Ovinos

Otro compartimento ovino concretó su faena para EE.UU.

Fueron otros 950 corderos para exportación.

Embarque de ovinos para Frigorífico Las Piedras. Foto: Jorge Bonino en Twitter.

Pablo Antúnez.

El compartimento ovino de alta bioseguridad se sigue consolidando y mostrando que las barreras comerciales se derriban con ciencia.

La herramienta diseñada por Uruguay y apoyada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) —está aprobada en el Código Zoosanitario del organismo que rige el comercio de animales y subproductos de ese origen —permitió entrar con cortes ovinos con hueso en Estados Unidos, revalorizar la exportación y darle una nueva esperanza al rubro ovino.

Ahora, el segundo compartimento privado, perteneciente a “Santa Leopoldina” de la familia Tedesco, realizó el primer embarque y la primer faena de sus corderos con gran éxito, incorporándose Frigorífico “Las Piedras” a la apuesta de entrar en Estados Unidos con carne ovina con hueso proveniente del compartimento.

“Fueron 950 corderos que dieron un peso de entre 40 y 41 kilos, con muy buenas terminaciones y carcasas con muy buenas conformaciones. Es carne ovina de altísima calidad”, aseguró a El País el asesor privado y delegado de Uruguay ante la OIE por más de 20 años, Dr. Jorge Bonino Morlán.

Los primeros embarques de carne ovina con hueso a Estados Unidos se hicieron desde el compartimento ovino del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), en Cerro Colorado y está a punto de ponerse en marcha el compartimento del Instituto Nacional de Colonización, en San Gabriel. Esto permitirá a los pequeños productores ovejeros valorizar su producción. “Está en los últimos detalles previos a su funcionamiento”, confirmó Bonino.

El compartimento de “Santa Leopoldina”, como figura privada, en el sentido de que no es una institución, sino que pertenece a un productor ovejero, “demuestra el objetivo del compartimento ovino de alta bioseguridad, que era crear una figura que le sirviera al Uruguay”, afirmó Bonino. Es otro ejemplo más de la integración público privada, común para los uruguayos, pero que tanto llama la atención a los extranjeros.

El asesor también consideró que “es muy valioso” que otro frigorífico se haya interesado en la figura del compartimento ovino y que apueste a exportar carne ovina con hueso a Estados Unidos. Pero la meta de Uruguay no es armar compartimentos por todos lados, sino utilizar selectamente esta herramienta que hoy busca ser copiada por otros países. Es que el de Uruguay, es el primer compartimento a cielo abierto y el único en el mundo aplicado a la especie ovina. Hasta ahora, esta figura fue utilizada en aves y en cerdos para demostrar la ausencia de determinadas enfermedades dentro de una población que vive dentro del compartimento.

“Primero hay que apostar a que haya muy buena demanda por carne ovina, a lograr buenos precios y que eso amerite la creación de nuevos compartimentos y principalmente, que dinamice la producción ovina”, explicó Bonino.

La meta es incentivar la producción ovina, aprovechándose de su ciclo reproductivo corto y de su rol de fortalecer la producción familiar, incluso en suelos de baja productividad como los de basalto.

Es que “en cinco o seis meses se saca bien un cordero de buen peso y correcta terminación y así se puede aumentar rápidamente la producción en base a productividad”, agregó el asesor privado.

Hay mucho interés por la figura del compartimento ovino de alta bioseguridad, según dijo Bonino. Es la Dirección General de Servicios Ganaderos la que autoriza su instalación y audita todo el ciclo, desde que entran los corderos hasta la faena especial y posterior embarque de esos cortes, brindando todas las garantías a los mercados.

Rurales EL PAIS