Sanidad

Uruguay logró aislar 51 cepas de leptospiras que afectan al campo

Plataforma de Salud Animal de INIA se consolida y gana más científicos.

La Plataforma de Salud Animal del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) ya logró aislar 51 cepas de leptospiras, bacteria que causa grandes pérdidas económicas y hasta muertes en trabajadores de tambos y criaderos de cerdos.

Así lo confirmó a El País el presidente del INIA, José Repetto, asegurando a la vez que esta plataforma de investigación viene creciendo fuerte en capacidades humanas, con expertos de Uruguay y de varios países de la región.

El trabajo se hace en conjunto con el Instituto Pasteur de Montevideo, pieza clave en los aislamientos, así como con otras instituciones públicas y privadas.

El grupo de expertos en liderado por el veterinario Franklin Riet, profesional que durante muchos años trabajo en universidades de Brasil.

“Cuando se empezó a trabajar hace tres años, había apenas un aislamiento de leptospira y no teníamos certeza de que fuera correcto”, reconoció Repetto.

El cometido de la investigación es aislar cepas para saber cuáles son las que actúan en la ganadería de carne y leche, así como en la salud humana de Uruguay.

“Sólo aislando esas cepas vamos a estar condiciones de saber si las vacunas que estamos usando son efectivas”, reflexionó Repetto.

El segundo paso es salir a producir una vacuna con los componentes que se precisan en el país, para poder combatir con mayor firmeza la leptospirosis.

El presidente del INIA afirmó que la Plataforma de Salud Animal cuenta “con un equipo sólido. En principio nació como una propuesta que trabajaría en tres temas grandes: reproducción bovina, mortandad de terneros en tambos y parasitología. Ahora ha ido adoptando otras problemáticas que han ido apareciendo”, agregó el jerarca.

Parasitosis. Además de trabajar a pleno para aislar cepas de leptospira, el grupo de científicos también apunta a otros problemas que afectan fuerte la ganadería.

Realiza una apuesta fuerte a reducir la incidencia de la garrapata y utilizar mejor los principios activos en su combate, para evitar pérdida de mercados si aparecen residuos biológicos.

“En el momento en que se empezó a trabajar era prioridad, pero los embarques de animales con residuos llevaron a hacer una campaña muy fuerte con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y los actores privados, con los veterinarios regionales y los servicios de salud. Se hizo una campaña para trabajar mejor en el tema de los productos usados y la resistencia a los fármacos y fue un éxito”, afirmó Repetto.

La apuesta fue tal que varios científicos de INIA se radicaron en Tacuarembó y comenzaron a formarse bajo la dirección del equipo central de salud animal.

“Formaron un núcleo muy importante con conjunto con la Universidad de la República  y la Dirección de Laboratorio Veterinario del MGAP (Dialve Miguel C. Rubino).  Creemos que en pocos años va a ser una fortaleza más. A partir de eso comenzaron a trabajar en parasitología por insectos”, sostuvo el presidente de INIA.

Entre los temas prioritarios también está la mosca de la bichera o gusano barrenador, cuya erradicación representa un desafío grande para Uruguay, pero ya existen experiencias exitosas en el norte. A su vez, se busca financiamiento externo para realizar una campaña regional.

“Varias instituciones hicimos un acuerdo para trabajar todos juntos en  usar herramientas que se conocen, como la irradiación de machos de moscas esterilizados”, adelantó Repetto.

Ahora INIA se pondrá a analizar otras herramientas de la biotecnología para llegar a combatir la mosca de la bichera. El presidente del organismo dijo que se trabajará en evaluar esas técnicas de biotecnologías conocidas y ver algunas herramientas de la edición genómica, que se aplican en otras circunstancias y donde Uruguay tiene capacidades para trabajar en eso.

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