Ovinos

Ovinos: Medirán residuos de drogas

El MGAP podría autorizar a futuro uso de ethion en baños de inmersión para controlar sarna.

Ovinos. Mal uso de los zooterápicos pueden estar causando focos de sarna resistente en el norte.

Pablo Antúnez.
La Dirección General de Servicios Ganaderos, la dependencia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, encargada de garantizar, controlar y certificar la sanidad pecuaria, tiene en mente impulsar varios estudios científicos para medir -con el apoyo del sector privado- la persistencia de residuos en carne ovina de algunas drogas que se utilizan para combatir parasitosis internas y externas.

La iniciativa fue confirmada a El País por el director general de Servicios Ganaderos, Dr. Eduardo Barre, destacando que el gran objetivo es defender la inocuidad de los alimentos que exporta Uruguay y brindar las mayores garantías a los mercados, basándose en la ciencia.

Semanas atrás, la Comisión Departamental de Sanidad Animal (Codesa) de Salto se reunió con las autoridades de Servicios Ganaderos y solicitó la autorización de uso del ethion -un principio activo muy eficaz- en baños de inmersión para combatir sarna. Es que Artigas y Salto -con menor escala en Paysandú- están soportando focos de sarna y piojo ovino que están ofreciendo resistencia y se han logrado expandir.

Barre confirmó que se piensa hacer dos trabajos técnicos. Uno de ellos apunta a “buscar la persistencia del ethion en carne ovina, midiendo el período residual”, cuando ese principio activo es usado en baños de inmersión (el uso más común).

Se estima que en ovinos, por el tipo de grasa, el tiempo de espera antes de mandar el animal a faena sería superior al ya medido en vacunos, donde ese zooterápico hoy sólo está autorizado para baños de inmersión destinados a controlar garrapata en predios en seneamiento.

A partir de ese estudio, dependiendo de los tiempos de espera que muestren los resultados de los tratamientos y posterior análisis de residuos de los animales faenados que participen en la prueba, el MGAP podría autorizar el uso del ethion para baños de inmersión en los planes de saneamiento de sarna ovina. No quedará autorizado para baños preventivos contra piojo, como se hacía antiguamente.

El plan de saneamiento del predio afectado, deberá estar presentado por un veterinario acreditado ante la secretaría de Estado y será auditado por los Servicios Ganaderos.

Alerta. Los trabajos científicos que están en mente de las autoridades sanitarias del MGAP, sobre los que se comenzará a trabajar en su implementación, también incluyen “el estudio de otras drogas que se usan en ovinos, varias de las cuales están prohibidas en Estados Unidos y en Uruguay están autorizadas”, adelantó Barre. En ese sentido, se hará un listado de esas drogas para ver cómo se recomiendan utilizar, buscando evitar la aparición de residuos en la carne ovina que se exporta a Estados Unidos (tanto con hueso como sin hueso). Este mercado ha logrado valorizar los precios del cordero para la carne procedente del compartimento ovino de alta bioseguridad y abre un camino nuevo para un rubro que apunta a crecer.

Entre esas drogas, por ejemplo, estarán los closantel, un antihelmíntico eficaz contra algunos nematodos (parásitos gastrointestinales) y otros principios activos. “El concepto es siempre, más allá de los problemas sanitarios, cuidar la inocuidad”, destacó el jerarca.

En cuanto a la expansión de la sarna y piojo en Artigas y Salto, donde hay mayor cantidad de ovinos por ser campos de basalto óptimos para la oveja, el director general de los Servicios Ganaderos consideró que el problema puede haberse generalizado por “el enmascaramiento de la sarna y el mal uso de los inyectables. Puede darse que se trate la sarna como piojo y no se hace el tratamiento adecuadamente. Eso hace que vayan quedando animales con reservorio de la enfermedad. Esos animales, si bajan las defensas o se descuidan, generan grandes focos”.

Barre consideró que la prohibición del ethion, antes utilizado preventivamente en ovinos contra sarna y piojo, no influyó en la aparición de más focos de ambas parasitosis, porque “hay otras drogas muy efectivas”. El jerarca recordó que se hacen muchos tratamiento con inyectables y “bien usados funcionan perfectamente” para controlar el problema.
Por otro lado, también pueden estarse dando casos de productores que no denuncien al servicio oficial los focos de sarna por miedo a quedar interdictados y no poder mover animales. En esos casos, harían los movimientos igual y la sarna se dispersa.

También se estudiará si hay o no sarna resistente a ciertos principios activos, que podría ser otro problema que justifique esos focos resistentes que se están dando en el norte.

Garrapata. En la especia bovina, analizando la dispersión y persistencia de la garrapata, donde hacer tratamientos este mes, aunque no se vea el parásito sobre el animal es fundamental para cortar la generación, el director de los Servicios Ganaderos, consideró que tampoco se debe la dispersión a la restricciones en el uso del ethion.

Este principio activo generó rediduos que aparecieron en carne bovina exportada a Estados Unidos, lo que generó trabajos científicos que marcaron los nuevos tiempos de espera antes de mandar los animales a faena. Hoy el nuevo tiempo de espera es de 130 días.

El Dr. Barre consideró que hoy el uso del ethion para tratamiento de la garrapata “es muy bajo”, porque se entendió que el establecimiento tiene que estar interdictado por el servicio oficial -en la zona de control de garrapata, es decir al norte del Río Negro-, para que se autorice el uso del producto y “no es así”.

El director de los Servicios Ganaderos explicó que “lo que decimos desde el MGAP es que para usar el ethion se precisa un plan sanitario aprobado por un veterinario acreditado y auditado por el servicio ganadero”. El baño de inmersión mucha gente dejó de usarlo y como los técnicos recomiendan la rotación de principios activos en los tratamientos, se manejan inyectables y productos por el lomo, por más que el ethion en baños de inmersión es muy efectivo.

Barre confirmó también que los productores quedaron con un poco de miedo a que vuelvan a aparecer trazas de ethión en carne, como surgieron en 2016 en algunos contenedores con carne que se exportaron a Estados Unidos, aunque en ese momento no afectaron el comercio de carne en un destino clave para la industria y la ganadería local.

Rurales EL PAIS