen plato de comida. Y para ello se nos abre un abanico de opciones interesantes. Desde cuantiosos restaurantes chinos por todo el barrio, alguna opción más internacional o regional, como restaurantes coreanos o japoneses, además de otros restaurantes más occidental o las cadenas de supermercados locales e internacionales que podemos encontrar a breves minutos.

Evidentemente por cuestiones de economía y costumbre, y si el tiempo lo permite, la opción de ir al supermercado y abastecernos para los próximos días es nuestra primera elección. Allí nos encontramos con la opción de cruzar al mercado de productos frescos más cercano. Es ahí donde podremos comprar fruta y verdura local, como también carnes frescas. Dentro de las carnes la oferta es bastante monótona: pollo y cerdo, no demasiada variedad de cortes, y todo producido en China. Es por ello que generalmente en este tipo de mercados elegimos lo que acompañará a nuestros platos, pero no la carne.

No muy distante de este mercado nos encontramos con una tienda de conveniencia con productos en su gran mayoría importados. Langostinos argentinos, palta y salmón chileno, vinos franceses, pastas italianas, entre otros. En lo que respecta a la oferta de carnes, aquí es más variada. Carne vacuna nacional e importada y carne de cerdo local.

El precio por los 500 gramos de carne vacuna oscila entre los 275 y los 500 pesos uruguayos). Su elevado valor, en comparación a las variedades típicas de cerdo y pollo se ve reflejado en su empaquetado. Vienen presentados en bandejas individuales de 200 gramos aproximadamente, en una o dos piezas generalmente.

El origen de éstas está escrito, en chino, en las etiquetas con la descripción de su peso y el valor al frente de las bandejas. En su mayoría provienen de Australia, y de tanto en tanto puede encontrarse algún corte uruguayo. Australia, Uruguay, Brasil y Nueva Zelanda dominan el mercado de carne bovina en China.

La opción de comer carne vacuna en un restaurante de tipo occidental también es de simple acceso, sin embargo, los precios son bastante más elevados. Un plato de un corte de carne (tipo churrasco) acompañado de ensalada o verduras saltadas tiene un costo de 450 hasta 1300 pesos uruguayos.

Sin embargo, la alternativa más conveniente para encontrar mayor multiplicidad de cortes y origen de carne vacuna es el comercio electrónico. El incremento de los ingresos y la mejora en el nivel de vida de la población china ha derivado en cambios en las costumbres alimenticias y en el aumento en el consumo de carnes. Además, algo que notamos en el día a día en China, y que ha cambiado en los últimos años, es la predisposición a elegir productos alimenticios seguros y de alta calidad, lo cual se traduce en nuestra realidad en una mayor oferta de productos importados con una gran distinción en seguridad alimentaria. Es por ello que en casi todas las plataformas de comercio electrónico utilizadas en China, podemos encontrarnos con una extensa oferta de productos cárnicos importados. Cabe destacar que China hay más de 700 millones de usuarios de Internet, lo que hace del comercio electrónico una opción incuestionable.

Nuevamente, la mayor parte de la oferta de productos cárnicos proviene de Brasil, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda. Sin importar la ciudad de destino del comprador, el proveedor se encargará de equipar los productos en envases térmicos, de manera tal de asegurar la recepción en correctas condiciones.

En China la carne vacuna se consume principalmente en guisados, a la plancha o en “hot pot”. Los cortes más demandados son los de menor calidad como el garrón o “beef shank” y la entraña, aunque comienzan a demandarse otros cortes para consumo al estilo occidental. Evidentemente estos “otros cortes”, que para nosotros son claramente los que nos trasladan a casa a la distancia, son los más costosos. Por ejemplo, medio kilo de asado uruguayo tiene un valor de 595 pesos uruguayos más 170 pesos de envío. Si el envío del producto tiene un costo o es gratuito dependerá del proveedor al que le estemos comprando.

En lo que refiere a la carne Angus, podemos encontrar cortes como el Tomahawk, T-bone o picaña. T-bone Angus 400 gramos a $ 730, Tomahawk Angus 400 gramos $ 760, Picaña Angus 1.2 kg $ 1.250.

Algo que puede llamar poderosamente la atención de consumidores habituales de carne vacuna como los uruguayos, es que toda publicación de este tipo de producto online, viene acompañado de un vídeo demostrativo de cómo aderezarlo y cocinarlo, así como también opción de varias recetas, puntos de cocción y sugerencias de presentación. Sin embargo, es de fácil comprensión cuando pensamos en la realidad de los consumidores chinos, que si bien han demostrado una tendencia al cambio en el consumo de estos productos, aún no es tan evidente su forma de consumo y sus acompañamientos.

Si bien los precios, como todo producto importado y de un consumo aún no masivo, son elevados; notamos un cambio fundamental con China hace 10 años, cuando la búsqueda de carne vacuna importada generalmente no culminaba con éxito. Así que esperamos que estos primeros 40 días en nuestro regreso a China, que se extenderán por un tiempo más prolongado, sigan siendo acompañados por más y más cortes de carne uruguaya, que nos permitan hacer un asado en la azotea del edificio, o unos ricos churrascos, haciendo que esa distancia que nos separa en kilómetros, no signifique estar tan lejos de casa”.