Sanidad

Preocupa el avance de la sarna ovina en algunas zonas del país

Veterinarios y MGAP exhortan a usar bien los productos y evitar residuos.

Ovinos.

Pablo Antúnez

Preocupa el avance de la sarna ovina en algunas regiones del país. El asesor del Secretariado Uruguayo de la Lana, exdocente de Facultad de Veterinaria y delegado de la Asociación Rural del Uruguay en la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Jorge Bonino Morlán dijo a El País que “lamentablemente la sarna está muy generalizada”.

Según su visión se nota más en el norte (Salto y Artigas) porque “hay mayor cantidad de ovejas”, pero también “hay casos en otras zonas”.

Es una enfermedad contagiosa de la piel, provocada por un parásito que no puede verse a simple vista. Al comienzo la piel se pone roja, luego aparecen ampollas que al romperse y secarse dejan costras. La enfermedad se detecta al ver animales muy molestos que se rascan y se muerden con mucha frecuencia distintas zonas del cuerpo.

El ovino continúa siendo un buen negocio —más allá de los daños de zorros, perros, jabalíes y abigeatos en la majada — y los productores deben ser conscientes de la importancia de tener las majadas saneadas , por un tema de bienestar animal y por las pérdidas económicas que causan enfermedades como la sarna.

Plan sanitario. Bonino exhortó a los productores ovejeros a que “tomen medidas basándose en un plan sanitario” que puede hacer el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) o el veterinario privado conjuntamente con el productor. “Hay distintas opciones para tratar la sarna, pero uno de los puntos clave es tomar las medidas concertadas con los vecinos”, porque de nada sirve tratar la majada si el vecino tiene el mismo problema y no hace nada para combatir los ectoparásitos. “La sarna es una enfermedad muy contagiosa”, reconoció Bonino  y hay que sumar esfuerzos para combatirla mejor.

El especialista recordó que los tratamientos contra la sarna ovina pueden ir “desde el baño de inmersión, pasando por inyectables y otras opciones, pero es clave tener el asesoramiento de un veterinario para ver cuál es la herramienta mejor a usar,  de acuerdo con la situación del predio en particular, según la época fisiológica de las majadas, el persona del establecimiento —el ovino enfrenta además el problema de la escasa mano de obra— y las comodidades del establecimiento (baños, bretes, etc.) para poder atacarla a fondo”.

Específicos. Por otro lado, consideró que “hay que analizar todos los específicos  que se puedan usar”, porque “cambiaron las realidades, hay resistencia y se cambió el manejo”.  Eso obliga a “adecuar los productos a la situación actual para que sean eficientes, pero hay que usarlos bien y evitar que haya problemas de residuos”, reconoció  Bonino.

El MGAP hizo un saneamiento importante de algunos focos de sarna en Salto y presentó los resultados a la Comisión Departamental de Salud Animal (Codesa) local, pero según informó Diario Cambio, al finalizar el saneamiento se detectó un nuevo foco, así como también un crecimiento de la enfermedad en los departamentos de Artigas y Paysandú.

El director de los Servicios Ganaderos, Eduardo Barre, dijo a ese medio que “la situación es preocupante” y consideró que  “se enmascaró mucho con el mal uso de los productos, lo que ha llevado a que comenzaran a aparecer casos graves de la enfermedad”.

Barre explicó que la Dirección General de Servicios Ganaderos del MGAP realiza un monitoreo de toda la situación y analiza el perfil de uso de varios productos, pero principalmente el uso del Ethion.

Barre recordó la problemática surgida con embarques de carne vacuna a Estados Unidos, en los cuales se detectó la presencia de Ethion y teniendo en cuenta la apertura del mercado para la carne ovina con hueso, dijo que se necesita realizar los trabajos correspondientes para que no se registren problemas con la exportación.

El avance de la sarna tiene múltiples factores. Por un lado, hay un efecto clima, a veces el productor trata creyendo que es piojo y al ver que el problema sigue días después, considera que los productos que utilizó no le dieron resultado. El momento que vive el campo tampoco es bueno y eso hace que se recorten gastos en sanidad, porque los números están justos.

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