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Cierran más carnicerías afectadas por los altos costos

Se perdieron más de 20 a lo largo de 2018, según dijo UVC.

Corte vacuno en carnicería. Foto: Guillermo Crampet.

Pablo Antúnez

La inclusión financiera, los altos costos y la competencia de las grandes superficies, que según los carniceros “usan la carne como llamador y la venden prácticamente al costo”, le pegaron fuerte a las carnicerías de barrio en 2018, provocando el cierre de más de 20 comercios.

Así lo hizo notar a El País el presidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Hebert Falero, preocupado por la situación y por los “altos costos de funcionamiento” que enfrentan hoy las carnicerías, frente a un consumo que “cae más abruptamente a fin de mes”. Según los datos de UVC, en 2018 cayeron más de 20 carnicerías de barrio.  “Se está dando en los últimos años que cierran las carnicerías, a veces abre otra firma y dura tres meses para luego volver  a cerrar”, destacó Falero.

Denunció que el sector “está siendo muy afectado por la inclusión financiera”. En ese sentido, explicó que “una tarjeta de crédito o un ticket de alimentación se queda con entre 3,5% y 4% más IVA de la venta” y explicó que en kilo de milanesas “representa $ 15 por kilo”.

A su vez, el carnicero prácticamente paga la carne al contado, en culata de camión y necesita hacerse rápido del dinero de las ventas de las tarjetas de crédito, pero debe enfrentar los plazos que imponen los bancos y empresas financieras. “Los frigoríficos dan muy poco plazo  y para cobrar las ventas a crédito se precisan más de 20 días. Eso obliga a que haya que tener cintura financiera para mantener el comercio abierto y bien abastecido”, explicó el presidente de la UVC. Aquellos empresarios que se van desfinanciando, no tienen otro remedio más que bajar la cortina.

Por otro lado, los carniceros dicen que están perdiendo ventas por la mayor presión del consumidor desde las grandes superficies. “Usan la carne como llamador, prácticamente hay productos que lo venden al costo, pero tienen muchos artículos con los que pueden compensar lo que no ganan con la carne. Los carniceros manejamos menos rubros, no podemos vender la carne al costo porque tenemos menos artículos para compensar esa baja. Eso nos hizo perder ventas”, aclaró Falero.

Consumo. Los números no están cerrados, pero desde el Instituto Nacional de Carnes (INAC), se estima que 2018 mostrará una baja en el consumo de proteínas, quedando por debajo de los 100 kilos anuales por habitante de los años anteriores. Desde INAC se está poniendo mucha atención en el consumidor final y se está intentando educarlo, derribando ciertos mitos.

Uno de ellos es que la mejor carne va a la exportación y lo malo queda en el abasto. “Eso no es cierto, la misma calidad de carne que se vuelca a la exportación también se vuelca al mercado interno”, afirmó el presidente del INAC, Federico Stanham. La oferta variada beneficia al consumidor local.

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